jueves, 31 de mayo de 2012

Velickovic y Sergio Rodríguez fuerzan el quinto partido para el Madrid (66-76)

Sergio Rodríguez trata de superar a Lampe - ACB Photo / Lino Martínez.


A Velickovic y a Sergio Rodríguez les une el compartir generación –son de la del 86, el primero es libra y el segundo, géminis–, el haber sido cuestionados en el Madrid y sobre todo el talento que tienen con la pelota en las manos. El Caja Laboral les sufrió cuando más estaba jugando con los visitantes, con el gesto torcido por no dar con la tecla para evitar que Prigioni y Lampe hiciesen más diabluras. Dominaban los locales con solvencia (46-35 a los 22m 11s), pero de repente se les atragantaron Velickovic y Sergio Rodríguez, que entre los dos hicieron despegar de sopetón a su equipo con un parcial de 6-22 para cerrar el tercer cuarto (52-57). En un momento ambos habían metido dos triples y el ala-pívot serbio además había aportado dos canastas de dos. Velickovic (4/7 en triples, 22 puntos) respondería a los estériles esfuerzos de acercarse del Caja Laboral, golpeado definitivamente con un triple de Sergio Rodríguez (15 puntos, 5/6). La pareja madridista resultó la gran artífice de que su equipo disponga de un quinto partido en casa para meterse en la final de la Liga ACB. Será el sábado (Teledeporte, 20:30 horas). 

“Hemos estado muy acertados”, valoró Sergio Rodríguez, que descubrió que el grupo se había reconocido por primera vez en la serie imponiendo su ritmo y su “fluidez en ataque” ante un Caja Laboral fallón en las distancias cortas en esos momentos y siempre perdedor en el rebote (26 por 36). Nemanja Bjelica no surgió como en los partidos anteriores y ni el desparpajo de Prigioni pudo salvar al conjunto de Dusko Ivanovic, que, según Lampe, “jugamos un poco estúpidos en ataque”. El pívot polaco había sido el mejor de una primera parte gobernada por los vitorianos casi de cabo a rabo. Lampe empezó fallando un tiro libre y a partir de ahí se fue al banquillo a descansar (35-26 a los 14m 56s) en el ecuador del segundo cuarto con 16 puntos y bien secundado por Milko Bjelica. 

El primero en solventar la primera situación complicada para el Madrid fue el jugador que menos había podido participado en la eliminatoria, en concreto una décima en el cuarto encuentro. No notó esa inactividad Mirotic, que dio alas a su equipo al descanso (38-35). Después se escaparía de nuevo el Caja Laboral, que se vio sorprendido y se quedó sin respuesta ante la puesta en escena de Velickovic y Sergio Rodríguez. Habrá quinto partido. 

CAJA LABORAL 66 (26+16+10+14): Prigioni (6), Nemanja Bjelica (5), Oleson (5), Lampe (18), Teletovic (12) -quinteto inicial-, San Emeterio (-), Milko Bjelica (14), Ribas (6), Heurtel (-). MADRID 76 (21+14+22+19): Llull (4), Tomic (7), Suárez (3), Singler (8), Velickovic (22) -quinteto inicial-, Sergio Rodríguez (15), Mirotic (7), Begic (-), Reyes (2), Pocius (-), Carroll (8). Árbitros: Arteaga, Hierrezuelo y Conde. Eliminaron a Nemanja Bjelica por cinco faltas por parte del Caja Laboral. Pabellón: Buesa Arena.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Navarro resurge para hacer reaccionar a un Barça que avasalla en Valencia (64-80)


Navarro bota el balón ante De Colo - ACB Photo.

Un disfraz que le iría como anillo al dedo a Juan Carlos Navarro sería el de un vigilante de la playa, por su barba desaliñada, pero también porque aporta soluciones rápido y se anticipa a las dificultades. El grupo le ha echado de menos durante las últimas semanas por su y disfrutó de su presencia en La Fonteta, donde resultó fundamental nada más salir, siendo uno de los cuatro cambios seguidos que hizo Xavi Pascual para dejar claro que estaba muy molesto con el rendimiento de sus jugadores y con que Faverani campaba por la pista como Pedro por su casa. Pero fue aparecer La Bomba y mejorar un Barça, que de perder por un máximo de cinco puntos (25-20) se fue al descanso con 30-40 a favor. A partir de entonces los azulgrana avasallaron a su rival de la mano de sus dos bases, Huertas y Sada, la batería de sus pívots, y con Navarro como jugador capital (15 puntos) en un triunfo por 64-80 ante el Valencia Basket que hace que los azulgrana puedan ser finalistas de la Liga ACB en caso de vencer el viernes (Esport 3, 20:45 horas).  

Navarro resurgió en Valencia con una actuación propia de quien está bien rodado y no de alguien que tan sólo acumulaba 24 minutos en las eliminatorias por el título, todos en semifinales. En el tercer partido el capitán azulgrana estuvo incisivo e imparable en los 11 minutos que jugó. Nada más salir se hizo con una pelota para asistir a Ndong y después capturó un rebote ofensivo para anotar por primera vez. En un suspiro cambió el Barça dirigido por Sada, al que sólo pudo parar un golpazo en la cabeza. Una transformación que continuó Huertas, muy aplicado tras la derrota ante el Olympiacos en la Final Four de la Euroliga, más reconocible que nunca. 

Claver y Caner-Medley, desaparecidos

Por el Valencia Basket no hay jugador más en forma que Faverani, imparable en esta serie y la principal referencia de su equipo ante la escasa aportación en ataque de Claver, que tardó más de 28 minutos en sumar sus primeros puntos y fue pitado cuando en el epílogo falló dos tiros libres seguidos (5/11 su equipo, por los 7/11 de los azulgrana). Tampoco aparecieron De Colo, nada fino con la puntería (6/16 en tiros de campo) y Caner-Medley (1/6). Sin ellos con un Rafa Martínez discreto que aportó cinco de sus siete puntos al inicio el Valencia Basket se quedó sin voz tras la primera aparición en el partido de Navarro y la penúltima canasta de Faverani, que sólo aportó dos puntos en toda la segunda parte. 

Tras el descanso, y con Navarro descansando en el banquillo, el Barça continuó la obra iniciada por su capitán. Wallace y Vázquez se lucían en la zona como lo había hecho Lorbek y Navarro volvería a salir a la pista para responder a un triple de Claver con otro tiro de tres. La Bomba se marcó otro triple antes de una técnica a Dean por simular una falta y Navarro anotaría los dos tiros libres (47-64 a 9m 08s). El camino estaba totalmente despejado para un Barça que llegó a ganar por 23 puntos y que continuó varios pasos por encima de su rival con Ndong y Vázquez muy cómodos y Huertas incomodando con sus ocurrencias. A los azulgrana sólo les faltó que Eidson, Mickeal, Ingles y Rabaseda tuviesen un buen partido. Justo lo contrario que Sada, que tuvo estadísticas de lo que es, un jugador para todo (siete rebotes, cinco asistencias y tres puntos). 

VALENCIA BASKET 64 (17+13+17+17): San Miguel (3), Martínez (7), Claver (7), Caner-Medley (3), Faverani (14) -quinteto inicial-; Ogilvy (5), Newley (7), Pietrus (3), De Colo (13) y Dean (2). BARÇA 80 (16+24+19+21): Huertas (13), Eidson (4), Mickeal (1), Lorbek (10), Ndong (11) -quinteto inicial-; Sada (3), Navarro (15), Vázquez (8), Wallace (11), Ingles (4) y Rabaseda (-). Parciales: 17-16, 13-24, 17-19 y 17-21. Árbitros: Redondo, García González y Jiménez. Sin eliminados. Pabellón: Fuente de San Luis, 'La Fonteta', 9.000 espectadores.



martes, 29 de mayo de 2012

Nemanja Bjelica pone a un paso de la final al Caja Laboral en un partido polémico ante el Madrid (82-79)


Begic trata de lanzar ante Singler, Lampe, Oleson, Teletovic y Velickovic - ACB Photo.

Apenas un cuarto de hora tuvo por partido Nemanja Bjelica (Belgrado, Serbia, 1988) durante la fase regular, en la que promedió cinco puntos y cuatro rebotes. Llegadas las eliminatorias por el título Dusko Ivanovic le ha dado once minutos más encuentro (28) y el jugador ha respondido a la confianza de su entrenador con puntos (13 de media, casi el doble) y destapándose por primera vez desde que fichó por el Caja Laboral en el verano de 2010 como una promesa emergente del Estrella Roja. Nemanja es toda una realidad y fue quien decantó un partido con tantos ingredientes polémicos como emoción, con tanta entereza y debilidad de unos y otros. Ganó el conjunto de Dusko Ivanovic en una prórroga que supo forzar tras haber estado más de cinco minutos sin anotar y encajar un 0-12 en el último cuarto y verse desarbolado por un Sergio Rodríguez imparable. Una prórroga que el Madrid tuvo que afrontar con Reyes como único pívot y se decidió por un par de decididos, Oleson y Nemanja, bajo la supervisión de uno que sabe latín, Prigioni. Tras su triunfo por 82-79 el Caja Laboral domina la serie y está a otra victoria de conseguir su billete para la final de la Liga ACB. Podría hacerlo el jueves (20:45 horas, Teledeporte). 

“No sé qué decir en este momento”, resolvió Nemanja ante las cámaras de televisión después de que el Buesa Arena le cantase repetidas veces MVP: “Me gustaría decirle a cada uno hola. Porque ellos nos han empujado a la victoria”. Prefirió no valorar su actuación personal, esa jugada, por ejemplo, en la que pareció tener muelles en los pies para hacerse con el rebote ofensivo –el tercero y último de su equipo– y machacar tras el enésimo triple fallo por Teletovic (2/8). Canasta más tiro adicional por personal señalada a Velickovic, el más regular de sus compañeros en la serie. La grada gritaba su cariño a Nemanja mientras el Madrid se resistía hasta el final impulsado por Sergio Rodríguez, que lamentablemente para el baloncesto, sólo muestra su verdadero potencial en contadas ocasiones. El base canario se asoció con Sergio Llull y entre ambos pudieron finiquitar el partido (65-69 a 1m 27s) de no haber sido por el otro Bjelica, Milko, y por un genial Prigioni, que buscó y encontró una entrada salvadora que forzaba la prórroga (69-69) a ocho décimas del final.       

Carroll no fue Carroll 

Ni entonces ni nunca Carroll fue Carroll. Resultó un jugador triste que acabó con menos 10 de valoración, falló sus cinco triples y recibió el tapón de Nemanja en la penúltima acción del encuentro, cuando trataba de intentar otro tiro de tres. Una imagen fiel de cuanto está padeciendo en la eliminatoria Carroll, que esta vez no se sintió superior a ninguno de sus defensores. Uno en especial, Oleson, le tiene comida la moral en la serie. El tirador de Alaska está enchufado, lúcido y tiene instantes en los que recuerda a aquel jugador sin techo que volaba en Fuenlabrada. Oleson, definitivamente, sacó de quicio a Carroll de nuevo y le sacó una personal, añadida a una antideportiva, que pudo cambiar el partido cuando poco después Teletovic completó un parcial de 8-0 para un Caja Laboral que pretendía escaparse (52-45 a 19m 14s) con Ribas en estado de gracia. 

Del entuerto rescató Sergio Rodríguez a un Madrid que perdería a Begic por dos antideportivas consecutivas: una por botar a Nemanja como si fuese la pelota y otra por encararse con San Emeterio. El Caja Laboral no desaprovechó los tiros libres como tampoco lo haría después tras la quinta personal de Singler y de Tomic, que volvía a demostrar que le falta consistencia: lucía su talento para anotar y su inocencia para defender y cargarse de personales, rigurosas o no. El croata sigue sin estar maduro y sus errores minimizaron sus aciertos, como los cinco rebotes ofensivos que capturó, dos más que todo un Caja Laboral que al contrario del Madrid miró más a sus exteriores en un inicio con un acierto ínfimo de los dos equipos. Con Lampe queriendo insistía desde todos los sitios sin suerte –0/4 en triples, 1/9 en el global de semifinales desde más allá de 6'75–, Oleson como jugador desatado y Nemanja como espectador en el banquillo. Ivanovic le quería fresco. Y así estuvo en el momento de la verdad en un partido que algunos vieron de mentira. 


CAJA LABORAL 82 (15+17+22+15+13): Prigioni (4), San Emeterio (6), Oleson (17), Lampe (7), Teletovic (14) —quinteto inicial—; Nemanja Bjelica (14), Milko Bjelica (11), Ribas (7) y Heurtel (2). MADRID 79 (13+17+17+22+10): Llull (12), Suárez (3), Singler (10), Begic (8), Velickovic (13) —quinteto inicial—; Sergio Rodríguez (19), Mirotic (0), Tomic (8), Reyes (4), Pocius (2), Carroll (0). Árbitros: Martín Bertrán, Pérez Pérez y Araña. Eliminados Tomic y Singler, por cinco faltas, y Begic, por dos antideportivas. 13.615 espectadores en el Buesa Arena. 


domingo, 27 de mayo de 2012

Webber controla una carrera caótica en Mónaco y Alonso lidera el Mundial en solitario


Webber festeja su triunfo en Mónaco - EFE.

“Para todos nosotros [para los pilotos] es fabuloso y sobre todo resulta interesante para los aficionados”, respondió Mark Webber (Queanbeyan, Australia, 1976) cuándo le preguntaron qué le parecía que fuese el sexto piloto en ganar en las seis carreras disputadas este curso, algo inédito hasta ahora: “dice mucho de lo disputado que es el campeonato”. Tan igualado que Webber le sacó seis décimas al segundo, Nico Rosberg, nueve a Fernando Alonso, y 1'3 al cuarto, Sebastian Vettel. Los seis primeros opositaron hasta el final por las tres primeras plazas, pues en el GP de Mónaco no hay podio como tal. Webber estuvo imperturbable en una carrera en la que acabó rezando para que no lloviese lo suficiente como para chafarle la guitarra. Criticado por perder en la salida lo ganado en la calificación, el australiano se mostró imperturbable en un comienzo explosivo, en el que Grosjean fue embestido por Schumacher después de tocarse con Alonso, eufórico tras la prueba porque se sitúa líder en solitario con 76 puntos, tres más que el propio Webber y que Vettel. 

El trazado de Mónaco es el más especial del Mundial por ser el más corto (3.340 metros), pero el más largo en completarse, casi dos horas. Es casi una sucesión de curvas (19) con un túnel donde es casi imposible adelantar y se paga caro cualquier mínimo error. Lo comprobó Pastor Maldonado, que pasó de ganar en Montmeló a retirarse en la primera vuelta tras arruinar la carrera también de De la Rosa, que había avanzado que iba a salir con neumáticos súper blandos y a una parada. Sólo un pit stop hicieron los mejores y ahí Alonso le birló la tercera posición a Lewis Hamilton, que para su desdicha perdió otra plaza ante un Vettel que partió con las gomas duras –como Jenson Button, que no concluyó la carrera– y aguantó con ellas 46 giros. 

Cuarta retirada de Schumacher

Baby Schumi marcó la pauta durante unas vueltas intentando marcar la máxima diferencia posible con respecto a Webber, que también había contenido a Rosberg. El alemán, por más que se acercase en el tramo final a pocas décimas, nunca tuvo opción de adelantarle, pero acabó contento. Todo lo contrario que su compañero en Mercedes, Schumacher, que se retiró por cuarta vez en seis pruebas por un problema en la bomba de gasolina. Aunque parezca mentira no lo hizo Kovalainen, por más que se tocase en varias ocasiones con Checo Pérez. 

La incertidumbre del tiempo era un aliciente más de un GP de Mónaco imprevisible. Desde los equipos se avisaba a los pilotos que en cinco minutos empezaría a llover, pero el tiempo pasaba y al final sólo cayeron algunas gotas en la zona del final de recta de Santa Devota. La lluvia hubiese premiado, por ejemplo, a Vergnier, que sacrificó un séptimo puesto para buscar uno mucho mejor por poner los intermedios. La jugada le salió mal en una jornada gloriosa, “increíble” para Webber, de nuevo vencedor tras el GP de Brasil del curso paso y que festejó en Mónaco su octava victoria en la Fórmula 1, la segunda en dicho circuito y la tercera consecutiva de Red Bull en esta prueba. Un escenario en el que Alonso logró su 76º podio y se congratuló con la buena actuación de Ferrari, pues Felipe Massa completó una actuación más que interesante con un sexto puesto y sin fallo alguno. Felipinho necesita carreras así para volver a sentirse un piloto importante, por más que la prensa haga tiempo que lo sitúe fuera del equipo y desde Maranello no acierten a asegurarse el puesto ni hasta el final de temporada.  

De Colo y Rafa Martínez empatan la serie ante un Barça negado desde la defensa (76-81)


De Colo y Claver defienden a Mickeal - ACP Photo / Álex Caparrós. 

Seguro que Rafa Martínez y Nando De Solo eran de esos chavales que escogían a sus compañeros para hacer hacer el partidillo en el patio de colegio. Son dos jugadores que suceda cuanto en la pista no se suele arrugar en los momentos de mayor dificultad para suerte de un Valencia Basket que supo cambiar su imagen por completo en el Palau tras haber sido bien poca cosa en el partido anterior. Los visitantes jugaron como mejor les convenía, sacando de quicio desde la defensa a un Barça que tiró más tiros libres (30/40) que de dos (14/31) y fue a remolque desde el segundo cuarto. Desde un triple de De Colo (16 puntos), muy enfadado cuando le pitaron una personal en ataque irreal a minuto y medio del final sobre Ingles con 71-74 y con la posición ganada. El francés, fantástico en la segunda parte, sería eliminado después y Rafa Martínez (18) recogió el testigo sentenciando el partido con un triple y una canasta por más que Marcelinho Huertas tratase de todas las formas posibles de remontar la situación y Juan Carlos Navarro fallase el triple que hubiese forzado la prórroga. Huertas (17 puntos y ocho asistencias) hizo de tripas corazón, pero no pudo impedir que el Valencia Basket venciese por 76-81 y empatase una serie de semifinales que continuará en La Fonteta (miércoles, 21:45 horas).      

Perasovic supo tocar la fibra de sus jugadores y darles a entender que de seguir como habían empezado, con un parcial en contra de 21-9 (a los 7m 20s) y en el que había anotado todo el quinteto titular azulgrana, la eliminatoria duraría menos que cualquier promoción de helados gratis en una tarde de verano. “Ninguna falta en la defensa, ninguna falta”, se quejaba el técnico visitante cuando su equipo perdía 9-0. Les advirtió a sus jugadores que estaban siendo blandos y alguien en el banquillo añadió otra de las carencias en ese momento: el rebote ofensivo, uno de sus grandes puntos a favor. Le faltaba actitud al Valencia Basket y Víctor Claver tenía la misma tensión que quien observa el movimiento de las olas del mar. No volvería a salir hasta después del descanso. 

Huertas como faro

El Barça era todo lo contrario, iba varias revoluciones por delante y corría a placer con Huertas como atleta más destacado. Los locales acertaron con sus tres primeros triples, aunque después sólo anotaron tres más (6/21). Sería precisamente desde más allá de 6'75 desde donde se repuso Rafa Martínez, excelente tras una lumbalgia y que sería reemplazado por San Miguel. Otro jugador clave para la réplica del Valencia Basket, capaz de atascar el ataque azulgrana dificultando las maniobras de Sada o de Navarro, al que le faltan minutos y kilómetros para recuperar la forma y las sensaciones que vive (1/8).

La Bomba anotó sus cuatro primeros puntos desde la línea de personal. Desde ahí se sostuvieron los azulgrana en un segundo cuarto en el que sólo lograron una canasta en juego, de Eidson, ante la defensa generoso de un Valencia Basket que empató a 30 con un triple de Rafa Martínez. Su mejor aliado, De Colo, firmó la remontada (32-33 a los 17m 22s) y sólo tendría tres parcial en contra en el último cuarto. Los visitantes se marcharon al descanso con 37-39 con un triple de Caner-Medley. El cuarto triple en menos de cuatro minutos de unos visitantes que seguirían haciendo muy bien las cosas después tuvieron varias máximas ventajas de cuatro puntos en el tercer cuarto (52-56 a los 28m 45s). 

El epicentro del conjunto de Perasovic era entonces De Colo, convertido en el faro y el guía del equipo. El francés estaba en su salsa ante un Barça bastante anárquico, rescatado por las individualides de Mickeal, Sada o Huertas y golpeado también en la zona por la pareja Ogilvy-Faverani. Los azulgrana encontraban a faltar más aportación de Lorbek y San Miguel puso el 56-61 (a 9m 07s). Replicaron los locales con un parcial de 11-2 (67-63 a 5m 06s) con Huertas ofreciéndose a todo, repartiendo y anotando. De Colo replicó hasta que los árbitros se inventaron una personal suya inexistente, ¿compensada? Después por una spuesta antideportiva de Huertas a San Miguel, que falló los dos tiros libres después de que el brasileño pusiese el 76-77 a 39'8 segundos. Rafa Martínez no dio lugar a la remontada azulgrana y acabó por confirmar la victoria del Valencia Basket que volvió a ganar en el Palau tras nueve derrotas consecutivas y que viajará a casa con la serie empatada. El Barça perdió el segundo partido en su pista del curso. Hasta ahora sólo había perdido con el Banca Cívica de Joan Plaza, que también le negó desde la defensa. 

BARÇA 76 (21+16+19+20): Huertas (17), Eidson (4), Mickeal (12), Lorbek (9), Ndong (11) -quinteto inicial-; Sada (2), Navarro (6), Vázquez (5), Wallace (7), Ingles (3) y Rabaseda (-). VALENCIA BASKET 81 (14+25+17+25): Markovic (2), Martínez (18), Claver (-), Caner-Medley (7), Faverani (15) -quinteto inicial-; Ogilvy (13), Newley (3), Pietrus (2), De Colo (16), Dean (-) y San Miguel (5). Árbitros: Pérez Pizarro, Bultó y Cortés. Eliminaron a Mickeal en el Barça y a Claver y a De Colo en el Valencia Basket. Pabellón: Palau Blaugrana, 3.929 espectadores.

sábado, 26 de mayo de 2012

Llull y Velickovic empatan la serie para un Madrid superior (73-64)


Heurtel y Teletovic tratan de quitarle el balón a Llull - ACB Photo / Ángel Martínez. 

Sobre la potencia y la vitalidad de Sergio Llull giró un Madrid que dominó el rebote (38 por 28), pudo correr como le gusta y supo desconcertar a los dos puntuales del rival en el primer partido de la serie, Prigioni y Lampe, tan secos que sólo lograron una canasta entre los dos (1/11). Llull contagió a su equipo, lanzado por Velickovic en la segunda parte, cuando el serbio anotó sus 16 puntos. La misma aportación del base menorquín y de Nemanja Bjelica y Teletovic por el Caja Laboral, que esta vez no supo cerrar un partido del que llevó la batuta en varias fases y se obcecó con los triples en el epílogo. Una cabezonería que aprovecharon los locales, bien tranquilos precisamente tras un tiro desde más allá de 6'75 de Velikovic a 4m 32s que les distanció 65-55. El conjunto de Pablo Laso venció por 73-64, con lo que empató a un triunfo la serie de semifinales de la Liga ACB, que continuará en Vitoria el martes (20:30 horas, Teledeporte).

Dusko Ivanovic castigó a Milko Bjelica por cargarse rápido de faltas –apenas jugó seis minutos– y echó de menos al mejor Lampe, tan desubicado y bien defendido que tuvo que probar tiros más lejanos y difíciles de los que le gustan –lanzó tres triples por cuatro tiros de dos–. Eran los exteriores los que le resolvían la papeleta al Caja Laboral: Nemanja Bjelica y Oleson, volcado para frenar a Carroll y explosivo para anotar todo cuando se propusiese. El jugador que fichó, pero que nunca jugó ni fue presentado por el Madrid impulsó a los visitantes con su tercer triple sin fallo (15-23 a los 12m 33s). Una canasta que Llull maldijo en el banquillo. El base estaba descansando después de haber sido el primero en hacer reaccionar a su equipo decidiendo a la misma velocidad con la que corrían sus piernas para salvar el parcial inicial de 10-17.

Primer error de Oleson

Al volcánico Oleson respondió el Madrid con Sergio Rodríguez, un jugador de rachas, y los fogonazos de Carlos Suárez y Carroll para igualar el partido y dejar en 31-31 al descanso. Tras el paso por los vestuarios se desató Velickovic, que pasó de haber fallado sus tres tiros, a marcarse nueve puntos en un tercer cuarto (54-47) en que los locales defendían mejor ante un Caja Laboral algo confuso ante el primer error de Oleson (5/7) y con Teletovic surgiendo a cuentagotas.

Le pudo la prisa al Caja Laboral y perdió la compostura Prigioni jugándose dos triples en un momento mientras el Madrid se procuraba puntos en la zona con Tomic en un día poco afortunado para San Emeterio, eliminado por faltas. Velickovic sentenció con un triple por más que los visitantes se acercasen 69-64 a 28'1 segundos del final. Entonces Llull redondearía el resultado desde la línea de personal. La eliminatoria se iguala a uno y se traslada al Buesa Arena.

MADRID 73 (13+18+23+19): Llull (16 ), Carlos Suárez (10), Begic (2), Singer (7), Velickovic (16) -quinteto inicial-; Sergio Rodríguez (3), Tomic (6), Reyes (4), Pocius (-), Carrol (9). CAJA LABORAL 64 (20+11+16+17): Prigioni (-), San Emeterio (10), Lampe (3), N. Bjelica (16), M. Bjelica (1) -quinteto inicial-; Ribas (4), Heurtel (-), Oleson (14), Teletovic (16). Árbitros: Hierrezuelo, García Ortiz y Martínez Díez. Eliminado San Emeterio por personales (min. 39). Pabellón: Palacio de los Deportes. 8.262 asitentes.

Guardiola concluye su legado con una Copa del Rey ganada en 25 minutos ante el Athletic (0-3)


Tello, Piqué, Afellay, Guardiola, Thiago, Estiarte y Dos Santos celebran el título - AFP.


El tiempo entre el anuncio, a flor de piel la eliminación ante el Chelsea en la Champions, de su despedida a final de temporada del Barça y el último partido del curso, la Copa del Rey del Calderón, se le hizo eterno al entrenador. A Guardiola le preguntaron tantas veces por qué se iba y por su relación con Tito Vilanova, su sustituto, que sólo le faltó responder en chino. Necesitaba el técnico que la Copa llegase cuanto antes para evadirse de cuatro años tan memorables como exigentes para él: en la cara y en el color del pelo se le nota el desgaste del puesto. A muerte con su míster como criticaba Ibrahimovic, sus jugadores quisieron premiarle con una final plácida y en 25 minutos habían hecho tantas cosas bien que ya ganaban en el Calderón por 0-3 al Athletic con dos goles de Pedro y uno de Messi. A la media hora parecía que el partido estaba a punto de concluir, con los unos y otros optando por pases cortos y respetuosos, como buenos hermanos. El torneo ya estaba repartido para los chicos de Guardiola, que se despidió con su 14º título de 19 posibles. Una Copa del Rey, la 26º del club, dedicada al técnico y vestida con la camiseta de Abidal, que se recupera de un trasplante de hígado. Un gesto grandioso de un grupo ejemplar. 

De un plantel en el que Messi es el finalizador habitual. La partitura es cosa de Xavi e Iniesta, y el trabajo silencioso, de Busquets. El equipo le busca y Messi se ofrece y tiene puntería: la primera, una rosca, se le marchó fuera; en la segunda controló una perla de  Iniesta y la remachó a la escuadra. Por entonces ya había marcado Pedro, a los 2 minutos, en una jugada que retrataría el partido del Athletic: córner que peina con el tupé Piqué, Javi Martínez que intenta controlar en el área sin sentido y Pedro, atento, que se hace con el rechace para abrir la lata. El canario también la cerró tras un pase hacia atrás de Xavi que concluyó con suma precisión y acordándose con los dedos de Abidal: 22. 

Pedro, exponente de la Masía

Pedro se exhibió en el último partido de Guardiola, a quien él y su familia consideran prácticamente de la familia. La persona que apostó por su continuidad en el Barça B y quien le dio la oportunidad de jugar y triunfar en el primer equipo. Pedro es el exponente de la confianza que el técnico ha tenido siempre en la cantera y el jugador fue el más entonado en un partido con poco recorrido, con más pasión en las gradas –unos y otros pitaron el himno español– que emoción en el césped. Por no haber no hubo ni polémica, apenas un par de posibles penaltis no pitados por equipo, ambos por un  leve agarrón en la camiseta. Llorente y Alexis no convencieron al árbitros con sus explicaciones. 

Se encontraba tan cómodo el Barça que Mascherano, ese jugador para todo, chutó desde un medio campo desierto para el conjunto de Bielsa, partido en dos desde el primer momento, tan poca cosa y asfixiado por todos los rincones como ante el Atlético de Madrid en la final de la Europa League. El Athletic perdió su identidad sin presionar hombre a hombre ni discutirle –o intentar hacerlo– la pelota a un Barça en el que Pinto apenas apenas tuvo que despejar un centro de Muniain en la primera parte. Piqué se fue a los vestuarios saludando. Es posible que a su novia Shakira, presente en tribuna. Simbólico. 

Llorente, aislado

Poco más de sí daría más el partido aparte de una vaselina de Ibai desviada y un eslalon prodigioso de Messi librándose de cuatro rivales y manteniéndose en pie después de una entrada con las dos piernas y por detrás de Amorebieta en una jugada que salvó Gorka. Bielsa cambió a un Llorente aislado por un Toquero que no tuvo opción de demostrar que es un revulsivo nato. 

Concluida la final, Guardiola habló y abrazó con cada uno de los rivales y tuvo un gesto cariñoso con Bielsa. Xavi le insistió a Puyol para que subiese con él a la tarima del palco a recibir la Copa del Rey a manos del Príncipe Felipe: “per favor, per favor!”. Pero Puyi no quiso robarle protagonismo y Xavi la levantó solo. Después, entre los dos             –que después se pasearían con una ikurriña y una senyera–, se la pasaron a Pinto, un suplente que hace vestuario y que es el escogido para jugar este torneo. Guardiola miraba la escena en el césped acompañado de su fiel amigo Manel Estiarte, hasta ahora director de relaciones externas del club, y que se marcahará con él. Estaban en silencio, como paladeando un momento irrepetible. "El tiempo dirá qué dejo. Lo he hecho de la forma más honesta posible. He sido partícipe de una cosa global. El legado es buen fútbol", concluyó Guardiola.   

ATHLETIC 0: Iraizoz; Iraola, Ekiza, Amorebieta, Aurtenetxe; Javi Martínez, De Marcos (Íñigo Pérez, m. 46), Muniain; Susaeta (Ander Herrera, m. 46), Llorente (Toquero, m. 73) e Ibai. BARÇA 3: Pinto; Montoya, Piqué, Mascherano, Adriano; Busquets, Xavi (Cesc, m. 80), Iniesta; Pedro (Thiago, m. 87), Alexis (Keita, m. 71) y Messi. Goles: 0-1. M. 2. Pedro aprovecha un rechace en el área. 0-2. M. 20. Messi recibe de Iniesta. 0-3. M. 25. Pedro, golpea con la zurda a la derecha de Iraizoz. Árbitro: Fernández Borbalán. Amonestó a Susaeta, Iraola, Xavi e Iniesta. Vicente Calderón: 55.000 espectadores.

jueves, 24 de mayo de 2012

El Barça se recrea con un Valencia Basket de porcelana (84-57)


Lorbek entra a canasta - ACB Photo / Álex Caparrós. 

Tan a placer jugó el Barça, tanto apretó el acelerador que se quedó sin rival al primer soplido y departió una jornada ideal para que los jugadores se sintiesen agradecidos con  los 4.500 espectadores que hicieron el esfuerzo de ir al Palau un jueves a las diez menos cuarto de la noche. Les ofrecieron un monólogo. La grada disfrutó con los azulgrana, que gobernaron siempre la cita (118 de valoración, 20 asistencias a 13, 38 rebotes por 27) salvo el 0-6 inicial y con Faverani imparable (19 puntos) que muchas veces pareció el único jugador real de un Valencia Basket de porcelana, desnortado y perdido ante la avalancha local. Mermado por una fascitis plantar, Juan Carlos Navarro jugó sus primeros siete minutos en las eliminatorias por el título y también retrató al rival birlándole una pelota a Newley para asistir de espaldas, sin mirar y desde su cancha a Mickeal, que corrió y anotó solo. Resultó una de las tantas canastas fáciles que se procuró un Barça que recuperó para la causa a Lorbek (15 puntos y 6 rebotes), desconocido en las últimas citas. Con su victoria por 84-57, los azulgrana dominan la serie por 1-0. El segundo partido será el domingo (12:00 horas, Esport 3). 

Una cita en la que el Valencia Basket tendrá que cambiar mucho. Tener, por ejemplo, dos de las cosas que echó en falto Perasovic, su impotente entrenador: “No hemos tenido la dureza mental ni la dureza física para jugar contra ellos”. Sus jugadores fueron muy frágiles en defensa, acribillados por todos los sitios. El Barça anotó tres de sus cuatro triples en un primer cuarto (23-10), en el que todos sus jugadores que probaron alguna canasta en juego consiguieron anotar. Lo había hecho Ndong, pese a cargarse rápido con dos personales y que se luciría tras el descanso, y Lorbek y Mickeal competían, en un duelo sano, por ser los más certero. Entonces empataban a ocho puntos. Acabó ganado por uno el esloveno, que repartió cinco asistencias y recibió hasta seis faltas. Uno menos que Wallace, que las recibió de forma consecutiva en el final del tercer cuarto (69-41). 

Todavía más tarde, a 7m 25s, no anotó De Colo, que se liberó en el epílogo. Nunca pudo el francés con Ingles, decidido también en ataque como Vázquez en el tramo final. En todos los sitios estuvo Sada, a quien su padre vio desde casa porque el horario le pareció demasiado nocturno, mientras que Huertas carburaría al final, como un Caner-Medley tan intrascendente como su equipo. “Nuestro juego ha sido muy fluido hoy”, resolvió en Esport 3 Lorbek, al que le preguntaron qué Valencia Basket espera encontrar el domingo. “No lo sé”, respondió, “lo importante es mirarnos a nosotros. Ellos juegan bien y en los últimos minutos también lo hicieron”.   

Lampe y San Emeterio retuercen al Madrid (71-81)


San Emeterio asiste a un compañero ante Suárez - ACB Photo / Víctor de la Rubia. 

Un jugador que no sabe sufrir, que no se crece ante la crítica y los malos momentos es un jugador que no entiende de qué va su oficio, que desconoce cómo competir y que está expuesto a que se dude de él en cualquier momento. De sufrimiento sabe mucho Lampe, que tuvo que esperar a la Copa del Rey de febrero en el Palau Sant Jordi de Barcelona para estrenarse con el Caja Laboral. El club y Dusko Ivanovic confiaban en él y el pívot polaco se lo ha agradecido siendo, en el tramo final de la Liga ACB, el más entonado de un equipo en el que también San Emeterio sube como la espuma. Entre ambos, entre Lampe (21 puntos y 11 rebotes) y San Emeterio (13 tantos) retorcieron a un Madrid que se quedó sin voz en los últimos seis minutos, en los que pareció admirar la eternidad de Prigioni, que generó ocho puntos –tres asistencias y dos tiros libres– del parcial final de 4-16. Vencedores por 71-81, los visitantes se adelantan en la serie de semifinales, que continuará el sábado (Teledeporte, 20:45 horas), y pasan a tener el factor cancha a favor.  

Lampe confesó que tenía ganas de jugar contra el Madrid, el club que le fichó cuando rondaba la mayoría de edad para su filial. Preguntado por Izaskun Ruiz, resolvió que la clave del partido había sido dominar el rebote –37 por 33– y “parar su contraataque”. Y con ello mermó, por ejemplo, la actuación de Llull, tan desacertado con los triples (1/4) como el resto de un Madrid (2/16, 12%) que echó en falta a Carroll (1/5 desde más allá de 6'75 y 3/9 en total). Un conjunto que se quedó en 27 sólo puntos puntos en la segunda parte, nada que ver con la primera, en la que disfrutó sobre todo con sus interiores, que se vaciaron, empezando por Velickovic, muy a gusto en la zona, en línea ascendente en una temporada en la que estuvo un tiempo lesionado y fue reemplazado por Ibaka. Velickovic fue el máximo anotador de su equipo con 12 puntos, cuatro de ellos tras rebote ofensivo. Una solución de la que también sacó mucho partido su compañero Begic. A ambos les une haberlo pasado mal con Messina y haberse visto fuera del club. 

Nemanja Bjelica

Al principio y al final surgió Nemanja Bjelica, el más acertado de un primer cuarto igualado (21-22) y uno de los puntuales del último (parcial de 12-21). Llull tuvo pronto problemas con las faltas, Lampe siempre funcionó y Sergio Rodríguez sabía encontrar sus momentos, mientras Carroll apenas tenía algún chispazo y tenía que dedicarse a defender a... Prigioni. Inaudito. Se escaparía el Madrid (39-33 a los 16m 55s) tras una acción con la que enloqueció a Velickovic. San Emeterio y Oleson ajustaron las cosas al descanso (41-39).     

¿Y Teletovic? Los tiradores como tal, como él, tienen un amor propio grandioso o una memoria minúscula, como demostró el ala-pívot bosnio, que anotó su primer triple tras cuatro pruebas fallidas (acabó con 1/7) y escogió un momento idóneo, para ayudar al omnipresente Lampe y a un San Emeterio que se encuentra en el mejor momento de un curso difícil tanto como para él como para el equipo. En un momento, en dos minutos y medio, Teletovic se marcó siete puntos (el triple mencionado, una acción tras rebote ofensivo y un alley-oop) y con la ayuda de Oleson los visitantes se distanciaron 53-58 (a los 27m 18s). 

El público pitaba a su equipo, despistado en defensa y muy fallón en ataque, desaprovechando varias segundas opciones. La reacción del Madrid, de la mano de la voluntad de Singler y Reyes y la pericia de Sergio Rodíguez (67-65 a 5m 40s), resultó anecdótica. A partir de entonces se le volvieron a fundir los plomos y se quedaron sin respuesta ante el monólogo de Prigioni y los puntos de Nemanja Bjelica, Lampe y San Emeterio.

martes, 22 de mayo de 2012

De Colo y Newley guían al Valencia Basket a semifinales tras vencer a un Lagun Aro corajudo (75-67)


De Colo lanza ante Neto y Salgado - ACB Photo / M.A. Polo.

“Es una auténtica maravilla, maravilla total. Yo ya se lo he dicho a ellos, es normal que estén tristes, pero nunca había visto una cosa así. Yo he entrenado muchos años. No es entrenar en ACB sólo lo que existe en el mundo. Hay más vida también fuera de la ACB y nunca, nunca he sentido un orgullo tan grande de entrenar a unos jugadores como éstos”, relataba, orgulloso, Sito Alonso tras perder a finales de abril el derby contra el Bilbao Basket en casa por 76-77. Se refería a cómo su Lagun Aro se había sobrepuesto a su complicado momento físico, a un parcial de 0-11 y a volver a ceder por diez y por ocho: “cuando tenían el partido ganado porque ellos, los jugadores, ni Sito ni nadie, ellos lo tenían ganado pues no han tenido no la fortura porque la fortuna no existe... No han tenido la frescura suficiente como para al final decidir ni poder hacer nada ante el triple de Àlex [Mumbrú]. Un discurso que funciona para resumir el curso de un Lagun Aro memorable, capaz de alcanzar la Copa del Rey del Sant Jordi después de haber perdido los cuatro primeros partidos por tres puntos los tres iniciales y por cuatro el otro, capaz también de meter a Sergi Vidal y Andy Panko como mejores exteriores en el quinteto ideal de la Liga ACB, de la que el propio Panko fue nombrado el MVP. El estadounidense no pudo jugar el que acabó siendo el último partido de su equipo por un golpe en la parte anterior del cuello el domingo y Vidal (2/8) no tuvo el día, como Baron (2/12). Pero a pesar de todo el conjunto de Sito Alonso mostró su entereza habitual, lanzado por Doblas (16 puntos y 11 rebotes) y por su capitán Salgado (21 tantos). Los visitantes acongojaron a La Fonteta, pese a quedarse en cuatro puntos en los primeros nueve minutos del tercer cuarto (parcial de 20-7) y de verse 13 abajo entonces y a ocho minutos. Porque con un parcial de 0-10 tuvieron la opción de empatar, pero Baron falló el triple y De Colo sentenció la serie. El genio francés surgió en los momentos decisivos para guiar, junto a Newley -el mejor en la primera parte- a un Valencia Basket que alcanza las semifinales del torneo nueve temporadas después tras ganar por 75-67. Su rival, el Barça (jueves, 21:45 horas, Esport 3). 

Corajudo. Ése podría ser un adjetivo para definir al plantel de Sito Alonso, que ha sabido extraer lo mejor de sus jugadores y hacerle ver que los sueños se persiguen, no se desean. Incluso en un partido en el que la estrella, Panko, es baja de última hora. Entonces surge Doblas, el exponente del jugador de clase media que da lo máximo de sí, y se marca ocho puntos sin fallo, casi el margen que obtuvo el Lagun Aro en un tramo del primer cuarto (11-7), cómo Lorant y Salgado aportaban puntos ante la falta de puntería de Vidal, que no anotaría hasta el final del segundo cuarto, ni de Baron, que no lo haría hasta a falta de 6m 55s. 

Fue Newley quien posibilitó que el Valencia Basket remontase (28-27 a 14m 50s), a pesar de que su jugador más talentoso, De Colo, hubiese fallado sus seis primeros tiros. El francés se estrenaría con dos tiros libres antes del descanso (39-41) y se marcó dos canastas en el parcial de 13-2 (56-43 a los 28m 17s) ante un Lagun Aro que no encontraba soluciones para hacerle daño a la agresiva defensa local y persistía con los triples. Sobre la bocina entró el de Salgado, el único de dicho período (1/8), y con el tercero –de cuatro intentos– del capitán hizo pensar al espectador que se iba a ver un desenlace parecido al de la final de la Euroliga (66-63 a 5m 08s). No fue así por más que Doblas se multiplicase para seguir cogiendo rebotes ofensivos. Porque no se escondió De Colo y la serie se la llevaron los locales, que hacía nueve cursos que no alcanzaban las semifinales. El Lagun Aro se llevó el reconocimiento de sus seguidores y de cualquier aficionado al baloncesto –o a la vida–. Con el abrazo de Sito Alonso a Doblas tras cometer la quinta personal se explica todo.     

VALENCIA BASKET 75 (16+23+20+16): De Colo (13), Faverani (5), Rafa Martínez (3), Claver (5), Markovic (1) –quinteto inicial–, Dean (2), San Miguel (8), Ogilvy (4), Newley (17), Pietrus (7) y Caner-Medley (10). LAGUN ARO 67 (21+20+7+19): Neto (5), Vidal (6), Doblas (16), Baron (4), Lorant (7) -quinteto inicial- Papamakarios (4), Betts (4), Salgado (21), Lasa (-), Lorant (7), Ogide (-). Árbitros: Juan Carlos Arteaga, Óscar Perea, Benjamín Jiménez. Eliminaron a Papamakarios, Doblas y Lorant por parte del Lagun Aro por cinco faltas. 

lunes, 21 de mayo de 2012

Nadal se convierte en hexacampeón en Roma desquiciando otra vez a Djokovic


Nadal celebra su sexto título en Roma - AFP.

Un día atípico, un lunes al mediodía y con buen tiempo, se jugó una final que bien podría repetirse a principios de junio en Roland Garros y que se había aplazado el día anterior primero por la lluvia y después por coincidir con la final de la Coppa italiana. Un trofeo que acabó llevándose el Nápoles 22 años después de su último título y el día de la despedida de la Juve de Alessandro Del Piero. Un icono del fútbol como lo es para el tenis Rafa Nadal, humano en la derrota y en la victoria, tan detallista como para hacer su discurso como vencedor en el Foro Itálico de Roma en un italiano sin dudas. Así estuvo en la arcilla el tenista balear ante Novak Djokovic, al que desquició y despertó su lado más animal, esa versión de tenista que se pierde en gestos de rabia y que destrozó una raqueta. Nadal salvó hasta seis pelotas de rotura para convertirse en hexacampeón del Másters 1.000 de Roma, vengar de la derrota del año anterior con un 7-5 y 6-3 en dos horas y 20 minutos, y recuperar el número dos mundial en detrimento de Roger Federer, a quien también supera en número de títulos de esta categoría.     

El Djokovic del 2011 era un tenista de hielo, casi imperturbable a sus fallos y muy convencido de sus posibilidades. En enero en Australia el serbio le ganó a Nadal la séptima final consecutiva tras seis horas eternas. La derrota fortaleció a Nadal, que se vio muy cerca del actual número uno y que meses después le batió en Montecarlo y ahora en Roma. Entre medias, el título en el Godó para el balear y la eliminación prematura de ambos en Madrid: a ninguno de los dos les convenció la pista azul y aseguraron que no volverán el año que viene si no cambian las cosas. 

Pelotas de rotura 

Nadal ha vuelvo a ganarle la partida mental a Djokovic, hecho una furia con 4-5 a su favor y 30-30 cuando el juez de silla mandó repetir un punto cuando la nota había tocado la línea de dobles. Al serbio le perdió la rabia y su rendimiento bajó en picado. Sirviendo Nadal con 30-0 y 6-5 Djokovic la pagó con la raqueta, que acabó destrozada en un poste de la red. Ahí donde falló un par de remates sencillas y donde acabó el partido con su cuarta doble falta –firmó hasta 35 errores no forzados–. 


Nadal no se destempló a pesar de verse con cuatro bolas de break en contra en el inicio de la segunda manga. Las salvó todas. El balear fue un tenista más entero y se procuró cuatro de las siete de las que dispuso. Llegará a Roland Garros en plena forma, a un título de festejar los 50 de su carrera y después de batir por segunda vez consecutiva al rival contra el que más veces seguidas ha perdido.  

domingo, 20 de mayo de 2012

Carroll deslumbra ante el Banca Cívica en un Madrid semifinalista (55-82)


Carroll trata de superar a Rubio - ACB Photo. 

No hay defensas que valgan si Jaycee Carroll (Laramie, Wyoming, EE UU, 1983) está inspirado. Es uno de los pocos jugadores capaces de paralizar el tiempo y sumar 15 puntos puntos sin fallo, tres triples seguidos, en poco más de cuatro minutos, y quedarse tan ancho. Carroll puso la máxima diferencia a favor del Madrid en una primera parte (16-37 a los 14m 50s) ante un Banca Cívica que llegó a colocarse tres veces a cinco. La última con una canasta del hiperactivo Urtasun (49-56 a 9m 26s), pero otros tres triples consecutivos –el último de Carroll, que acabó con 4/4 desde más allá de 6'75 y 20 tantos en su haber– acabaron con el partido y la eliminatoria (55-82). El Madrid se enfrentará en semifinales al Caja Laboral, vencedor, también a la primera, de su serie ante el Bilbao Basket. 

“Es un mérito suyo, de su calidad como jugador y del resto del equipo”, elogió Pablo Laso a Carroll, una pieza de valor incalculable y que en verano estuvo cerca de fichar por el Barça. El tirador estadounidense tiene menos presencia que en el Gran Canaria, ya no es el líder sin discusión, pero sigue marcándose partidos antológicos como contra el conjunto de Joan Plaza, que de nuevo se descompuso en el tramo final. Si en el Palacio de los Deportes el Banca Cívica encajó un parcial de 36-14 en los últimos 15 minutos, en San Pablo el tanteo fue de 6-26 en los últimos nueve, acribillado desde el perímetro, en la pintura con Reyes y Velickovic y electrocutado por dos jugadores explosivos como Llull y Singler. 

Tomic, imparable al principio

“Si están tan acertados como hoy es imposible ganarles”, convino el capitán Triguero, generoso con el público yéndose a chocar la mano con varias personas del público. La grada fue agradecida con un equipo que alcanzó las semifinales de la Copa del Rey y que no pudo competir como quisiera en la serie contra el Madrid, lanzado por Tomic en el primer cuarto (8-22, con ocho puntos del pívot) y con Suárez de cartero (cuatro asistencias, seis puntos y siete rebotes en total). Después llegó la eclosión mencionada de Carroll, replicada en parte con cuatro triples, dos de ellos de Urtasun, en apenas cuatro minutos. English se sumó con otro más al inicio de la segunda parte, cuando un Paul Davis mermado físicamente había aportado sus primeras canastas (42-47), mientras Bogdanovic no tenía el día (0/8). Carroll se marcaría una bomba al estilo Navarro y en el tramo final el Banca Cívica se quedó mudo ante el acierto y la velocidad de un rival que cumplió con su cometido y jugará en semifinales ante el Caja Laboral de Dusko Ivanovic.    
   
BANCA CÍVICA 55 (12+19+16+8): Tepic (-), Triguero (7), Calloway (12), Jasen (5), Bogdanovic (-) -quinteto inicial-, Satoransky (2), Urtasun (16), Sastre (-), Rubio (-), Davis (6), Balvin (-), English (7). MADRID 82 (22+19+15+16): Tomic (8), Pocius (7), Suárez (6), Velickovic (8), Llull (13) -quinteto inicial-, Rodríguez (5), Carroll (20), Sanz (-), Reyes (8), Díez (-), Begic (-), Singler (7). Parciales: 12-22, 19-19, 16-15 y 8-26. Árbitros: Martín, García y Calatrava. Sin eliminados. Pabellón: Palacio Municipal de Deportes. 6.200 espectadores.

Lorenzo canta bajo la lluvia de Le Mans en el retorno de Rossi


Lorenzo, tras un gran inicio en el GP de Francia - fotograma elpais.com.

Una película repleta de energía y una escena imborrable de la historia del cine. Gene Kelly  se convirtió en el icono de los musicales en Singin' in the Rain, mientras cantaba bajo la lluvia con un paraguas sin abrir en la mano, se subía a una farola y la abrazaba, saludaba a una pareja que se protegía con un diario en formato sábana, y abría los brazos y se quitaba el sombrero para que su momento íntimo con el agua fuese íntimo del todo. 60 años después del estreno de aquella obra maestra y 63 de la fundación del Mundial de motociclismo Jorge Lorenzo (Palma de Mallorca, 1987) cantó bajo la lluvia de Le Mans en una actuación prodigiosa para remontar desde la cuarta a la primera posición,  superando, por este orden, a Cruthlow, Stoner y Pedrosa, para completar la primera vuelta con casi un segundo de margen. Acostumbrado a ser el perseguidor, Lorenzo supo vivir la carrera en solitario, no perder la concentración y ganarse de nuevo el liderato de MotoGP, con ocho puntos sobre Stoner, sorprendido por la falta de grip y sobre todo por un Valentino Rossi fabuloso que en una batalla sin tregua acabó por quitarle la segunda plaza en el último giro. Es el segundo podio de Il Dottore desde que aterrizó en Ducati –el otro también lo consiguió en Francia hace un año, cuando fue tercero–. Hacía todavía más, en concreto 17 meses, que Rossi no acababa segundo, desde Estoril en 2010. Entonces también ganó Lorenzo y eran vecinos en Yamaha, por más que sus talleres estuviesen separados por un muro. Dani Pedrosa acabó cuarto y completó su desafortunada trayectoria en Le Mans, donde a pesar de ser el piloto, junto a Rossi, con más poles (cuatro), nunca ha acabado ni primero ni segundo.       

Casi diez segundos le sacó Lorenzo a Rossi. Hacía tiempo que el piloto mallorquín –“con agua, lo mejor es ponerse delante y que no te moleste nadie”– no completaba una prueba con tanta autoridad, resolviendo la carrera tan rápido: le sacaba más de un segundo por vuelta a Stoner y muchísimo más a Pedrosa, que llegó a rodar sexto y avanzó dos puestos por el mal fario de Dovizioso y de Cruthlow, la revelación del curso. Ambos se cayeron, pero al menos pudieron acabar, séptimo y octavo, respectivamente. Pedrosa no pudo acercarse a Stoner y no pudo optar al podio en una jornada en la que su grupo de trabajo en Honda decidió decidió cambiarle la moto: “he ido a peor desde el principio. No tenía tracción en las curvas”. 

Si Pedrosa fue de más o mucho menos, Rossi siguió la trayectoria inversa. El italiano era consciente de que las condiciones climatológicas podían igualar las fuerzas y que el talento tuviese prioridad sobre la máquina, en su caso una Ducati que no carbura. Así que en la salida Il Dottore remontó tres plazas y tuvo duelos eléctricos con Dovizioso y especialmente con Cruthlow. Pocos días después de que Stoner argumentase que se va a retirar al final de temporada por falta de apetito competitivo y porque ya no se divierte en un Mundial sin chicha se vio una prueba llena de adelantamientos increíbles. El más simbólico, el último, y por el interior de Rossi –“es fácil decir que uno ya no vale, pero yo me siento bien. He podido desmotrarlo”– a Stoner, que tuvo que conformarse con la tercera plaza. El australiano acumula ya 20 carreras consecutivas en el podio. Un cajón inédito, pues Lorenzo, Rossi y el propio Stoner nunca habían estado entre los tres mejores en este orden. 

Mickeal vuelve a brillar en un Barça que alcanza las semifinales tras superar al Lucentum (57-84)


Mickeal ante Llompart - ACB Photo / Óscar Gimeno.

Pete Mickeal (Rock Island, Illinois, 1978) podría dar conferencias de liderazgo, amor propio y espíritu de superación. Es un tipo duro al que no le importa no le digan o escriban sobre él y que se olvida de las estadísticas, por más que a veces no le sonrían. Mickeal es perseverante y luchador y continúa intentándolo aunque las cosas no le funcionen. Siempre dice que la mejor decisión que tomó en su carrera fue fichar por el Barça y resultó uno de los grandes responsables de la segunda Euroliga en París, pero también uno de los más perdidos en las semifinales ante el Olympiacos en Estambul. Mickeal aparcó aquella jornada participando con nueve puntos y seis rebotes en una victoria a domicilio más demasiado abultada por cuanto se vio en la pista (57-84) ante un Lucentum Alicante roto en un último cuarto en el que su entrenador, Txus Vidorreta, fue excluido por dos técnicas seguidas. Los azulgrana ya están en semifinales por la vía rápida y esperan rival del vencedor de la serie Valencia Basket-Lagun Aro, empatada a una victoria después de que dos tiros libres de Sergi Vidal aseguraron el triunfo en la prórroga del conjunto de Sito Alonso (86-92). Tampoco falló Pablo Prigioni para dar la victoria al Caja Laboral por 88-90, también en la prórroga, ante el Bilbao Basket, con lo que el grupo de Dusko Ivanovic alcanza la penúltima ronda. Se enfrentará al Madrid o al Banca Cívica.  

Compitió más que en el Palau el Lucentum Alicante y lo hizo, entre otras cosas, porque recuperó a Llompart, el jugador que lleva la batuta y que no había viajado a Barcelona por el fallecimiento de su madre. La frescura del base mallorquín y el descaro de Freire contagió a los locales, muy enteros a partir del rebote ofensivo y de la eficacia de Koné en el tiro desde 5 metros. Se acercó varias veces en el marcador el conjunto de Vidorreta, pero siempre encontró la réplica instantánea de los azulgrana -sin Navarro, que no viajó por su fasicitis plantar- gracias a la pericia de Eidson y sobre todo de la contundencia bajo los aros de Ndong, máximo anotador del Barça con 14 puntos. Aunque sería Wallace (11) con seis tiros libres seguidos y un triple quien pusiese tierra de por medio en un último período en el que los locales perdieron los nervios y a su entrenador, disconforme con el criterio arbitral. Los azulgrana, que habían pasado dificultades, cerraron la eliminatoria con un marcador inflado y gracias a su poder interior, pues también sobresalió Vázquez y sólo faltó mejor rendimiento de Lorbek, despistado desde que se cargase con dos personales al principio. 

Al ritmo de Huertas

En el inicio pudo correr el Barça de la mano de Huertas, liberado por fin y en su salsa, y gracias a su superioridad en el rebote propio. Lanzados por un Mickeal inconmensurable, los azulgrana cuadraron un primer cuarto notable (13-24) y en el segundo hicieron un amago de escaparse (18-31) con otra contra de Rabaseda. Pero el Lucentum Alicante no se vino abajo y con Llompart llevando la batuta y Urtasun y Stojic aportando los primeros dos triples para su equipo en la serie –tras un 0/19 acumulado–. Los locales se pusieron 31-35, pero entre Vázquez y Ndong respondieron al descanso (34-42). Todavía se acercó más el Lucentum al incio del tercer cuarto (39-42). Entonces replicó Eidson en un equipo que dejó de mirar a sus pívots. 

Con un triple, su primera canasta en juego (2/8), Ivanov superó la marca de su equipo en el primer partido de la serie en el ecuador del tercer cuarto (44-53 a 26m 13s). Y con la segunda acción del pívot búlgaro puso el 53-59 a 7m 50s. Y hasta ahí aguantó el Lucentum Alicante, despedido con una gran ovación por su público tras una temporada memorable pese a los problemas económicos y las dudas sobre la supervivencia del equipo. El entrenador ayudante y primero por la exclusión de Vidorreta premió con minutos en el epílogo a los jóvenes Kouril, Astilleros y Miñarro.   

LUCENTUM ALICANTE 57 (13+21+15+8): Llompart (16), Freire (8), Stojic (3), Ivanov (9) y Barnes (6) -quinteto inicial-, Koné (9), Urtasun (6), Ordín, Jódar, Kouril, Astilleros, Miñarro. BARÇA 84 (24+18+15+27): Huertas (9), Eidson (13), Mickeal (9), Lorbek (4), Ndong (14) -quinteto inicial-, Wallace (11), Vázquez (10), Ingles (8), Sada (2), Rabaseda (4). Árbitros: Hierrezuelo, Jiménez y Cortés. Excluyeron por cinco faltas a Freire (m.38), del Lucentum; y al visitante Wallace (m.37). Expulsaron por dos técnicas al preparador lucentino, Txus Vidorreta (m.34). Incidencias: Segundo partido de la eliminatoria de cuartos de final por el título de liga de la ACB, disputado en el Centro de Tecnificación de Alicante ante unos 4.500 espectadores.

jueves, 17 de mayo de 2012

Huertas y Eidson acribillan a un Lucentum mermado (73-43)


Huertas observa la pelota ante Barnes y Stojic - ACB Photo / Álex Caparrós.


Su fichaje se alargó durante varias semanas y se convirtió, a su pesar, en uno de los seriales del verano. Marcelinho Huertas (Sao Paulo, Brasil, 1983) viajó a Barcelona para pasar la revisión médica y firmar un contrato de cuatro temporadas por el Barça y volver rápidamente a la selección brasileña, concentrada por el Preolímpico Americano. Huertas sería presentado a finales de septiembre y venía de ser nombrado el mejor base de la Liga ACB y con la responsabilidad de sustituir a Ricky Rubio. Huertas, cuya incorporación costó más de dos millones de euros al club, está viviendo un curso discontinuo, siendo uno de los focos de las críticas en los dos partidos clave, ante Olympiacos en la Final Four y en la final de la Copa del Rey contra el Madrid. Entre ambos partidos anotó seis puntos y perdió cinco balones. Pero a diferencia del traspiés del Palau Sant Jordi Huertas se ha recuesto al instante de la decepción de la Euroliga. En el partido por el tercer puesto se marcó 21 puntos y en el primero de los cuartos de final de la Liga ACB contra un Lucentum Alicante mermado por las ausencias el base brasileño alcanzó los 14 puntos con 4/6 en triples. Exacto porcentaje desde más allá de 6'75 que Eidson (12 puntos), que se lesionó en la final de Copa  los playoffs y pidió perdón a sus compañeros por rendir tan mal en Estambul (0/4). Entre ambos acribillaron a un rival que hizo un récord negativo con su puntuación, la peor en la historia de las eliminatorias por el título de Liga. 

Los azulgrana se adelantan 1-0 en su serie ante un Lucentum Alicante que, como bien resolvió Sada, “venía en cuadro”. El conjunto de Txus Vidorreta tiene lesionados a Rautins, Dewar y Ellis, y hecho polvo a Llompart, al que se le acaba de morir su madre. Los visitantes compiteron en el segundo y en el tercer cuarto, sostenidos por las defensas cambiantes de su entrenador –ahora una individual, ahora una zonal y luego una mixta– y resultaron un muñeco de trapo para el Barça en el primero y en el último. El Lucentum Alicante no anotó ningún triple (0/13), uno de los grandes argumentos de un Barça que jugó sin Navarro –dolorido por su fascitis plantar– y que sumó casi la mitad de sus puntos con tiros de tres (12/27). 

El debut de Nacho Ordín 

Comenzaron los locales con una puntería extraordiaria desde el perímetro con Eidson, Wallace y Huertas como primeros protagonistas. El base brasileño era el director de orquestra de un Barça que fallaba canastas inverosímiles bajo el aro y tardó 9m 40s en anotar su primera canasta de dos, obra de Ingles, para cerrar un primer cuarto en el que sólo Urtasun y Barnes habían anotado por los visitantes. De hecho, su estrella, Ivanov, se marchó al descanso (35-20) con un punto de tiro libre. El pívot búlgaro, uno de los que fueron aspirante al MVP, cuajó una actuación completa a falta de puntería (siete puntos, 13 rebotes y cuatro asistencias) en un equipo en el que debutaba el mítico Nacho Ordín, cedido por el Girona y al que se le notó que sólo lleva tres entrenamientos con sus nuevos compañeros. 

Jugó siempre el Barça contra sí mismo y tuvo momentos de desconexión y de lamentos como los de Mickeal, siempre inconformista, que erró sus primeros cinco tiros y que pudo celebrar sus dos canastas solo tras un par de recuperaciones de Eidson y de Ingles. Los azulgrana recuperaron 14 pelotas y repartieron hasta 24 asistencias. Koné empezó a carburar por el Lucentum Alicante y en el tramo final comenzó a anotar el jugador que más años lleva en el club, Stojic, mientras Ndong y Ndong se lo pasaban de vicio en la pintura. Su equipo olvidó la decepción de la Euroliga y ya piensa en ganar el domingo en el Centro de Tecnificación de Alicante para tener más días para preparar las semifinales, en las que se enfrentaría al vencedor del Valencia Basket-Lagun Aro, con 1-0 para los valencianistas, vencedores por un claro 82-60. El Caja Laboral se impuso 77-73 al Bilbao Basket.  

BARÇA 73 (21+14+17+21): Huertas (14), Mickeal (7), Eidson (12), Lorbek (6) y Ndong (4) –quinteto inicial–, Sada (5), Vázquez (11), Wallace (6), Ingles (8) y Rabaseda. LUCENTUM ALICANTE 43 (6+14+14+9): Ordín (4), Urtasun (3), Stojic (9), Barnes (6) e Ivanov (7) –quinteto inicial–, Freire (4), Jódar (2) y Koné (8). Árbitros: De La Maza, Garcia y Martínez. Incidencias: Primer partido correspondiente a los cuartos de final del 'play off' de la Liga disputado en el Palau Blaugrana ante 3.886 espectadores.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Lampe: “Tenemos que jugar más duro, con más convicción y carácter”


Lampe - ACB Photo. 

Su fichaje por el Caja Laboral se anunció el pasado verano, pero Maciej Lampe (Lodz, Polonia, 1985) no sería presentado hasta febrero, el mes en el que debutó con el equipo en la Copa del Rey de Barcelona. Entre medias el pívot polaco se lesionó en la cadera izquierda en Chicago, se operó en Denver y tuvo que hacer una larga rehabilitación que le obligó a guardar mucho reposo. En este tramo final del curso Lampe está en plena forma y la noche de esta entrevista para Cronómetro de Récords había empatado con 31 puntos con Juan Carlos Navarro en el Palau. Un registro insuficiente para que el Caja Laboral ganase (97-89).

TONI DELGADO / Barcelona

– ¿Cómo estás viviendo tu vuelta a las pistas? ¿Cómo te estás sintiendo a nivel físico a nivel mental?
Poco a poco estoy mejor. Tengo más confianza y me siento más cómodo en el equipo. No estamos satisfechos con cómo estamos jugando. Caja Laboral tiene un carácter. Por eso he venido a este equipo para ser ganador, jugar duro y ahora mismo nos está faltando....

– ¿Qué os falta para ser más regulares?
Bueno, yo acabo de llegar hace dos meses. La temporada ha sido muy larga para este equipo [muchas lesiones, eliminación en la primera fase en la Euroliga...]. Nos falta un poco de todo. Siempre se puede mejorar, pero tenemos que jugar más duro, con más convicción y carácter.

– ¿Cómo se consigue eso?
Trabajando todos los días siendo profesionales y queriendo ganar. Estar sólo para ganar.

Con la remodelación del Buesa Arena os está apoyando mucha más gente.
Sí sí, claro. Tenemos mucha suerte de jugar en una ciudad como Vitoria y con unos seguidores como los que tenemos. La ampliación del pabellón nos va a ayudar mucho.

¿Qué recuerdas en tu etapa en el filial del Madrid [llegó a jugar cinco partidos con el primer equipo]?
Fue mi juventud, mis 18 años [se ríe]. Fueron momentos malos y momentos buenos, pero si lo hiciera otra vez no cambiaría nada. Estoy satisfecho de mi etapa allí y ahora he vuelto a España. Queremos ganar títulos y ganar Euroligas.

¿Qué queda de ese Lampe?
¿Qué queda de mi juventud? Soy el mismo chico. He madurado muchísimo. Ahora soy hombre. Ahora tengo dos hijos y soy un adulto.

¿Qué sabías de Baskonia antes de llegar? ¿Cómo te han transmitido su famoso carácter?
Es un club fantástico. Me han tratado muy bien desde que he venido lesionado. Estoy muy contento de que me hayan dado la oportunidad de estar aquí. 

– ¿Esa Copa del Rey que significó para ti? Tuviste un buen partido contra el Barça en semifinales... 
Fue un partido que perdimos. No me interesa qué hago si el equipo no gana.