jueves, 28 de febrero de 2013

En el nombre de Navarro

La Bomba, con 19 puntos y cinco triples, lidera el triunfo ante un Khimki rocoso (71-69)


La Bomba durante una acción de partido - Foto: FCB. 

En Rusia y ante el Khimki el Barça había sido un garabato vulgar, un juguete en las manos de un Planinic omnipresente (78-65). Juan Carlos Navarro (Sant Feliu de Llobregat, 1980) tuvo que ver el desastroso estreno en 2013 de su equipo desde casa y con una sinovitis en el tobillo derecho. El equipo no tenía asegurada todavía su presencia en una Copa del Rey de Vitoria que acabó ganando sin necesitar la mejor versión de Navarro, fundamental, eso sí, en semifinales contra el Caja Laboral. La Bomba vive un curso discontinuo por sus problemas físicos, aunque los azulgrana están aprendiendo a sobrevivir sin su capitán, vital en la visita al Palau del Khimki. Autor de 19 puntos, Navarro empezó y acabó con una sexta marcha para decidir un partido en el que el Barça se imaginó ganándole el basket average a su rival (58-44 a los 26m 29s) y suspiró de alivio con su victoria por 71-69, después de que los rusos, lanzados al final por Paul Davis amagasen con la remontada y no acertasen a hacer falta personal tras la canasta de Loncar a dos segundos. Antes La Bomba había metido su quinto triple –de diez intentos– y dos tiros libres a 1m 14s. Los azulgrana conservan el liderato del grupo F en el Top 16 de la Euroliga con una victoria respecto al  Montepaschi.

A punto de contabilizarse el quinto minuto de partido Navarro lanzó por primera vez y metió su primer triple. Ése fue el gran argumento de los azulgrana en el primer cuarto (21-16), cuando anotaron cuatro ante un Khimki dirigido por un Planinic de más a menos (12 puntos, 4/16 en tiros y cinco pérdidas) y que apostaba por ataques largos. Mientras que Lorbek despuntó en un segundo cuarto en el que Tomic sumó puntos y rebotes como las hormiguitas (acabó con 16 tantos y cinco capturas), Jasikevicius optimizó sus minutos y Fridzon replicó por los visitantes (44-34 al descanso).

Tomic continuó haciendo de las suyas, yendo a la línea de personal, procurándose canastas y estando atento para no desaprovechar las oportunidades que generaban sus compañeros. Dos triples de Navarro y un par de tiros libres del propio pívot croata pusieron la máxima diferencia para los locales. Fue entonces cuando en el Khimki resurgió un pívot fabuloso que triunfó en la Liga ACB: Paul Davis, indomable en el epílogo, cuando los visitantes hicieron de tripas corazón para recuperar la desventaja y se acercaron 66-63 tras su segundo triple (2/12), el primero de Monya. Navarro replicó con otro y el partido pasó a ser una colección de errores de ambos equipos. Aunque ninguno como una asistencia del propio Monya que acabó en las manos de su entrenador, Rimas Kurtinaitis, enfurecido por la confusión. En la acción siguiente Tomic falló una canasta, Mickeal capturó el rebote y Navarro supo sacar la personal de Fridzon para que el Barça se asegurase el triunfo pese al arreón de Paul Davis.

BARÇA 71 (21+23+16+11): Sada (2), Navarro (19), Mickeal (8), Lorbek (11) y Tomic (16) –quinteto cinco inicial–, Huertas (4), Jasikevicius (4), Wallace (2), Ingles (2), Rabaseda (0) y Jawai (3). KHIMKI 69 (16+18+14+21): Planinic (12), Vyaltsev (0), Monya (9), Zhukanenko (2) y Augustine (8) –quinteto inicial–, Fridzon (12), Koponen (0), Rivers (0) y Davis (18). Árbitros: Belosevic (SRB), Ankarali (TUR) y Lopes (POR). Sin eliminados. 

domingo, 24 de febrero de 2013

Tomic y Oleson, nuevos y plenamente adaptados

La pareja azulgrana lidera la 13ª victoria consecutiva del equipo en Murcia (62-79)

Tomic trata de dificultar un tiro a Tillie - ACB Photo / J. Bernal.

Ambos son fichajes de este curso. Uno, Ante Tomic (Dabrovnik, Croacia, 1987) ya participó en la pretemporada con el equipo, mientras que el otro, Brad Oleson (Anchorage, Alaska, 1983), empezó el curso con el Caja Laboral y firmó con su nuevo club días antes de la Copa del Rey. Ambos no han tardado nada en adaptarse al Barça y a la pizarra de Xavi Pascual. Tomic lo había anticipado el día de su presentación, cuando aseguró que el juego del Barça le favorecía más que el de un Madrid, que no quiso renovarle: Pascual juega más con pívots y el juego interior del Barça nos ha hecho mucho daño en los últimos años, por eso”. Presentado días antes de la última –y sonrojante, por cómo se produjo– ante Estudiantes, Oleson no se fue por las ramas: “Juego en el mismo sitio que Navarro , pero somos diferentes. No tengo las mismas capacidades que él, tengo las mías propias y las intentaré desarrollar dentro del equipo”. Tomic continúa siendo el más en regular del plantel y Oleson, exceptuando su desafortunado partido ante el Fuenlabrada en el Palau, aporta buena defensa y anota casi sin pestañear. Uno y otro lideraron a los azulgrana para lograr ante el CB Murcia (62-79) la 13ª victoria consecutiva de un equipo que se mantiene tercera en la Liga ACB empatado con el Bilbao Basket y que está en su pico de juego. Tomic aportó 19 puntos y 12 rebotes por los 16 tantos y seis asistencias de Oleson en otra jornada sin Navarro, baja por unas molestias.

Tomic parece omnipresente. Aparece, se ofrece y es punto de referencia para sus compañeros. En las primeras acciones del pívot croata se vio su importancia en el equipo: se hizo con un rebote ofensivo para anotar su primera canasta, machacó el aro en la siguiente acción y le hizo un tapón a Ragland para facilitar el contragolpe de Mickeal. Los azulgrana acertaron con seis de sus siete primeros tiros con Sada como director de orquesta ante un CB Murcia que replicó anotando cuatro triples en el primer cuarto (20-21) y seis al descanso (34-42). Entre medias había surgido como un flecha Oleson con 12 puntos sin fallo y mermando a Gatens.

El poder de Mickeal

El Barça sacaba máximo rendimiento a la zona y Berni Rodríguez canalizaba el juego de los locales, que se pusieron 43-46 (a los 25m 5s) con el segundo triple de Barlow y el último de su equipo (7/24). Los azulgrana replicaron con la alegría de Tomic, la puntería de Oleson y el poder de Mickeal, capaz de zafarse de Berni en una jugada de dos más uno que acabó con el malagueño ajustándose una lentilla. Y el CB Murcia perdió de vista definitivamente a los azulgrana, que no bajaron el pistón. 

Huertas, que no había anotado hasta entonces, y se marcó siete puntos consecutivos sin fallo en su partido 300 en Liga ACB y acabó con once y 2/3 en triples, como el propio Oleson (6/12 el equipo). El CB Murcia, con mejor equilibrio de recuperaciones y pérdidas (12 y 13 por el 4-15 de los visitantes) fallaba situaciones inverosímiles y el alero de Alaska y Tomic aprovecharon los últimos minutos para mejorar sus números como Antelo, máximo anotador de los locales en un día perfecto de la pareja azulgrana. De nuevos y plenamente adaptados.   

CB MURCIA 62 (20+12+13+17): Ragland (9), Gatens (6), Berni Rodríguez (4), Barlow (10) y Lewis (4) –quinteto inicial–, Antelo (15), Tillie (10), Franch (3), Servera (-), Juan Jasen (1) y Miso (-). BARÇA 79 (21+21+18+19): Sada (2), Oleson (16), Mickeal (12), Wallace (4) y Tomic (19) -quinteto inicial-, Huertas (11), Abrines (2), Jasikevicius (3), Todorovic (-), Rabaseda (-), Lorbek (4) y Jawai (6). Árbitros: José Ramón García Ortiz, Francisco José Araña y David Soto. Sin eliminados.

sábado, 23 de febrero de 2013

Parham congela a Uni Girona (71-52)

Impulsado por la alero estadounidense, Traoré y Covington, el Cadí La Seu refuerza su candidatura a alcanzar los playoffs


Marina Delgado bota el balón en un partido ante Uni Girona. Foto: FEB. 

La Seu [d'Urgell] es asombrosamente bonita. Es una pequeña ciudad, pero las montañas y el escenario son impresionantes”, escribía Aja Parham en octubre en la web The Wang Connection. Entre otras cosas, añadía que no le gustaba el frío y que le habían contado que en su nuevo hogar se podía esquiar: “Lo bueno es que podré hacer fotos fabulosas de la nieve y de las montañas”. Seguro que Parham ya tiene una buena colección de imágenes de sus primeros meses en el Cadí La Seu, por el que fichó procedente de un CD Zamarat de Zamora al que lideró primero hacia el ascenso a Liga Femenina y a mantenerse después. La meta de la alero estadounidense es clasificar a su nuevo equipo para las eliminatorias por el título. Objetivo que el Cadí La Seu tiene más cerca después de congelar a Uni Girona (71-52) con una gran actuación coral, desde la de la propia Parham (19 puntos y seis rebotes) pasando por Covington (13 tantos y diez capturas) y Traoré (16 y ocho).

Además de explicar de cuánto había aprendido participando en campus de verano en Australia, y de agradecer el cariño y la confianza del club zamorano por darle la oportunidad de jugar en España tras su paso por la NCAA (Boston College), Portugal (Olivais Coimbra) y Francia (Basket Landes), Parham confesaba en aquel artículo sus primeras sensaciones con el Cadí La Seu antes de empezar el curso. “Tengo la sensación de que éste va a ser un gran año”, confesaba antes de dejar claro que el reto no era otro que las cinco en pista estuviesen concentradas en ataque y defensa. Un equilibrio que alcanzaron ante Uni Girona, al que bloquearon desde el primer instante. Las visitantes sólo cogieron dos rebotes ofensivos y 21 en total por los 36 de las locales. 

Monroe, obcecada

Entre la propia Parham y Traoré habían penalizado a unas visitantes que empezaron mal (17-8 a 7m 40s) y continuaron peor (55-33 a los 29m 56s). Obcecada Monroe y nada finas Jordana y Feaster, Uni Girona se había diluido cuando Bravard dejó de anotar y Anna Caula no sabía qué tecla tocar para reactivar a su equipo, al dictado de un rival fresco y solidario de la mano de Parham.

Más de 30 minutos le costó reconocerse a las visitantes, que empujadas por Carbó y Sarr lograron un parcial de 0-11 para dejar la diferencia en la mitad (55-44 a 5m 55s). Pero el Cadí La Seu no se dejó sorprender y entre Covington y Parham se encargaron de que no hubiese dudas sobre quién iba a ser el merecido vencedor del partido. “La clave”, resumió el entrenador local Andreu Bou, “ha estado atrás. Hemos conseguido equilibrio en todas las facetas”.

CADÍ LA SEU 71 (17+16+22+16): Bartonova (4), Cristina García (5), Parham (19), Traoré (16) y Covington (13) –quinteto inicial–, Niedola (2), Bahí (3), De Kleijn (4), Pérez (3), Oravcova (2) y Guri. UNI GIRONA 52 (13+12+8+19): Jordana (2), Feaster (2), Carbó (7), Sarr (12) y Monroe (4) –quinteto inicial–, Beld (8), Freixanet (6), Bou (2), Bravard (9) y Ros.

jueves, 21 de febrero de 2013

El Barça descose a un Fenerbahçe vencido al primer soplido (60-99)

Los azulgrana disfrutan de su segunda mayor victoria histórica en la Euroliga y lideran su grupo en solitario tras la derrota del Montepaschi en Tel Aviv


Mickeal supera a Peker - EFE. 

Después de sorprender a Europa liderando hasta la Final Four de París a un Partizán encantador, de bordarlo en el Montepaschi y llevar a Macedonia -tiene la doble nacionalidad- al cuarto puesto en el Eurobásket de Lituania Bo McCalebb (Nueva Orleans, EE UU, 1985) estampó su firma en un contrato generoso por tres años con el Fenerbahçe. Tenía la intención de dar un paso adelante en su carrera y ganar el principal trofeo continental. Un sueño lógico y completamente imposible si su nuevo equipo continúa  siendo el que peor defiende con diferencia: 721 puntos en ocho partidos del Top 16 para una media de 90'1 tantos recibidos. La desencantada afición de McCalebb y compañía ya había sufrido en el Ulker Sports Arena cómo el Caja Laboral alcanzaba los 97 puntos y el Montepaschi llegaba a 98. Ante un Barça inconformista ante cualquier marcador –al descanso, 18-50, la mayor diferencia en ese tramo de la historia de la competición– la cosa para el Fenerbahçe se quedó en 60-99. Un resultado que supone el segundo mejor tanteo en la Euroliga para los azulgrana que sólo superaron esa diferencia en 2005 (97-53 ante el Cibona) y pasan a liderar en solitario el grupo F tras el descalabro del Montepaschi en Tel Aviv (92-61). 

Los azulgrana -mejor ataque del Top 16 con 83'75 tantos por partido- apuraron hasta el final para llegar a los 100 puntos como habían conseguido ante los turcos en el Palau. En ambos encuentros sobresalió Tomic, el jugador más en forma durante la temporada. El pívot croata está siendo el más regular del equipo y el domingo había celebrado su 26º aniversario anotando la canasta de la victoria ante el Fuenlabrada tras  hacerse con un rebote ofensivo. Tomic repitió la picardía de la Copa del Rey de Vitoria, cuando tuvo la serenidad de levantar la vista y dársela a Lorbek, que no falló para forzar la segunda y definitiva prórroga ante el Madrid en cuartos.

Mickeal, perfecto

Errático y convertido en un grupo que colecciona estrellas que no encajan entre sí trampea el Fenerbahçe, que sólo compitió tres minutos. El 6-6 fue el inicio de un fin patético de los locales, siempre desbordados. Primero por un Lorbek infalible al que se añadió Navarro, capaz de anotar tres triples en el primer cuarto. Tomic era una hormiguita que no dejaba de sumar y Mickeal resultó una apisonadora perfecta (17 puntos, 7/7), sobre todo en el tercer período, cuando sumó 13 tantos ante un rival descosido por todas partes en el que sólo McCalebb y Bogdanovic aprobaban. Sato (1/6) era peor que una escopeta de feria, como Savas (0/8), Batiste (0/4) o Andersen (1/4).

Los azulgrana, que cogieron 49 rebotes por los 32 de un Fenerbaçhe que sólo cometió cuatro personales en la primera parte, sólo se despistaron tras alcanzar los 43 puntos de diferencia en una acción de Ingles (41-84 a 6m 48s). Karaman anotó de carrerilla y Jasikevicius replicó. El base lituano disfrutó como Huertas, autor de 14 puntos y de un 2/2 en triples por el 10/21 de un conjunto azulgrana en el que Xavi Pascual aprovechó para hacer las máximas rotaciones posibles, desde los diez minutos de Todorovic a los 23 de Tomic.

FENERBAHÇE 60 (13+6+21+20): McCalebb (17), Sato (2), Bogdanovic (18), Andersen (2) y Oguz (1) -quinteto inicial-, Omer (2), Baris, Tripkovic, Peker (9), Batiste, Karaman (7) y Preldzic (2). BARÇA 99 (23+27+26+23): Sada (4), Navarro (13), Mickeal (17), Lorbek (9) y Tomic (14) -quinteto inicial-,  Huertas (14), Jasikevicius (6), Ingles (13), Todorovic (4), Jawai (3), Wallace y Rabaseda (2).

domingo, 10 de febrero de 2013

Un campeón de corazón

El Barça se reivindica igualando las 23 Copas del Rey del Madrid tras desdibujar al Valencia Basket (85-69)

Sada y Navarro levantan la Copa - ACB Photo. 

Hubo un tiempo, no tan lejano, en el que Brad Olseon (Anchorage, Alaska, 1983) luchaba por ser el máximo anotador de la Liga ACB en su temporada de debut con el Fuenlabrada y después de despuntar en el Rosalía, al que ascendió a la LEB Oro. En la temporada 2008/2009 promedió 18'1 puntos y sólo fue superado por Igor Rakocevic (19'8). Oleson ganó  el premio al jugador revelación por delante de Pablo Aguilar y Sergio Llull, y ficharía por el Madrid, que nunca lo presentó y que lo incluyó en una operación que acabó con Vidal Prigioni en la capital. Oleson aterrizó en Vitoria, donde tuvo que asumir ser un complemento en un grupo con Huertas, Splitter o San Emeterio y contribuyó a que alzase la Liga el Caja Laboral. Su equipo hasta hace unos días, hasta que se pactó su fichaje por el Barça, con el que acaba de ganar su primera Copa del Rey en la que era su pista hasta nada, el Buesa Arena. El tirador de Alaska desactivó a Rafa Martínez y a Kelati y golpeó a un Valencia Basket engullido por el arsenal de un Barça que ha promediado 92 puntos en el torneo y que en la final tuvo a seis jugadores con diez y más puntos. Los azulgrana se reivindicaron igualando las 23 Copas del Rey del Madrid, la tercera en los últimos cuatro años. Mickeal, con 15 puntos, tres rebotes y 14'6 puntos de valoración de media, fue nombrado el MVP del torneo –su actuación contra el Madrid fue memorable– y fue quien resumió el comportamiento del equipo en la pista: “Este equipo tiene mucho corazón”. Y más teniendo en cuenta que en la final el capitán, Juan Carlos Navarro, se quedó seco (0/8) y valoró -7, y recordando la entereza que demostró el equipo en los cuartos de final con dos prórrogas ante el Madrid y sabiendo atar en corto al anfitrión, el Caja Laboral en semifinales.

No le importó a los azulgrana que su jugador franquicia no tuviese el día. La Bomba había dejado su sello en en el cruce anterior. Como Huertas, que volvió a brillar otro partido más y repartió ocho asistencias, además de sumar 13 puntos. El base brasileño se sacó la espina de su horrible Copa de hace un año en el Sant Jordi –cuando anotó seis puntos (tres canastas) y repartió otras seis asistencias, una más de las pelotas que perdió– y disfruta de su mejor momento en el Barça. Su complemento –Jasikevicius no jugó la final– fue un Sada atlético y constante que compareció como un relámpago, cerrando bien el rebote y funcionando como un anotador compulsivo, pues aportó la mitad de los puntos de su equipo (14-6 a los 5m 42s) y merendándose a San Miguel. Perasovic pidió tiempo muerto y cambió de director de juego dando entrada a Markovic, que imprimió más velocidad y sobre todo proporcionó ocho puntos, con dos triples sin fallo, para revertir el marcador (18-21 a los 10m 52s).

Los problemas de Lishchuk

Al Valencia Basket no le había importado que Lishchuk se cargase con tres personales en el tercer minuto –sería eliminado después con menos de seis minutos en pista–, pues su sustituto, Faverani, aportó intimidación y dos tapones como Pietrus que frustraron varios contragolpes de los azulgrana, revolucionados y sin tino en ese momento. A Jawai le había faltado algún centímetro para concretar un palmeo y a Oleson le había sobrado la mano de Faverani.

Xavi Pascual, que ya acumula diez títulos con el Barça (tres Copas del Rey, tantas como Ligas y Supercopas, además de una Euroliga), hizo un triple cambio para dar entrada a Navarro, Tomic y Wallace. Pero fue uno de los que ya estaban en la pista, Huertas, quien reactivó a su equipo. El base brasileño se entendió con Tomic hasta que éste se cargó con la tercera personal. Y en el banquillo azulgrana se encendieron las alarmas cuando en el primer minuto tras el descanso (36-33) Jawai también acumuló la tercera y Lorbek contabilizaba sus tiros por fallos y acumulaba dos personales.

Surge Lorbek

Lorbek no tardó más en estrenarse y Tomic funcionaba en la zona, mientras Oleson era una auténtica lapa y la sombra de Rafa Martínez e incluso de Doellman si convenía. El jugador de Alaska le hizo un tapón al ala-pívot norteamericano y se marchó al contraataque para machacar a placer (53-39 a los 25m 18s). Parecía que el Barça iba a escaparse definitivamente, pero se sostuvo gracias a dos triples de Doellman y Dubljevic y la puntería con los tiros libres (10/11 en el tercer cuarto) para provocar que el conjunto de Perasovic se acercase 63-57 a 8m 23s tras una buena jugada del eléctrico Ribas.

La réplica azulgrana corrió a cargo de Oleson, dos un triple, y una asistencia a Lorbek, que se marcó cuatro puntos seguidos para cerrar una final más fácil de lo esperaba para el Barça, que se gustó especialmente en los minutos finales, con repartos sin mirar y puntos de Huertas y con Mickeal redondeando los números que le han valido para ser MVP -Jugaré hasta los 40 ó 44 años. No lo sé. 35 no son muchos- de una Copa a la que el Barça llegó con ocho derrotas en Liga y generando muchas dudas sobre su juego y rendimiento, sobre todo tras sus tropiezos ante el Valladolid y Obradoiro en casa y su desplome en Estudiantes. Ahora parece otro equipo. Un grupo capaz de ganar pese a su 5/24 en triples. “Esas derrotas han hecho que ganásemos este títulos. Nos han hecho más fuertes. Este título es para todos aquellos que dudan de nosotros”, reivindicó Sada, que levantó el trofeo justo a Navarro: “Lo importante en el grupo es que todo el mundo confía en el otro compañero. Esto nos dará confianza”. Mientras Mickeal dedicó la Copa y el MVP a la ciudad de Barcelona, a su mujer y a su equipo. Fue todo corazón. Como su equipo.  


BARÇA 85 (17+19+25+26): Sada (7), Navarro (0), Mickeal (14), Wallace (6) y Tomic (13) –quinteto inicial-; Huertas (13), Oleson (12), Rabaseda (0), Lorbek (10), Jawai (10) y Todorovic (0). VALENCIA BASKET 69 (18+15+20+16): San Miguel (0), Ribas (8), Kelati (0), Doellman (14) y Lishchuk (2) –quinteto inicial-; Markovic (14), Pietrus (4), Martínez (10), Dubljevic (5), Faverani (12). Árbitros: Arteaga, Conde y Jiménez.

Noemí Jordana acribilla a Perfumerías Avenida (69-59)

Uni Girona impone su puntería (12/23 en triples) y actitud ante un rival siempre a remolque

Jordana ante Marta Xargay - FEB.

En la Copa de la Reina de Arganda del Rey Noemí Jordana (Torelló, Osona, 1980) se definió  ante Cronómetro de Récords como alguien exigente en la pista y “un poco malhumorada a veces”. Lo acompañó con una sonrisa: “Pongo firme a todo el mundo. Intento ser agradable, educada y una persona normal”. Jordana sabe latín y tiene una muñeca bien fina desde más allá de 6'75. A Perfumerías Avenida lo acribilló a triples (6/8 por los 12/23 de su equipo). Cuatro sin fallo en una primera parte espléndido de un Uni Girona que se escapó 37-21 (18m 5s), aunque las visitantes, sostenidas por la versatilidad de Sulciute (10 puntos y 10 rebotes) y la frescura de Willingham (21) y Marta Fernández (13) se acercaron a tres y cuatro puntos. Pero dos triples finales de Jordana (25 puntos, un rebote, dos asistencias y tres recuperaciones para un 26 de valoración) finiquitaron la victoria de un Uni Girona mejor que un Perfumerías Avenida eufórico tras su apurada clasificación para octavos de la Euroliga. El conjunto de Víctor Lapeña siempre fue por debajo ante un rival que se le acerca a un triunfo en la clasificación –le tiene ganado el basket average, pues las salmantinas ganaron por dos en la ida– y que se sacó la espinita de no haber ganado a un grande hasta ahora.

Hace tiempo que queríamos ganar un partido de éstos”, advirtió en Teledeporte Jordana, que recalcó que la Copa de la Reina, que se jugará a principios de marzo en Zamora, es un torneo “diferente y con situaciones diferentes” y a la que llegarán “con ese puntito de creer que podemos hacerlo”. Ese descaro con el que se procuraron bastantes tiros de tres al inicio. 9 de 14 fue el balance de las locales al descanso. El conjunto de Anna Caula llevaba el ritmo que más le convenía y era muy superior con Noemí Jornada y Feaster excelentes desde más allá de 6'75, Carbó y Jael Freixanet aportando cosas que no se ven en las estadísticas y a pesar de la pájara Bravard –siempre nublada, 1/7– y de Monroe, atenta al rescate de su equipo después del arreón de Marta Fernández al contragolpe y de la incansable Willingham y la finura de Sulciute, omnipresente (53-49 a los 28m 30s). Igual de batalladora –o más–, pero sin acierto estuvo Currie, 2/12 y once rebotes) en un Perfumerías Avenida siempre a remolque y cansado por su desgaste ante el Novi Zagreb en la Euroliga que falló nueve tiros libres de 14 y que replicó a trompicones, a fogonazos. No buscó excusas Marta Xargay, que a 4m 15s anotó su única canasta (63-59) y vio cómo Jordana finiquitaba el partido con dos triples: “Creo que a lo mejor hemos subestimado al rival. Hemos salido relajadas y el cansancio nos ha pesado”.

sábado, 9 de febrero de 2013

Doellman fustiga a un Gran Canaria lastrado por su puesta en escena (83-72)

El Valencia Basket jugará contra el Barça su cuarta final de Copa del Rey

Doellman trata de asistir a un compañero ante Báez - ACB Photo.

Pau Ribas se marcó un triple sobre la bocina del tercer cuarto y se detuvo con Justin Doellman (Cincinatti, 1985) para hacerle el gesto favorito de su compañero en una pista de baloncesto, el saludo militar. La herencia de Doellman de su exitoso periplo en Manresa, donde le llamaban Capitán America. “Solía saludar así cuando conseguía una canasta difícil o recibía una buena asistencia. Este curso lo he vuelto a hacer porque es un saludo que me gusta”, le cuenta el jugador a Carlos Velasco en la última Gigantes del Basket. Doellman (21 puntos y cinco rebotes) empezó y acabó como un martillo ante un Gran Canaria tenso y terco en la primera parte, sin el encanto contra el que había devorado al Bilbao Basket en su primera victoria en la Copa. Al filo del descanso el conjunto de Pedro Martínez tenía la lengua fuera (34-18 a los 18m 28s). El héroe de cuartos, Xavi Rey, no había anotado y el Valencia Basket hacía y deshacía a su antojo con Faverani, Ribas y el propio Doellman a su aire. Sería este último quien contuvo la reacción canaria del tercer cuarto de la mano de Toolson y Newley. Así que no hubo emoción alguna en los últimos minutos de un triunfo por 83-72 que llevó al Valencia Basket hacia la cuarta final de la Copa del Rey de su historia. El Barça, que ganó al Caja Laboral (69-80), será su rival.

Vitoria y el Buesa Arena le han sentado de maravilla al conjunto de Perasovic, que llegó acumulando cuatro derrotas consecutivas en la Liga y que ha resuelto sin despeinarse sus dos cruces antes de la final. El Estudiantes le duró un cuarto y el Gran Canaria, cuarto y medio. Desde que Toolson sumó su sexto punto, con lo que se equiparaba a Doellman, autor de los seis primeros de su equipo, enchufado con los triples (10/20). Con uno de San Miguel el Valencia Basket pareció despegarse definitivamente (47-29 a los 23m 8s), pero con la primera canasta de Xavi Rey y la tenacidad de Toolson la afición canaria soñó en voz con una remontada épica (51-43 a los 28m 33s): “¡Sí se puede! ¡Sí se puede!”. Pero Doellman zanjó el asunto con un triple y un alley-oop. Dos acciones antes de que Ribas le saludase con su gesto habitual. La imagen de una semifinal que el Gran Canaria perdió con su puesta en escena. En el tramo final limó las diferencias y disfrutó del verdadero Nelson. Demasiado tarde para tener esperanzas.

VALENCIA BASKET 83 (17+22+20+24): San Miguel (3), Ribas (16), Kelati (2), Doellman (21) y Lishchuk (9) -quinteto inicial-; Markovic (7), Rafa Martínez (10), Pietrus, Faverani (15) y Dubljevic. GRAN CANARIA 72 (10+12+23+27): Bellas (3), Toolson (17), Newley (16), Nelson (11) y Rey (5) -quinteto inicial-; Scheyer (5), Beirán (2), Báez (6), Tavares (2), Alvarado y Slokar (5). Árbitros: Martín Bertran, Conde y Cortés. Eliminaron por cinco faltas personales a Lishchuk (min. 34). Incidencias: Segundo partido de semifinales de la Copa del Rey Vitoria 2013, presenciado en Buesa Arena por 14.200 espectadores.

Navarro enciende la mecha

La Bomba, Lorbek y Rabaseda deshacen al Caja Laboral en el último cuarto para guiar al Barça hacia su cuarta final consecutiva de Copa (69-80)

Navarro, a punto de lanzar un triple - EFE. 

Había dicho antes del partido de cuartos que tenía que suplir el no estar bien físicamente con corazón y talento. O lo que es lo mismo con entereza y clase. “Las sensaciones al final no fueron malas”, valoró Juan Carlos Navarro (Sant Feliu de Llobregat, 1980) después de la maratoniana victoria ante el Madrid (11 puntos en 25 minutos) y prometió estar “a punto” para jugar la semifinal ante el Caja Laboral, contra el que destapó el bote de sus esencias: desparpajo, liderazgo, seguridad y magia. Mucha magia. La Bomba (20 puntos en 24 minutos) es capaz de brillar a pesar de estar esté renqueante por las lesiones y de alejarse un tiempo de las pistas. De hecho, hasta los últimos días fue duda para disputar una Copa del Rey en la que deslumbró ante el anfitrión. “Hago un poco de todo. Un poco de suerte, un poco de ganas...”, respondió, con la medio sonrisa del tímido, cuando le preguntaron por su actuación, extraordinaria en el último cuarto, cuando desequilibró un partido (parcial de 0-14) hasta entonces de poder a poder. Con Huertas como jefe de operaciones (nueve asistencias), Navarro se entendió con Lorbek, que volvió a resurgir en el epílogo, y Rabaseda dio un tremendo golpe sobre la mesa como Jawai, que se fue cojeando al banquillo dolorido de una rodilla. Con su capitán por bandera el Barça, letal con los triples (11/18) y ganador por 69-80, accedió a su cuarta final copera consecutiva, algo que todavía no había logrado ningún equipo, y se enfrentará al vencedor entre el otro cruce, Valencia Basket-Gran Gran Canaria. Dos de los equipos con los que ha perdido a domicilio.

Navarro encendió la mecha e hizo explotar un partido que había transcurrido tal y como se esperaba, propio de la convicción de dos equipos renacidos tras un inicio de curso decepcionante y que se han ido encontrando a sí mismos. El Caja Laboral reaccionó con el cese de Ivanovic y la llegada de Tabak, con el que logró un pase al Top 16 de la Euroliga que parecía imposible, mientras que el Barça llegó a ver muy comprometida su presencia en la Copa de Vitoria y tuvo que vencer al Madrid en el Palau para lograrlo en un encuentro sideral de Navarro. Ambas plantillas han crecido en porcentajes, pero sobre todo en fortaleza mental y capacidad de reacción. Así que cuando los anfitriones se distanciaron 16-9 (a los 7m 5s) gracias a la frescura de Heurtel, la omnipresencia de Causeur y la puntería de un Nocioni que se comía a Mickeal, los azulgrana replicaron recurriendo a su fondo de armario. Con Huertas como agitador, Jawai como matador ante un Lampe muy desacertado y Oleson, que jugaba para el Caja Laboral el mes pasado, se reencontraba con la que hasta ahora era su afición con tres triples sin fallo y una asistencia para que Rabaseda machacase (28-31 a los 15m 29s).

Mickeal y Nocioni

Pero Nemanja Bjelica y Pleiss volvieron a impulsar al Caja Laboral, vencedor de una primera parte (39-35) en la que Mickeal no había tirado ni una vez. El alero norteamericano tardó 21 minutos en hacerlo y no falló el triple, aunque después no acertó con los otros cuatro tiros de dos, algunos en contraataques favorables. Lorbek también se estrenó y Navarro sostuvo a su equipo ante el empuje de San Emeterio –poco fino con la puntería, eso sí, 2/7– y de Nocioni. Tomic, como quien no quiere la cosa, se procuraba sus rebotes (nueve) y seguía anotando, sin menos presencia que ante el Madrid.

Con un entrada de Navarro acabó el tercer cuarto (57-55) y ése sería la última ventaja de un Caja Laboral que, como reconoció Tabak, se colapsó en defensa cuando se ofuscó en ataque. Secos para anotar y paralizados ante el ritmo marcado por Huertas y la soltura de Navarro, los anfitriones claudicaron sin remedio ante el repertorio de La Bomba, la fortaleza de Rabaseda y Jawai y el oportunismo de Lorbek. Entre los cuatro perpetraron un parcial de 0-14 que dejaron tambaleante a un Caja Laboral al que quiso rescatar sin éxito Heurtel y al que Navarro le dio la estocada definitiva con su cuarto triple. La Bomba ya es el máximo triplista de la historia del torneo con 53, cuatro más que Alberto Herreros. Además, Navarro empató con Arlauckas como tercer máximo anotador del torneo (398). Y en la final tratará de levantar su sexta Copa y el MVP. Una distinción que le falta.

CAJA LABORAL 69 (19+20+18+12): Heurtel (11), Causeur (4), Nocioni (11), Mirko Bjeliça (2) y Lampe (15) -quinteto inicial-; Cook, Jelinek, San Emeterio (5), Nemanja Bjeliça (10) y Pleiss (11). BARÇA 80 (18+17+20+25): Sada (4), Navarro (20), Mickeal (5), Lorbek (12) y Tomic (9) -quinteto inicial-; Huertas (4), Jasikevicius, Oleson (9), Wallace (3), Jawai (7) y Rabaseda (7). Árbitros: Arteaga, Pérez Pizarro y Jiménez. Sin eliminados. Incidencias: Primer partido de semifinales de la Copa del Rey Vitoria 2013, presenciado en Buesa Arena por 15.085 espectadores.

viernes, 8 de febrero de 2013

La histórica coronación de Xavi Rey

El pívot catalán (22 puntos y ocho rebotes) lleva en volandas al Gran Canaria hacia su primera semifinal de Copa ante un Bilbao Basket siempre a remolque (74-62)

Los jugadores del Gran Canaria felicitan a Xavi Rey - ACB Photo. 

No surgió ese jugador volcánico capaz de cambiar un partido con dos triples sin pestañear en los instantes peliagudos. Vasileiadis no se reconoció como tampoco hizo su equipo, un Bilbao Basket siempre al dictado de un Gran Canaria autoritario que llevó siempre la batuta desde el triple de Tomás Bellas que ponía el 8-5 y que supo empequeñecer a su rival con un grandioso Xavi Rey (Barcelona, 1987). Un jugador revalorizado por Pedro Martínez y coronado como Rey en un día histórico para su club. Nunca había ganado un partido de Copa el Gran Canaria y lo logró a la octava oportunidad con la sinfonía de rock duro de Xavi Rey, que alcanzó los 22 puntos y los ocho rebotes, la mitad ofensivos y la mitad defensivos. En el equilibrio y mejor predisposición de sus jugadores triunfó el conjunto de Pedro Martínez, que tras vencer por 74-62 se cruzará en semifinales ante el Valencia Basket, claro ganador ante un Estudiantes sin English (77-59).

“¡Que salga el equipo, oh, oh, oh, oh”, le cantó la afición canaria a su equipo, que salió del vestuario para seguir la celebración por una actuación memorable desde el primer palmeo de Xavi Rey, que se zafó de sus defensores, como Rakovic o Hamilton y que a los 12 minutos ya llevaba 10 puntos. Beirán era una brújula y Newley tenía la muñeca bien fina (30-20 a los 13m 35s). Salió al rescate del Bilbao Basket Hamilton con tres acciones consecutivas y se le añadió Mumbrú, el único que mantuvo el tipo en un equipo disipado que perdió comba tras un nuevo impulso de Xavi Rey, que saltaba como si tuviese muelles en las piernas o alas invisibles. Estaba pletórico el jugador, que respondió a dos triples seguidos de Vasileiadis y Zisis, tan despistado en la dirección como Raül López. 

El Gran Canaria se escapó de nuevo (55-44 a los 27m 51s) y Mumbrú hizo de tripas corazón para rebajar distancias (58-51 a 8m 37s). Insuficiente porque Rey volvió a repetir palmeo y Nelson y Scheyer afinaron la puntería, mientras el Bilbao Basket siguió atacando con agonía y sin pericia, sin aprovechar las segundas ni terceras opciones ante un rival convertido en un muro que le dejó en muy poco. Con el sello de Xavi Rey y la pizarra de Pedro Martínez.  

Faverani desconsuela a un Estudiantes melancólico (77-59)

El pívot brasileño, con 23 puntos y 11 rebotes, domina la escena ante un rival que no resiste más allá del primer cuarto tras la baja de última hora de English


Faverani trata de anotar ante Nogueira - ACB Photo. 

Llamado a ser una de las grandes estrellas de la Copa, Carl English tuvo que verla desde la tele del hotel, debilitado por un proceso vírico. Una tremenda decepción para el jugador, en el mejor momento de su carrera después de ser nombrado MVP de la Liga ACB en enero, y una situación desesperada para el Estudiantes, puro juguete en las manos de Vitor Faverani (Porto Alegre, Brasil, 1988). Un gigante de 2'10 metros que se mueve de maravilla y al que pretendieron varios equipos en verano, aunque al final se quedó en el Valencia Basket, ganador por 77-59 y tercer semifinalista de la Copa del Rey. Su rival será el vencedor del Gran Canaria-Bilbao Basket.

Un mate de Faverani en el segundo cuarto y que suponía el 17-13 desmoralizó al conjunto de Txus Vidorreta, sin respuesta ante un rival que no acusó que Kelati y Lischuk se cargasen rápido de faltas. Ahí estaba el capitán Rafa Martínez para anotar dos triples en un suspiro mientras que por los estudiantiles sólo replicaban Germán Gabriel, que sólo anotó dos puntos en la segunda parte, y Granger, el único que mantuvo un mínimo de regularidad en un equipo roto y perdedor en casi todas las facetas, especialmente en rebotes (28 por 46) y en triples (2/16 por 10/27). 

Un fallo clamoroso

Tan desacertado y desconsolado estaba Estudiantes que falló su jugada más espectacular, iniciada por Granger, continuada por Germán Gabriel y pifiada por Nogueira, que falló un mate solo. Un error que al menos un periodista radiofónico narró como una acción fantástica, hasta que miró el marcador del Buesa Arena y comprobó que no había entrado. Justo después la retransmisión se centró en cómo dormía un joven espectador en la grada. 

Así de tranquila fue la victoria del Valencia Basket, al que no le penalizó el mal día de Doellman (2/9). El grupo de Velimir Perasovic funcionó como un equipo, con Markovic desafinado en el tiro, pero omnipresente en rebotes (once) y generoso en asistencias (cinco). Aunque no hubo nadie tan preciso y pragmático como Faverani, un enamorado de la música que suele escuchar las mismas canciones para activarse antes de los partidos. Una de sus favoritas es Na fé de jó, del grupo de rap Éfeso y reza así: “¿Quién eres tú para decir que está difícil? ¿Qué no tengo fuerzas para salir del precipicio?”. Una letra exagerada para un partido sin historia.

VALENCIA BASKET 77 (15+22+19+21): San Miguel (6), Ribas (3), Kelati (10), Doellman (5) y Lischuk (5) -quinteto inicial-; Markovic (4), Rafa Martínez (17), Pietrus (1), Faverani (23), Dubljevic (3) y Abia (-). ESTUDIANTES 59 (13+12+16+18): Granger (16), Kuric (7), Kirksay (5), Gabriel (9) y Barnes (2) -quinteto inicial-; Fernández (5), Fisher (5), Clark (2), Nogueira (8) y Vicedo (-). Árbitros: Martín Bertran, García González y Araña. Eliminaron por cinco faltas personales a Dubljevic (min.38).Incidencias: 14.200 espectadores en el Buesa Arena.

jueves, 7 de febrero de 2013

Nocioni dirige el recital del anfitrión (88-64)

El Caja Laboral engulle a un CAI Zaragoza paralizado tras el descanso

Nocioni defiende a Stefansson - ACB Photo. 

Se fue a los Bulls con dos Copas del Rey y una Liga bajo el brazo y regresó a Vitoria en el último tramo del curso pasado tras rescindir su contrato con Philadelphis 76ers y pasar también por los Sacramento Kings. “Bueno gente!!! Ya lo saben, vuelvo a mi casa!!! Un sueño hecho realidad! Vuelvo a vivir el basquet!!! Gracias!”, fue la carta de regreso improvisada en su cuenta de Twitter. Así anunciaba Andrés Nocioni (Santa Fe, Argentina, 1979) a la afición de Vitoria que volvía al Baskonia casi ocho años después de haberse ido. El club recuperaba a uno de sus estandartes y el jugador ha vuelto a disfrutar y a hacer disfrutar en las canchas. El Chapu dirigió con maestría el monólogo del Caja Laboral, que resultó un anfitrión inclemente ante un CAI Zaragoza lastrado por el pobre rendimiento de sus exteriores que se quedó sin argumentó tras el descanso, cuando encajó un parcial de 19-2. Los locales golpearon por todos los sitios con cuatro jugadores más entonados que el resto (Lampe, Heurtel, Nocioni y Causeur con 17, 16, 15 y 14 puntos respectivamente). El Caja Laboral ganó por 88-64 y se jugará contra el Barça un puesto en la Copa del Rey que organiza. 

El CAI Zaragoza sólo tuvo regaño en la primera parte (40-41), cuando llegó a dominar por 10-16 con Norel y Pablo Aguilar imparables ante un conjunto de Zan Tabak que se reactivó al son de Nocioni y celebró la puesta a punto de San Emeterio, duda por una distensión en la musculatura isquiotibial del muslo izquierdo. Nemanja Bjelica dio un paso enfrente y por los visitantes respondió Aguilar, máximo anotador con 23 puntos. Cuando el ala-pívot andaluz metió su cuarto y último triple (4/6), en el ecuador del tercer cuarto el partido, se había acabado. Era la segunda canasta tras el descanso de los visitantes, tímidos ante un Caja Laboral hambriento ante su público y que pretendía acceder de la mejor forma  posible a su 12ª semifinal de Copa.

El conjunto de José Luis Abós dependió excesivamente del rendimiento de Norel y Aguilar, pues sus jugadores exteriores no aparecieron en ningún momento. La estadística resultó horripilante: Roll (0/4), Stefansson y Toppert (0/3 ambos), Van Rossom (1/6)... En un día feliz para el Caja Laboral y para Jelínek, más certero que en su debut con su nuevo equipo ante el Valencia Basket el pasado fin de semana.   

CAJA LABORAL 88 (23+17+29+19): Heurtel (16), Causeur (14), Nocioni (15), M. Bjelica, Lampe (17) -quinteto inicial-, Cook, Pleiss (4), N. Bjelica (8), San Emeterio (6), Jelinek (8) y Cabezas, Calbarro. CAI ZARAGOZA 64 (24+17+13+10): Llompart (8), Roll, Rudez (8), Aguilar (23), Norel (10) -quinteto inicial-, Jones (10), Van Rossom (5), Toppert y Stefansson. Árbitros: Arteaga, Pérez Pérez, Perea. Sin eliminados. Incidencias: Segunda semifinal de la Copa del Rey disputada en el Buesa Arena de Vitoria ante unos 14.500 espectadores.  


Mickeal triunfa en un maratón formidable

Liderado por el alero estadounidense y apuntalado por Huertas y Tomic, el Barça alcanza las semifinales de Copa tras batir a un Madrid grandioso tras dos prórrogas (108-111)

Tomic, Mickeal y Suárez luchan por un balón - EFE.

Es duro como una roca y no titubea como los grandes narradores, acostumbrados a describir con rapidez cualquier jugada, por enrevesada que sea. Pete Mickeal (Rock Island, Illinois, EE UU, 1978) no sabe lo que es la duda y está acostumbrado a darle la vuelta a las situaciones más tortuosas, como cuando un médico le anunció que no podría andar con normalidad después de que se rompiese el tendón de Aquiles y también cuando le advirtieron que era muy probable que no jugase tras serle diagnosticado un tromboembolismo pulmonar. Nada frena a Mickeal, que horas antes del clásico de la Copa del Rey de Vitoria se definía como un tipo “muy tranquilo fuera la la pista. Dentro tengo un feeling animal”. Y añadió lo que parecía una evidencia: “Contra el Madrid será una guerra”. Y tanto que lo fue, fue más que eso y con Mickeal (26 puntos, su mejor partido en un torneo que le encanta) como punto de partida y final, excelentemente acompañado por Lorbek, de encogido a gigante, por un Huertas como guía (diez asistencias) y por Tomic, omnipresente ante su ex equipo cuando la pelota estaba al rojo vivo. Resultó un anuncio en directo que acortó el telediario y seguro que sumó nuevos adeptos a un deporte maravilloso que dignificaron dos equipos muy enteros en las peores situaciones. Sergio Rodríguez rescató al Madrid con una asistencia para Mirotic para forzar la primera prórroga y Lorbek, encogido hasta entonces, no le templó el pulso para meter un tiro libre, fallar el segundo y anotar tras un rebote ofensivo de Tomic y dar con la segunda prórroga. El Barça pudo sentenciar el partido por fin, pero Sergio Llull replicó con triples, el sexto en su cuenta particular con las dos rodillas flexionadas en el aire (108-109). Después Huertas metió dos tiros libres y el propio Llull (6/17 en triples) falló el triple que hubiese alargado cinco minutos más la cita. Los azulgrana, clasificados para la Copa con una jornada de margen, vencieron por 108-111 un maratón formidable para alcanzar las semifinales, donde se enfrentarán al vencedor del Caja Laboral-CAI Zaragoza.

Para el aficionado del básket ha sido un lujazo. Un partido muy bonito”, resumió Huertas, fantástico director de juego. El brasileño, bastante cuestionado desde su llegada a Barcelona, y le comió la moral a Llull, sin puntería. Como Rudy Fernández (5/15), dolorido en una mano y varios pasos por detrás de su defensor, Mickeal, que marcó el paso de su equipo (0-5) antes de que Mirotic demostrase que su progresión no tiene límite. Uno y otro se marcaron una primera parte para enmarcar (46-49) en la que ambos anotaron desde todas las situaciones posibles, menos en una: el triple. El azulgrana ni lo intentó y el madridista erró el único que lanzó.

Irrupción de Carroll

El Madrid se había repuesto a tres mates casi seguidos de Jawai (23-32) con la irrupción prodigiosa de Carroll con dos triples y dos tiros libres. Y Mirotic le dio la vuelta al marcador (35-34) con una asistencia de Sergio Rodríguez, en estado de gracia y determinante desde que saltó a la pista. No lo pudo ser Navarro, mermado por los problemas físicos en su regreso a la competición. La Bomba sumó once puntos, con los que supera en dos a Alberto Herreros (375), para convertirse en el cuarto máximo anotador histórico de la Copa al que igualó en triples (49) con el único que metió (1/5 por los 4/22 de su equipo).

Mickeal continuó a su nivel tras el descanso, minando la moral de Carlos Suárez y de Rudy, que se quejaba de su mano dolorida –y del criterio arbitral, con el que no estaba demasiado de acuerdo– y estaba obligado a lanzar tiros muy forzados. Tampoco acertaba  con los cómodos el ex jugador de la Penya. A Mickeal sólo le frenó puntualmente Llull, cuando le sacó la segunda y tercera personal en el tercer cuarto y Xavi Pascual tuvo que reservarlo en el banquillo. Circunstancia que aprovechó un Madrid que se repuso anotando los tiros libres que hasta entonces había fallado (19/29) ante un Barça que a falta de triples disfrutaba del entendimiento entre Huertas y Tomic, vital a partir del último cuarto para acabar una actuación redonda (20 puntos y once rebotes) ante el equipo que no quiso renovarle en verano.

El momento de Lorbek

Navarro puso su sello con su clásica bomba (58-64 a los 28m 45s) y Wallace fue un jabato en defensa ante Mirotic y anotó el único triple de los azulgrana tras el descanso (69-71 a 3m 19s), cuando Mickeal ya jugaba con cuatro personales. Aguantaría en pista el norteamericano hasta el final. Llull y Reyes asumieron la responsabilidad y Mirotic, asistido por Sergio Rodríguez forzó la prórroga –el propio Llull pudo dar la victoria a su equipo–. Carroll, siempre tan directo, dudó ante Oleson y el nuevo fichaje le rebañó una pelota que recuperó Mickeal para montar la contra para Huertas: parcial de 0-8 para el 79-85 y el Barça de nuevo tenía el partido muy encarrilado. Pero surgió Sergio Rodríguez con un tiro cayéndose y un triple, y tras la quinta de Reyes y Mirotic llegaría el momento de Lorbek y su excelente canasta después de un rebote ofensivo de Tomic para alargar cinco minutos más un encuentro formidable.

Llull afinó la puntería y anotó tres triples en la segunda prórroga, en la que, dolorido, Navarro apenas pudo intervenir. Mickeal y Tomic siguieron mordiendo y Oleson anotó desde más allá de 6'75 (a 22'7s, 103-106). “Queda mucho partido, muchos tiros libres. Estemos concentrados”, advertía a sus jugadores Pablo Laso. Tenía razón: Sada anotó y metió otro, Sergio Rodríguez acertó con una entrada, Navarro aún tuvo fuerzas para meter dos tiros libres y Llull para marcarse una jugada de malabarista: un triple avanzando para adelante y encogido. Pero Huertas no falló desde la línea de personal y el triple de Llull para forzar la que hubiese sido la tercer prórroga quedó corto, mientras Mickeal se volvía loco junto al resto de sus compañeros.

MADRID 108 (18+28+14+17+16+15): Draper (2), Llull (23), Rudy Fernández (15), Mirotic (17) y Begic (-) -quinteto inicial-; Sergio Rodríguez (18), Carroll (17), Suárez (2), Reyes (2), Slaughter (8) y Hettsheimer (4). BARÇA 111 (25+24+15+13+16+18): Sada (2), Navarro (11), Mickeal (26), Wallace (11) y Tomic (20) -quinteto inicial-; Huertas (13), Jasikevicius (-), Oleson (5), Rabaseda (-), Lorbek (17) y Jawai (6). Árbitros: Hierrezuelo, Bultó y Jiménez. Eliminaron a Reyes y Mirotic. Unos 14.500 en el Buesa Arena de Vitoria.

lunes, 4 de febrero de 2013

Andrea Fuentes, una sirena con los pies en la tierra

Andrea Fuentes abraza a Ona Carbonell en los Juegos de Londres - Reuters. 

No hay antídoto contra el odio, la envidia, el fardar y la polémica, esos aromas corrosivos que se esconden hasta debajo de las baldosas y mueven el mundo. Bajezas que restan y que han acabado con una carrera deportiva dorada como la de Andrea Fuentes (Tarragona, 1983), que deja la natación sincronizada (y 36 medallas, cuatro de ellas olímpicas) no porque se lo pida el cuerpo ni porque sienta dolor físico, sino por desmotivarse viendo cuanto acontecía a su alrededor. No estaba dispuesta a combatir en una guerra sin fin entre quienes defendían a su mentora, la ex seleccionadora Anna Tarrés, a la que se cesó y se señaló por sus métodos, y los partidarios del presidente de la Federación y de su apuesta por contar con un nuevo equipo técnico.

En su emotiva rueda de prensa Fuentes, que tiene un discurso sólido escrito desde el corazón y revisado por la cabeza, dijo haber sufrido una “nube de negatividad”. Ése no era el ambiente adecuado para afrontar una cita tan ilusionante como los Mundiales de Barcelona de verano para alguien que ve el deporte como un oficio vital y no una profesión burocrática. “Si no disfruto del camino, no quiero estar. Estos meses no me compensan por una semana”, añadió horas después, ya más relajada, en Teledeporte, donde contó que quiere viajar y ver “cómo es el mundo terrestre” y que tiene proyectos relacionados con la naturaleza y los animales, además de profundizar en su adiós sin ensuciar a terceros. De hacerlo, Fuentes hubiese contradicho su mensaje: “Hay que eliminar esa guerra e ir en el mismo sentido”.

domingo, 3 de febrero de 2013

Tomic y Huertas ajustician a un Manresa corajudo (76-88)

Sexta victoria consecutiva de un Barça en el que debuta Oleson

Oleson protege el balón ante Oleson - EFE.

En la estadística figurará como uno de los tres mates que se produjeron en el partido, pero el de Hanga fue más allá. En la acción del alero húngaro se rompió el tablero de vidrio y la espera para que cambiasen la canasta y sincronizasen el marcador se alargó 40 minutos. Hasta esa acción el Barça se había comportado como un huracán y, amo y señor del rebote (25 por 39), llevaba el ritmo de la cita ante un Manresa que sólo había metido una canasta en el primer cuarto, un triple, precisamente, con el sello de Hanga. Hasta el famoso mate los azulgrana habían llegado a ganar por 19-40 tras tres zarpazos seguidos de Lorbek (16 puntos), tan cómodo como el inalcanzable Tomic (24 puntos con 10/14 tiros de dos y ocho rebotes). Tras el mate (22-40 a los 15m 49s) surgió un Manresa convencido con Javi Rodríguez como cartero (ocho asistencias), Hanga como tipo omnipresente y Arteaga y Asselin como batalladores. Los locales, muy corajudos, llegaron a acercarse a ocho puntos dos veces a mediados del tercer cuarto, pero fueron ajusticiados por Tomic y Huertas (también ocho asistencias) en el debut como azulgrana de Oleson (76-88). El ex jugador del Caja Laboral sumó diez puntos, tres rebotes y otras tantas asistencias en su primera cita con un Barça que sumó su sexto triunfo consecutivo y que ya piensa en la Copa del Rey de Vitoria, donde se enfrentará en cuartos a un Madrid que también ganó a domicilio al Bilbao Básket (74-84).

“Creemos que ya nos puede ayudar un poquito”, explicaba Xavi Pascual minutos antes del partido cuando en Esport 3 le preguntaban por Oleson. El recién incorporado rozó los 26 minutos y sólo jugó menos que Tomic, con algo más de 29. Oleson se desgastó y en su primera acción obstaculizó a Asselin, autor de los primeros puntos del Manresa, todos de tiro libre (4-12 a los 6m 16s). A los locales les faltaba puntería y músculo ante unos visitantes que disfrutaban corriendo y en los que sólo desentonaba Mickeal, que era un coladero mientras Jawai disfrutaba bajo el aro y Abrines había sido titular y no se había escondido.

El banquillo del Barça era un mina: Lorbek salía para marcarse ocho puntos seguidos, Sada aceleraba en un día con menos presencia de Jasikevicius y regresó Todorovic, que no jugaba en Liga desde hacía cuatro jornadas por decisión técnica. Mientras Wallace sube su cotización y Lorbek se va entonando. Javi Rodríguez continuó agitando a su equipo, pero entre Huertas y Tomic se encargaron de finiquitar un triunfo muy largo del Barça, y todo por un detalle que quedará como una anécdota en la estadística. Lo que vino después fue una réplica de coraje de un Manresa que lucha por la salvación y acumulaba dos victorias consecutivas, tantas como en la primera vuelta. Jaume Ponsarnau tiene mucho camino por delante y la confianza de un club acostumbrado a optimizar sus recursos a partir de la entrega y el corazón.

BÀSQUET MANRESA 76 (11+25+19+21): Javi Rodríguez (5), Arteaga (9), Palsson (1), Arco (7), Ramsdell (2) –quinteto inicial–, Asselin (16), Devries (8), Hernández (4), Hanga (17), Yanev (7) y Kody. BARÇA 88 (23+27+18+20): Huertas (7), Abrines (2), Wallace (5), Mickeal (8), Tomic (24) –quinteto inicial–, Sada (2), Jasikevicius, Todorovic, Rabaseda (3), Oleson (10), Lorbek (16) y Jawai (11). Árbitros: Juan Carlos Arteaga, Lluís Guirao y Anna Cardús.

sábado, 2 de febrero de 2013

Jordana y Feaster sirven el triunfo a Uni Girona en Zamora (65-77)

El conjunto de Anna Caula se enfrentará con Rivas en las semifinales de Copa de la Reina y Tintos de Toro y Perfumerías Avenida jugarán en el otro cruce

Jordana, durante el partido - Teledeporte.


No hay cosa que le relaje más que coser. “Si quieres que no te moleste dame un hilo y una aguja y ya está. Al principio la gente se burla, pero luego todo el mundo te pide que si 'arréglame esto, que si se me ha rota aquella, que si se me ha agujereado la camiseta...'”, contaba Noemí Jordana (Torelló, 1980) en un reportaje de la Revista de Girona. La base teje como ninguna el vestido del Uni Girona, vencedor por 65-77 en una buena actuación coral y con la propia Jordana (18 puntos y cuatro asistencias) y Allison Feaster (15 tantos, 3/6 en triples) como puntales y Monroe y Carbó fundamentales en el tramo final ante Tintos de Toros Caja Rural (CD Zamarat) en su visita al Pabellón Municipal Ángel Nieto de Zamora. Un escenario al que el conjunto de Anna Caula volverá a principios de marzo para disputar una Copa de la Reina que aspiraba a organizar y que, tras el sorteo efectuado al descanso, le enfrentará a Rivas Ecópolis en semifinales, mientras que en el otro cruce las locales jugarán contra el campeón, Perfumerías Avenida.

No le falta regaño a Jordana, que no se esconde y tiene momentos en los que es incontenible para su defensora, en este caso Mariona Ortiz, y se marcó siete puntos en el parcial de 9-16 (a los 4m 10s) en un equipo en el que sólo había fallado una canasta, de Monroe, además de fallar dos tiros libres, el punto negro de Jordana en la jornada, pues no acertó desde la línea de personal hasta a falta de 33'4 segundos, cuando metió dos (2/7) para poner el 63-72. Justo antes, a poco menos de un minuto Carbó -omnipresente, 14 puntos, ocho rebotes y cinco asistencias- había sentenciado el partido con un triple que tranquilizó a un Uni Girona que vio cómo su poca puntería con los tiros libres (16/29) le penalizaba ante un rival que se le puso en el cogote con las galopadas de Ortiz y Vilaró. Las visitantes resistieron gracias a los rebotes de Monroe, que también acertó en la línea de personal en el epílogo al contrario que Tukkanen, contrariada durante casi todo el partido (3/12 en tiros de campo). No le entraba casi nada a la pívot finlandesa.

El punto de Carbó

Tintos de Toro se resistió al primer golpe de la mano de Denson y Chatzinikolaou, hasta de que Jornada y Freixanet acertaron con un par de triples, mientras Johnson debutaba por las locales y asumía sin suerte la responsabilidad. Carbó también le daba un punto más a Uni Girona, que vio cómo se rebajaba su ventaja a casi nada con la primera canasta de Tukkanen (29-30 a los 13m 45s). Fue entonces el momento de Feaster, impagable con tres triples consecutivos que dieron alas de nuevo a un Uni Girona (36-44 a los 18m 54s) que fue menos malo en un tercer cuarto repleto de errores.

Freixanet, que parece haber dado un paso adelante este curso, se entendió en una contra con Carbó para que ésta pusieron el 47-59 a 9m 35s. Era la mayor diferencia de las visitantes, inferiores en el rebote (45 por 34) que fueron cediendo terreno por sus fallos y el ímpetu de Vilaró o Johnson. Así fue hasta que Carbó y Monroe volvieron a ponerse las pilas y la propia Carbó se marcó el triple que tranquilizó a Uni Girona: “Era un partido muy importante para asegurar la tercera plaza”. Mientras que señaló cuál será el camino en la Copa de la Reina ante Rivas: “Ellas irán súper serias y nosotras tenemos que ir a tope, con mucha ilusión. A ver si podemos dar la sorpresa”.

Gonzalo García: “Hay que vender el baloncesto como una fiesta”

Cronómetro de Récords entrevista al entrenador del Club Melilla Baloncesto

Gonzalo García, en un tiempo muerto - Club Melilla Baloncesto. 

Coincide en horario con el duelo de filiales de Segunda entre el Barça B y el Madrid Castilla en el Mini y se juega dos horas antes de que el Barça reciba al Osasuna en el Camp Nou. Quizás por eso, para no confundir al aficionado, el Barça B de Adecco Oro no juega en el Palau como siempre y emigra a la Ciudad Deportiva Joan Gamper, donde lo borda en la primera parte y suda la gota gorda en la segunda ante el colista, un Club Melilla Baloncesto que roza la prórroga tras empezar el último cuarto con 17 puntos de desventaja. Cronómetro de Récords habló con el técnico visitante, Gonzalo García (Bilbao, 1971).

Toni Delgado / Sant Joan Despí

Habéis sacado esa “solidaridad” que pedías antes del partido.
Sí, pero nos ha costado. En el primer cuarto no hemos sabido hacerlo bien y en el segundo hemos estado mejor en situaciones de cinco contra cinco. Después nos hemos equivocado en la lectura del partido y ellos han vuelto a correr. Y ahí son mejores. 

Lo importante ha sido vuestra reacción: en el último cuarto con Marco, Sánchez y Castro finos habéis tenido el partido muy cerca.
Necesitamos dar un paso más y sacar un partido fuera de casa. Hoy [por el pasado 27 de enero] el equipo se ha crecido, ha creído en la victoria, pero nos vamos con las manos vacías.

¿Qué le falta al Club Melilla Baloncesto fuera de casa?
Tener más concentración durante los 40 minutos. Hemos fallado en los aspectos en los que sabíamos que el Barça B hacía daño. 

El conjunto local ha empezado muy enchufado con los triples y vosotros, todo lo contrario (2/14 al descanso). Sólo hay dos opciones: seguir intentándolo o buscar otras alternativas.
Es una lectura que hemos hecho en el descanso y, sobre todo, en el tercer cuarto, cuando llevábamos 2 de 19. Seguramente el Barça B es el equipo más talentoso de la Adecco Oro. Les he pedido a los jugadores que teníamos que buscar otras cosas. Nos hemos metido en el partido cuando hemos sido capaces de castigar con balón interior, parar el partido y jugar más cinco contra cinco.

¿Qué les has dicho al equipo?
Que hemos perdido una buena oportunidad y tampoco nos hubiéramos merecido ganar. Tenemos que ser mucho más listos cuando juguemos con equipos con tanto talento.

Puede ser un punto de inflexión para coger más confianza.
El equipo tiene orgullo y ha trabajado, pero necesitamos vencer a domicilio para que haya un punto de inflexión. En casa, donde hemos ganado los tres últimos partidos, sí estamos bien. 

¿Qué le falta a la Adecco Oro para captar más seguidores, patrocinadores y, sobre todo, ser más respetada por los medios de comunicación?
Si la Liga Endesa está siendo tan respetada, imagínate la Adecco Oro, ¿no? Los clubes tenemos que movernos mejor y poner precios populares para promocionar más un baloncesto muy atractivo, intenso y rico en talento y técnica. Cada jornada hay algún ex jugador de la Adecco Oro despuntando en la Liga Endesa: Feldeine hace unas semanas, Leo Mainoldi también viene de la Liga... Son muchos los casos. Del Barça B también saldrán jugadores para la élite. 

¿Cómo atraerías a más afición?
Nosotros hacemos muchas campañas en los colegios. Hay que vender el baloncesto como una fiesta y tienen que suceder cosas alrededor del show, aunque lo importante sea el partido

En la línea del modelo norteamericano.
No en tiempo, ya que los partidos son muy largos, pero sí que hay que buscar que sea un espectáculo.

¿Qué relación debe tener el entrenador con los jugadores?
En la alta competición es muy importante una mezcla de formador, entrenador y psicólogo. Hay que tener claro que no todos los jugadores son iguales y que hay grupos que necesitan un trabajo con más disciplina y otros, más libertad. No puedes pensar que tu forma de trabajar es la única. Necesitas amoldar tu estilo a las características de los jugadores. Ésa es la clave.