miércoles, 29 de febrero de 2012

Mickeal doblega al Maccabi (70-67) y el Barça se enfrentará al Unics Kazan en cuartos de final

Mickeal entra a canasta ante Smith - Euroleague.

“Buen trabajo, Pete”, le dijo Xavi Pascual en el vestuario con las cámaras de Esport 3 presentes y durante el discurso del entrenador tras el partido. Un elogio bien merecido para Pete Mickeal (Rock Island, Illinois, EE UU, 1978), el mejor azulgrana con diferencia ante el Maccabi en los momentos con más dificultades del equipo, precisamente el inicio y el final. Como consiguen los buenos escritos Mickeal empezó y acabó el partido con una actuación redonda, 20 puntos en total, que permitieron al Barça despedirse del Top16 con seis victorias en tantos partidos tras vencer por 70-67. En el epílogo el alero estadounidense metió los últimos dos puntos, de tiro libre, mientras Pnini fallaba el triple que hubiese forzado la prórroga en un partido sin pan que repartir. Los azulgrana se enfrentarán en cuartos de final finalmente al Unics Kazan, perdedor ante el Panathinaikos por 63-68. 

Con el primer puesto de grupo asegurado y con el rival en cuartos de final adjudicado, los azulgrana  jugaban por contrato y amor propio. En la misma situación estaba Maccabi, que antes de empezar el partido ya sabía que deberá medirse al Panathinaikos. Quizás por esa falta de tensión competitiva ambos equipos acumularon varios fallos de concentración, en especial los locales que empezaron muy blanditos y concedieron 18 pérdidas, 11 en la primera parte. Justo el número de puntos que aportó Mickeal en un primer cuarto en el que los azulgrana empezaron 0-6, que llegaron a dominar por 150 y que acabaron 19-21. En esos tres parciales Mickeal tuvo un competidor mayúsculo, Hendrix, ex jugador del CB Granada, que se mostraba a sus anchas en la pinturas y al que nadie podía parar y alcanzó el descanso (34-33) con 21 puntos. Navarro, de baja por la fascitis plantar, fue un espectador de lujo. Y a Lorbek le costó mucho arrancar. 

“Más carácter”

Salió con más garra -“y más carácter” les diría a sus jugadores en el vestuario tras el partido- el Barça en la segunda parte, en la que Pascual dio minutos a Josep Pérez por Huertas, aunque nada más salir el joven base tuvo volver al banquillo porque tocaba el tiempo muerto de rigor de la televisión. Era el ecuador de un tercer cuarto en el que Perovic acaparaba los focos, muy suelto y con Hendrix sin puntería y eran Langford y Pnini, ante una nueva actuación decepcionante de Schortsanitis, quienes lideraban a un Maccabi que llegó a ceder por 13 puntos (57-44 a 8m 32s), acribillado a triples, tres en apenas tres minutos, de Mickeal, Rabaseda y Wallace, falto de momentos dulces últimamente.

Pnini, Ohayon y Langford de nuevo replicaban por los visitantes, mientras que los locales consigueron mantenerse por delante por el concurso de Wallace y Mickeal, que se hizo con un buen rebote ofensivo para asistir a Huertas, que anotó el triple después de que el conjunto de David Blatt se hubiese acercado 64-62 tras un parcial de 7-18. De ahí al final: muchos fallos como una entrada del propio Huertas o unos pasos de Baby Shaq y aciertos, como el de Ohyaon, que a 6'5 segundos anotó solo mientras los azulgrana defendían la línea de 6'75. Pnini cometió personal sobre Mickeal, que sentenció el partido y permitió a su equipo acabar el Top 16 con plena de victorias. En tres semanas le esperará el Unics Kazan. “Un equipo muy bueno, completo y muy competitivo”, comentó Ndong. “Defienden muy bien”, reflexionó Sada, “pero se les puede correr y en la posición de 4 les falta un anotador”.

BARÇA 70: Marcelinho Huertas (10), Perovic (9), Ingles (8), Lorbek (4) y Mickeal (20) –quinteto inicial–,  Sada, Vázquez (3), Wallace (8), Ndong (2), Rabaseda (6) y Josep Pérez. MACCABI 67: Hendrix (24), Smith (6), Eliyahu, Ohayon (9) y Langford (15) –quinteto inicial–, Papaloukas, Blu, Mallet, Pnini (9), Burstein, Scheyer y Schortsanitis (4). Árbitres: Ankarali, Jovcic y Sahin. Asistencia: 4.624 espectadores en el Palau Blaugrana.  

martes, 28 de febrero de 2012

De la A a la Z: diccionario de la Copa del Rey de Barcelona

Un par de aficionadas del Barça en el Sant Jordi - ACB Photo.

Éste es el particular diccionario de la Copa del Rey de baloncesto disputada en el Palau Sant Jordi de Barcelona. Pequeños relatos de las semifinales y de la final vividos en directo por el responsable de Cronómetro de Récords.

A de AVITUALLAMIENTO. La ACB estuvo atenta con los periodistas y nos montó un bar con un buen surtido de bebidas, ensaladas, pasta, butifarras, hamburguesas, embutidos, frutos secos... Todo estaba tan calculado que había el tiempo justo para pasarse por la zona mixta o las ruedas de prensa y alimentarse a buen ritmo después.

B de BESOS. Porque poner de B baloncesto sería demasiado tópico. Con la canción de Besos de El Canto del Loco de fondo, uno de los patrocinadores invitaba a aquellos que salían en la pantalla del Sant Jordi a que se besaran. Hubo un hombre que se justificó enseñando el bocadillo y masticando, pero finalmente accedió al paripé. Otras parejas eran imposibles, aunque los más salados simularon besos casi de tornillo. 

C de CERCANÍA. Como la de Juanjo Triguero, pívot del Banca Cívica, que después de la derrota ante el Madrid en semifinales y al ser coreado por su afición no dudó en reunirse con ella en la grada. Una instantánea impagable de comunicación y cercanía entre el jugador y el seguidor. Bravo por Triguero.

CH de CHEERLEADERS. Se disfrazaron y exhibieron un buen nivel de piruetas y coreografías. Desde la tribuna de prensa apenas se podían ver gracias a la G de este diccionario y la mejor opción era seguir el espectáculo por la pantalla. 

D de DEFENSA. La que demostró el Barça durante el torneo hasta que se topó con el Madrid en el partido decisivo. Los azulgrana descompusieron en el tramo final de las semifinales al Caja Laboral con un Lorbek espléndido en ataque y un Mickeal excelente en defensa.

E de ESTADÍSTICAS. Fueron repartidas puntualmente por los voluntarios y voluntarias de la Copa. Un colega se hacía él mismo las suyas y las llamaba actas. Un crack.  

F de FORTALEZA. La que tuvo que tuvo el Banca Cívica de Joan Plaza para remontar 16 puntos de desventaja y plantearse volver a hacerlo yendo 15 por debajo. No se lo permitió un Madrid liderado por Reyes y Velickovic.

G de GRÚA. Una grúa de televisión se movía de un lado a otro durante los partidos y nos dificultaba a los periodistas poder seguir bien el partido en algunos momentos.  

H de HIMNO. Camino del Palau Sant Jordi un guitarrista tocaba el himno del Barça horas antes del comienzo de la final en Montjüic. Un par de turistas asiáticos, cámara en mano, congelaban la escena. Llevaban puestas la camiseta del Barça. Quizás hicieron doblete y además de ver la Copa fueron al Camp Nou a ver al equipo de Guardiola, que venció por 5-1 al Valencia con cuatro goles de Messi. 

I de INFORMACIÓN. Así en mayúsculas. Los compañeros de ACB.com realizaron de nuevo una trabajo inconmensurable en la Copa elaborando artículos muy curiosos y actualizando rápido datos históricos en las redes sociales. Durante esos días se habló mucho de la Copa. 

J de JAYCEE Carroll. El ex jugador del Gran Canaria tardó en ajustar su muñeca en la final, pero en cuanto lo hizo estuvo imparable. Metió su primera canasta a los 26 minutos y acabó con 22 puntos. Era uno de los más activos en las celebraciones. 

K de KILATES. Así fue el juego de Lorbek, que de haber ganado la Copa del Rey el Barça hubiese sido junto a Ndong el máximo favorito para el galardón individual. El ala-pívot azulgrana sonrió cuando este periodista le preguntó a su entrenador “Xavi, ¿qué has aprendido de Lorbek en todos estos años?”. El técnico le definió como un “ejemplo para todos” y añadió que Erazem ha alcanzado “la madurez” en su equipo. Doble elogio para su jugador más en forma.

L de LESIONES. Como las de English y Eidson. El canadiense se hizo una subluxación en el dedo corazón de la mano izquierda en un mal gesto y pidió rápidamente el cambio. Mientras que Eidson chocó rodilla con rodilla con Carroll y se llevó la peor parte: esguince del ligamento lateral de grado dos en la rodilla derecha.   

LL de Sergio LLULL. El base del Madrid fue el merecido MVP de la Copa del Rey. Resultó el gran motor de su equipo y partido tras partido mejoró sus números: ocho puntos en cuartos de final, 17 en semifinales y 23 en el partido decisivo. Entró en la rueda de prensa con la Copa del Rey en los brazos y se la colocó al lado a su entrenador. Llull se quedó la red de una de las canastas. 

M de M. Ésa era la letra que teníamos algunos acreditados, redactores de webs, agencias, periódicos o locutores de páginas web. Había varios accesos en los que figuraban varias combinaciones de letras, pero ninguna con la M sola. Por ahí no podíamos pasar. “Estoy por pintarme una letra yo”, dijo un compañero dicharachero. 

N de NBA. La Liga estadounidense estuvo representada por varios ojeadores y por algunas camisetas de los aficionados. Uno llevaba la azulgrana con el dorsal 9 y el apellido Rubio. Era la de Ricky hasta hace unos meses.

O de OLVIDO. Alguien se dejó extraviada en la grada del Sant Jordi una bufanda polar de Mickey Mouse.

P de PERCANCES. Los que había tenido una de las vigilantes a lo largo de su vida: con la bici de pequeña, con una escalera desde la que se cayó de una altura considerable... Y lo más extraño, le mordió un caballo. El caballo de su abuelo, que “era salvaje. Sólo podías montarlo si mi abuelo lo cogía”.

Q de QUERER. De estar convencidos de la victoria. Eso es lo que dijo Pablo Laso, que estaba seguro de que iban a ganar el título desde que cogieron el AVE en Madrid poco después de una aparatosa derrota en Miribilla.

R de RUEDAS DE PRENSA. Y como en la gran mayoría que se dan en un torneo con eliminatorias se repitió una pregunta que debería avergonzar a quien la formula: ¿y a quién prefieres como rival? El preguntado siempre acaba diciendo que le da igual, que cualquier equipo será complicado, que no tiene preferencias. También hubo -y suele haber- cierta tendencia a repreguntar, pero no por parte de un mismo periodista, sino de varios. Desconozco si es para tener su propio corte de voz o para que quien está respondiendo les dé el titular buscado.

S de SECRETOS. De imágenes en las que las cámaras de televisión no se recrean, quizás para no romper la magia. Mientras que los jugadores del Madrid levantaban la Copa entre una lluvia de papelitos azules y blancos, un operario iba reponiendo más en la máquina con las manos. La magia, como pasa siempre, tiene truco.  

T de TAPONES. No nos referimos a los gorros en el baloncesto, que también, sino a los de las botellas. En el bar de los periodistas te sacaban el tapón sin dar más explicaciones. Una decisión más que exagerada. 

U de UBICACIÓN. Un compañero periodista, desconocemos si por vocación o por impulso se puso a ejercer de árbitro. Por lo visto, su criterio no coincidía con el de los colegiados reales.

V de VÍDEO. El que perpetraron tres periodistas extranjeros horas después en la grada del Sant Jordi hablando maravillas del Madrid y de Llull y de cómo Ndong se quedó muy solo en la final.  Lo grabaron a la primera. V de también de VOTACIÓN. Los periodistas votamos a los dos MVP de cada equipo. Servidor optó por Ndong y por Llull.  

X de XXL. Así era la bolsa de pipas de un compañero de tribuna de prensa. Llevaba provisiones para varias Copas del Rey. Un hombre previsor.

Y de YA. Del fin de la racha del Madrid en la Copa, que hacía 19 años que no la levantaba. La última vez había sido en A Coruña. El conjunto blanco ha ganado el trofeo 23 veces, una más que el Barça, su rival en la final.

W de la Mobile WORLD Congress. Los preparativos del evento hacían que se tuviese que rodear para subir a pie o en autobús al Sant Jordi.

Z de ZUMBIDOS. O como estruendos sonaban las canciones en los altavoces del Palau Sant Jordi. Es posible que quien las pusiera no estuviese bien del oído.    

domingo, 26 de febrero de 2012

Navarro supera los 900 triples en Liga en un triunfo holgado ante el Fuenlabrada (86-59)

Navarro anotó 13 puntos ante el Fuenlabrada - Álex Caparrós / FCB.

Una fotografía expresa más que cientos de declaraciones. Ahí estaba Navarro con la mirada perdida y los brazos apoyados sobre sus rodillas mientras sus compañeros atendían a la prensa en la pista y los jugadores del Madrid celebraban la Copa del Rey en el Palau Sant Jordi. La decepción de La Bomba era enorme. No sólo por el resultado final, sino por su caso particular, pues sabía que los problemas físicos, ese maldita fascitis plantar de la que no puede escapar, no le había permitido estar a su nivel. Navarro sólo anotó 29 puntos en todo el torneo e incluso en semifinales ante el Caja Laboral ni tan siquiera anotó una canasta en juego. Cuatro días después el capitán azulgrana se resarció dándole la victoria a su equipo en Cantú con dos tiros libres y justo una semana más tarde convirtió un triunfo holgado ante el Baloncesto Fuenlabrada (86-79) en un partido histórico, pues anotó su triple 900 -ya acumula 901- en la Liga ACB y sólo tiene por delante, aunque muy lejos todavía, a Alberto Herreros (1.233). Navarro estaba informado del dato y en cuanto metió ese triple ante Penney señaló al banquillo y a la grada y enseñó el emblema de la competición. “Mejora día a día y consigue marcas cada día”, le elogió Pascual, “pronto llegará a los 1.000”.

No está bien últimamente Navarro desde 6'75 y llegó al partido con 4/24 en los últimos partidos. Una estadística impropia de su calidad. Esta vez metió tres de los siete intentados. Los tiros de tres fueron el recurso más explotado por los azulgrana (14/32) por los 19/30 en tiros de dos. Hubo un jugador casi infalible desde fuera del perímetro, el más en forma en estos momentos del equipo, Lorbek (4/5) y máximo anotador (19 tantos) en una mañana plácida en el Palau Blaugrana, que recibió a su equipo con cariño y muchos aplausos y disfrutó de un triunfo emotivo, pero sin emoción, pues los locales arrancaron con un 9-0, muy sueltos en las transiciones y en los triples ante un Fuenlabrada desnortado. Colom perdió la brújula en un primer cuarto en el que Pascual renovó por completo su quinteto inicial y que cerró Ingles con un triples sobre la bocina (26-13).

Ndong, omnipresente

Ndong estaba en todos los sitios y ya acumulaba 11 puntos, casi los mismos que el rival. Le ha sentado de maravilla la Copa al pívot senegalés, que ha recuperado el nivel mostrado en el primer tramo del curso. Mientras que uno de los peores con diferencia en el Sant Jordi fue Wallace, que esta vez tampoco anduvo fino en la puntería (1/6), pero sí estuvo mayúsculo en cuanto a intensidad (11 rebotes). El último lo cogió en los últimos segundos, cuando vio a Josep Pérez y le intentó pasar para pelota para que el jugador del filial anotase. Wallace no acertó con el pase y ambos se rieron justo cuando el partido llegaba a su final. Pérez, convocado por la lesión de Eidson, jugó los últimos siete minutos y presenció en la pista la escena anécdotica del partido, cuando Perovic cortó un trozo de red con las tijeras que le proporcionó el fisioterapeuta azulgrana Toni Bové. El pívot croata también se gustó en una jornada alegre y con un Fuenlabrada empequeñecido, que apenas tuvo algún chispazo de Penney, Diouf y alguna acción de mérito de Sergio Sánchez y Vega.

Nunca faltó Lorbek en el partido de Navarro, que anotó su triple 899 en Liga justo antes del descanso (45-31). El 900 no llegaría hasta a falta de 3m 12s en una mañana terapéutica para jugadores azulgrana que no están pasando una buena etapa, como Ingles, Mickeal -imparable en el tercer cuarto- y los dos bases, Huertas -cómo festejó su triple, sintomático- y Sada. Entre ambos se repartieron por igual 10 de las 25 asistencias de un Barça superior de principio a fin y mejor también en los rebotes (37 por 27). Aunque para protagonista Navarro, “el genio del Palau”. Así se le definía desde la grada del Palau. 

BARÇA 86 (26+19+24+17): Huertas (5), Pete Mickeal (7), Lorbek (19), Ndong (13) y Navarro (13) -quinteto inicial-, Sada (5), Perovic (10), Vázquez (-), Wallace (3), Ingles (8), Rabaseda (3) y Josep Pérez (-). FUENLABRADA 59 (13+18+12+16): Laso (-), Blanco (2), Colom (2), Laviña (4) y Mainoldi (6) -quinteto inicial-, Penney (12), Hall (6), Vega (6), Diouf (10), Cortaberría (-), Sánchez (7) y Álvaro Muñoz (4).

sábado, 25 de febrero de 2012

La voz de los padres en el triunfo de los hijos


Muchas carreras de deportistas talentosos se tuercen por la excesiva presión de los padres, mientras que otros chavales con menos aptitudes, pero más apoyo familiar llegan más lejos. El ganador ha sido educado en la cultura del esfuerzo y ésa es la premisa de Educats per guanyar (Ara Llibres), el relato de los progenitores de algunos de los jugadores de la Masía que conviven en el Barça de Guardiola.

Sique Rodríguez cede el micrófono a los padres de Leo Messi, Xavi Hernández, Cesc Fàbregas, Andrés Iniesta, Pedro Rodríguez, Andreu Fontàs, Gerard Piqué y Thiago Alcántara y el libro va en la línea de reportaje extenso de dominical. A través de los padres, de experiencias y anécdotas se narra el triunfo de los hijos. 

Se recrea el difícil aterrizaje en Barcelona de Messi y la crueldad de algunos de sus compañeros de colegio que le trataban diferente por ser introvertido y tener otras costumbres. Un gesto une a Xavi y Cesc: ni uno ni otro fueron luciendo nunca chándal del Barça cuando no era estrictamente necesario como hacen tantos otros.

José Antonio, el padre de Iniesta, recuerda cómo estuvo cuatro meses intentando convencerle de que aceptase la oferta del Barça y se fuera a la Masía. Los padres de Andreu Fontàs relatan las diferencias entre vivir en un paisaje tranquilo y de postal como Banyoles –su domicilio estaba unos metros del lago– a hacerlo en otro mundo como Barcelona. Mientras que la familia de Pedro repasa cómo vivió su padre el debut en el Camp Nou ante el Murcia, sustituyendo a Eto’o y con Rijkaard en el banquillo. Pedro, el primer jugador de la historia en marcar en seis competiciones diferentes en un año, tuvo ciertas dificultades para aprobar el carné de conducir. Curioso. De Piqué se recuerda cómo un error puntual en un partido con el Manchester United acabó por facilitar su regreso a Barcelona, la influencia que tiene en él Puyol o lo diferente que es de su hermano Marc. Por su parte, a Xavi sus padres le describen como un enamorado de la familia que juega a tenis con su hermana y reúne a los amigos en la cesa donde se crió.

Educats per guanyar es un lugar para recordar cosas ya sabidas, como el gran cariño que se le tiene a Iniesta, más grande incluso tras sus dos goles más recordados –el de Stamford Bridge ante el Chelsea y el de la final del Mundial de Sudáfrica ante Holanda con su homenaje a Dani Jarque–, y para los matices, para que la familia de Cesc explique por qué aceptaron la oferta del Arsenal en su momento y valoren algunas de las cosas que se han dicho del jugador en estos años hasta su regreso al Barça. 

Aunque seguramente la frase del libro la pronuncia un ex jugador de fútbol, Mazinho, padre de Thiago –y de Rafinha, que juega en el filial–. Mazinho recuerda cómo Thiago le recriminó a Rafa Márquez su falta de sangre en una jugada en su primer partido amistoso con el primer equipo. ¿Su frase? “El niño puede ser un fuera de serie, pero siempre tienes que verlo como lo que es: un niño”. Un razonamiento que tendría que estar presente en cualquier grada de cualquier colegio a modo de pancarta.

Título: Educats per guanyar. Autor: Sique Rodríguez. Editorial: Ara Llibres. Páginas: 190. Valoración: 3.5 sobre 5.

jueves, 23 de febrero de 2012

El Barça alcanza los cuartos de final como primero de grupo tras vencer al Cantú a domicilio (62-63)

Navarro, autor de 12 puntos, bota el balón perseguido por Basile - Eurolegue.

Los buenos entrenadores improvisan tan bien en la competición y en los entrenamientos como saben responder a los periodistas. Saben estos técnicos que sólo se valora el resultado presente y lo que hace unas horas era todo perfecto puede ser horrible por un único resultado. Lo ha comprobado estos días Xavi Pascual, al que le han preguntado varias veces si se va a producir un cambio de ciclo, si la hegemonía del Barça de los últimos años en las competiciones ACB está a punto de llegar a su fin y si ese principio del final era la derrota en la Copa del Rey del Palau Sant Jordi ante un Madrid liderado por Llull y Carroll. A Pascual le ha faltado utilizar el chino para negar dichas teorías catastróficas y ha repetido que iba a ser un traspiés del que aprender y no una excusa para hundirse. Y los jugadores le dieron la razón a su entrenador venciendo en el mítico Pala Desio ante el Bennet Cantu en un partido tan emocionante como de difícil digestión (62-63). Navarro anotó los últimos dos tiros libres y el ex azulgrana Basile falló el tiro de la victoria para unos locales que ya están de la Euroliga a falta de una jornada para el final del Top 16. El Barça, por su parte, se aseguró su acceso a cuartos de final como primero del grupo H.

“Una victoria capital que nos permite respirar un poco”, resolvió Ndong, que como en la final de Copa volvió a ser el mejor con 13 puntos y cinco rebotes. El pívot senegalés se alió a Navarro y a Lorbek para rescatar a los azulgrana en el tramo final tras un parcial de 4-11 en siete minutos. El Barça demostró por qué atesora la defensa más completa de Europa y desconectó a un Cantú que se había colocado con 58-52 con la enésima jugada sencilla de Brunner y un triple del escurridizo Perkins.

Error de Basile

A falta de puntería por parte de ambos equipos (3/16 en triples los visitantes y 7/19 los locales) sobró la emoción en una cita crucial para los dos. El Bennet Cantú buscaba ganar para llegar a la última jornada con opciones de clasificarse y más tras la victoria del Maccabi ante el Zalgiris. Y el conjunto italiano optó a dicha victoria hasta el último suspiro con un tiro de Basile rechazado por el aro y cuyo rechace cogió Rabaseda. El italiano fue un gran canalizador del juego por más que estuviese bien defendido por Navarro, esta vez titular, tras jugar la Copa mermado por una fascitis plantar. El Barça se jugaba no esperar al último día para hacer los deberes y aparcar su desengaño en casa.  

Bien tapado, Baso prefirió asistir más que insistir y en la primera parte, cerrado con un igualado 33-35, no lanzó ni un triple. Era un duelo intenso, de cuerpo a cuerpo y sin actores principales, todos eran de reparto y así, repartidos, estaban los puntos. Brunner había brillado justo antes del descanso como el propio Navarro, mientras que Lorbek sólo contabilizaba una canasta en juego y los azulgrana sufrían puntualmente con el repertorio de Perkins, ex jugador del Maccabi, la puntería de Leunen y la pericia bajo los aros de Shermadini. La mejor noticia para los azulgrana era el descaro de Rabaseda, que desde su gran partido en Badalona y la cita del Palau Sant Jordi ha perdido el respeto por el aro y se ha ganado más confianza del entrenador. El jugador de Ripoll anotó sus dos primeros triples, el segundo en uno de los mejores momentos de los visitantes, lanzados por Mickeal y Ndong y satisfechos ante los continuos regalos de los italianos, casi hechizados.

Surge Ndong

Le sucedió lo mismo al Barça, que se quedó tieso y sin ideas. Le costaba mucho circular el balón. No están viviendo un buen momento sus bases y eso lo nota el equipo. Tal fue la confusión de los azulgrana que estuvieron seis minutos sin anotar una canasta en juego y con dos tiros libres de Navarro como único argumento en ataque. Nada que ver con su defensa, brillante, ante un Cantú que sólo metió ocho puntos en ese espacio de tiempo. Y, claro, surgió Navarro y Ndong con una canasta y un gran rebote ofensivo que significó un dos más uno y el conjunto de Pascual ya no perdonaría pese a sus continuos errores. Navarro resolvería el partido desde la línea de personal para dar a su equipo la primera plaza de grupo y el acceso a cuartos de final. Sólo el Fenerbaçhe había conseguido ganar este curso en el Pala Desio. 

BENNET CANTÚ 62 (18+15+17+12): Cinciarini (1), Basile (7), Markoishvili (6), Leunen (9) y Marconato -quinteto inicial-, Shermanidi (14), Perkins (12), Mazzarino (5) y Brunner (8). BARÇA 63 (18+17+17+11): Huertas (2), Navarro (12), Mickeal (6), Lorbek (10) y Ndong (13) -quinteto inicial-, Rabaseda (8), Perovic (4), Sada (4), Vázquez (4), Ingles y Wallace. Árbitros: Christodoulou (GRE), Lottermoser (ALE) y Piloidis (GRE).

lunes, 20 de febrero de 2012

Mónica Lázaro: “Si me pitan una técnica compraré una bolsa de chuches”

Mónica Lázaro en el Pavelló Joan Busquets - Foto: Toni Delgado.
Cada persona crece según la pauta que marcan sus circunstancias. No hay una edad concreta para emanciparse ni para madurar como tampoco hay mayor lección que la supervivencia. Bien lo sabe Mónica Lázaro (Barcelona, 1986), que con 17 años y jugando en el Segle XXI tuvo una grave lesión. “Me dijeron que podía quedarme en una silla de ruedas”, recuerda ahora: “se me acababa el baloncesto, pero también la salud”. Y, sin embargo, no se arrugó, sino que le puso agallas y durante un año trabajó muy duro en el CAR de Sant Cugat para poder recuperarse y regresar a las pistas. Lo consiguió a base de tesón y gracias al apoyo y los consejos de familia, compañeras de equipo y amigas: “Fue una época muy dura. Claro, no podía seguir el ritmo del resto del equipo, pero ahí estaba a las ocho de la mañana en la piscina, después en el fisio...” Mónica, ala-pívot del CB Cornellà, concedió esta entrevista al responsable de Cronómetro de Récords en el Pavelló Joan Busquets del CB Prat, donde entrena a las infantiles del club.


TONI DELGADO / EL PRAT

– ¿Cómo y por qué llegas al baloncesto?
Siempre me ha gustado mucho el deporte. Empecé a jugar en el Pratenc, el rival del Prat. De ahí, sin comerlo ni beberlo, me fui al CB Cornellà. Es como mi casa. Allí estuve de cadete, de los 14 a los 16 años, y allí estoy ahora, jugando en Copa Catalunya. Nos hemos clasificado para la segunda fase y en buena posición [quintas, con 11 victorias en 18 jornadas]. Entre los 16 y 17 jugué en el Segle XXI [en Liga Femenina 2, en la que también jugó para el S.R.Lima-Horta y el CB Femení Sant Adrià].

–La Blume es una buena cantera de deportistas y de jugadoras en este caso. ¿Qué aprendiste allí?
Muchas cosas. Es como un arma de doble filo. Cuando llegas es genial y si te gusta el baloncesto es un gran sitio. Aprendes disciplina. Entrenarse a las siete de la mañana, ese día a día, es durillo. Aunque yo siempre he sido disciplinada. Y después está la convivencia con los de otros deportes, esa lucha por el mando de la tele, por ver una serie... Aprendes a madurar de golpe. Son recursos y aprendizajes que te sirven para toda la vida. Realmente no ves el límite entre equipo y familia. Si te gusta el baloncesto vale la pena. Cada cosa tiene su momento: había instantes de fiesta, pero también de mucho trabajo.

–¿Los más chungos eran los de waterpolo? El ex waterpolista Toto [Pedro García Aguado] en su libro Mañana lo dejo cuenta cada cosa...
Sí, eran ellos los más fiesteros. No estaban muy controlados. Pero las de baloncesto éramos las que mandábamos en los horarios y eso creaba conflictos.


–¿Con quién compartías habitación?
Con Verónica Compañ y Marta García. Las de la generación del 86 somos una piña.

–A Vero la entrevisté hace unos cuantos años cuando jugaba en el Ros. ¿Dónde está ahora?
La temporada pasada jugaba en su tierra, en Valencia, y lo dejó. Ahora Vero se dedica a otras cosas. Coincidí con ella en el Sant Adrià. Y relacionada con tu trabajo, con el periodismo, te puedo hablar muy bien de Mafalda González, que ahora trabaja en Antena 3 y que fue jugadora también. O de Alba Torrens, que es un encanto de niña. De todas te puedo hablar bien.

–Pero siempre habrá alguna más difícil, ¿no?
Sí, en la convivencia surge todo, pero comprenderás que no te dé nombres...

–Lo respeto. Por cierto, ¿desde cuándo estás en el CB Prat?
Me llamaron hace tres años y empecé trabajando con ellos en los veranos. La temporada pasada me dieron el mini femenino y ésta estoy con las infantiles. Estoy encantada. Hoy, precisamente, he repartido hojas con las normas y sus multas. A veces empiezan el entrenamiento con el reloj o con el collar. Se despistan.

–¿Multas? ¿Y en qué consisten?
Es para hacer un bote de chuches que repartiremos al final. Lo del reloj supone una multa de chupa-chups. Ésos son los castigos más leves. Luego están los severos, que son cuando pueden provocar técnicas o no me hacen caso y se ponen a hablar entre ellas. Ahí les resto minutos en el partido. Si me pitan una técnica compraré una bolsa de chuches.

–Siendo entrenadora entenderás muchas cosas que antes no entendías desde el otro lado.
Sí, comprendo mucho más el rol del entrenador. El jugador no se da cuenta de muchas cosas. Recuerdo cuando me enfadaba por un cambio o cuando no defendía lo suficiente, por ejemplo.

–¿Y cómo te ves como técnico?
Intento ser bastante cauta. A veces alzo más la voz y parezco más la animadora.

–¿A qué jugadores y jugadoras admiras o admirabas?
De la NBA al Dios Michael Jordan. Siempre me ha gustado [Diana] Taurasi.

–Los tiene bien puestos desafiando a la Euroliga [la jugadora del Galatasaray se niega a jugar con el uniforme ajustado con el que obliga a jugar la organización y tiene que pagar una multa por encuentro]...
Es vergonzoso. Tiene que pagar 500 euros por cada partido. Yo dejaría el baloncesto porque no podría pagarlos. No jugaría así. [Respondiendo a la pregunta anterior, la de los referentes] Luego están [las jugadoras] ya las que las conoces y sabes cómo son. Ya tengo una edad... Más que mis ídolos valoro la oportunidad de jugar contra una tía que ha ido por todo el mundo.

–¿Tu momento deportivo más dulce?
Las semis del Campeonato del mundo en Brasil. Fuimos con la Blume y jugamos contra Turquía. Los turcos decidieron comprar a los niños brasileños dándoles banderitas para que nos abroncaran. Piensa que de 10.000 espectadores 9.000 y pico eran niños dándonos por ahí. Lo teníamos todo en contra y ganamos. Fue más grande que la final, que ganamos por 20.

–¿El más divertido?
No sé qué decirte. El del CB Cornellà es el grupo donde mejor me llevo humanamente. Nos llevamos genial. Nos podemos reír y no pasa nada.

–¿Qué has estudiado?
Soy pedagoga.

–Entre las jugadoras es habitual hacer fisioterapia.
Sí. Pero yo no quería ni eso ni INEF, quería estudiar otra cosa que no estuviese relacionada con el deporte. Yo soy la rara.

–¿Ves los partidos de Liga Femenina en Teledeporte?
Mi padre es más entusiasta que yo en ese sentido. Me gusta verlos, pero me coincide con el partido de las chicas y los puedo ver a medias. Me hacer gracia e ilusión ver a Anna Cruz, pues hay algo más: es una amiga. Aunque, si te digo la verdad, no soy mucho de ver baloncesto. Va por épocas. Sí que me gusta disfrutar del deporte y del femenino en particular, ya que conozco a mucha gente.

–Lamentablemente el baloncesto femenino tiene pocos focos.
Es verdad. Hay que potenciar más este deporte. Aquí en el CB Prat se le da más papel para que las chicas no lo dejen pronto. Alucinas viendo cómo está de lleno el pabellón con los partidos del sénior femenino. Es muy bonito comprobarlo.

–El presente de este deporte es...
En Catalunya sólo tenemos dos equipos en Liga Femenina 2, el Segle XXI y el Reus. Todo el mundo ha bajado a Copa Catalunya, que ha subido un montón el nivel. Es una lástima que las chicas que quieran ganarse la vida con el baloncesto tengan que ir fuera de Catalunya. No se le presta la atención suficiente. 

domingo, 19 de febrero de 2012

Sergio Llull, un MVP de Copa de apellido impronunciable para su speaker

Llull posa con la Copa del Rey ante los fotógrafos - ACB Photo.

TONI DELGADO desde el Palau Sant Jordi

Sergio Llull (Maó, 1987) era un tipo feliz con su red colgada del cuello cuando entró en la sala de prensa del Palau Sant Jordi. Sonrió como un niño mientras le colocaba la Copa del Rey al lado a su entrenador, que no miró ni de reojo su primer título como técnico del Madrid. Laso siguió discurriendo su discurso y sonrió cuando el autor de Cronómetro de Récords le hizo la tercera pregunta. ¿Qué adjetivo le pondría a Llull? El jugador puso cara de susto y el entrenador respondió: “A Llull [hizo una pausa, sonrió]. No sé. Le pondría la estadística de hoy, aunque [para] un jugador que juega de base como ha jugado él a veces la estadística no es lo más importante. Lo dejaría en Llull dominó el partido”. Y bien que lo hizo el jugador, escogido como MVP con unos números muy notables en los tres partidos: 16 puntos, dos rebotes, cinco asistencias y 18’7 de valoración.
El base del Madrid hizo jugar a su equipo con el ritmo que más le convenía: alto y revolucionado. Pocos jugadores hay como el ex del Manresa, llegado al conjunto blanco en las eliminatorias por el título de la Liga ACB del curso 2006-2007 y que, por tanto, participó en el que hasta ahora era el último título del Madrid con Joan Plaza como entrenador y en el Palau Blaugrana. En 2009 fue sería escogido Jugador Revelación de la Liga y escogido en el puesto número 34 por los Nuggets, que lo traspasaron a los Rockets.


Carismático y de carácter


Llull es un jugador carismático y de carácter al que la afición madridista adora. También su speaker, por más que no acierte en pronunciar bien su apellido. Llull se ha dado a respetar y a querer remontada tras remontada, pues pocos como él están tan preparados física y mentalmente para las situaciones extremas. Hace cursos que es el jugador de referencia del equipo, sobre todo tras la marcha de Bullock, aunque este curso no estaba siendo el suyo. Ni mucho menos. Pero ha recuperado la alegría y su mejor juego en esta Copa del Rey: “Me he encontrado muy bien en la cancha, quizá el partido más bueno que haya jugado ha sido éste, por la importancia”.


Doble campeón del Eurobásket con la selección, Llull lo ha pasado mal estos años en el Madrid. Preguntado por este periodista sobre qué instantes complicados recordaba en este momento tan dulce fue directo: “He vivido unos cuantos aquí en Madrid. La Final Four [de la Euroliga], las dos últimas finales de Copa del Rey…” “Pero vamos a pensar en lo bueno, ¿no?”, cerró el jugador, que nada más acabar la final tuvo el gesto de dar la mano, uno por uno, a todos los jugadores azulgrana. Un detalle de campeón de un coleccionista de zapatillas. Tiene muchísimas y de todos los colores habidos y por haber.


Llull y Carroll desintegran al Barça para darle al Madrid una Copa de Rey en Barcelona 19 años después (74-91)

El capitán Felipe Reyes besa el primer trofeo del Madrid de Laso - ACB Photo.

TONI DELGADO desde el Palau Sant Jordi

Han tenido que pasar cuatro Juegos Olímpicos y estar a punto de caramelo el quinto para que el Madrid volviese a levantar una Copa del Rey. 19 años muy largos que acabaron en Barcelona en una jugada gloriosa en la que destrozó al Barça en la final del torneo, en su tercera tentativa consecutiva bajo la batuta de Sergio Llull (74-91), escogido MVP y su jugador más volcánico que ha ido de poco a muchísimo en este torneo disputado en el Palau Sant Jordi, y la explosividad de Jaycee Carroll, infalible en el tramo final. El conjunto blanco, nuevo rey de Copas con 23, una más que su rival, no ganaba un título desde la temporada 2006-2007, cuando conquistó la Liga ACB, también en Barcelona.



El grupo de Laso le dio su misma medicina a los azulgrana y les ahogó en defensa, además de acribillarles en ataque en otra ejercicio coral. Si Llull fue la punta de la lanza, Carroll hizo honor a su apodo de Boom Boom Carroll y resultó todo un cañón para los locales, golpeados por el jugador, que acabó con 22 –uno menos que Llull-, pese a no anotar su primera canasta hasta los 26m 22s. Desde entonces, desde ese dos más uno tras un Navarro muy mermado físicamente y a quien desdibujó Carroll resultó un torbellino y distanció a su equipo definitivamente (65-85 a 3m 28s). Fue el complemento ideal de Llull, fantástico en los tres primeros cuartos. De hecho, puso la guinda al segundo y al tercero con un triple sobre la bocina. Tras ése pegó un gran salto con el puño arriba, simulando quizás ser Superman. No era para menos ante un Barça desconocido y por momentos únicamente impulsado por Ndong (19 puntos y 11 rebotes), que reconoció que al equipo le faltó “un poco de energía” y que desdramatizó el haber perdido el título en casa y por tanta diferencia: “Lo importante es perder solo”.   

La oportunidad de Carroll

No había escondido en ningún momento Laso sus pretensiones: dominar el rebote, defender al límite y correr que se las pelara. Con esos argumentos se presentó al encuentro el Madrid ante una grada del Palau Sant Jordi repleta, en la mejor entrada de la historia de la Copa con 15.128 espectadores y sin la presencia de ningún miembro de la familia real. La puesta en escena blanca fue responsabilidad de Llull, en su mejor versión de la temporada en este torneo: suelto, desequilibrante y liberado. No ha estado nada mal el torneo de Suárez, excelente en las últimas semanas tras una primera parte del curso testimonial. El ex del Estudiantes fue el último en irse al banquillo a descansar, mientras Carroll esperaba su oportunidad en el banquillo. La tendría a lo grande.

Pese a su desbarajuste defensivo, el Barça se sostuvo con el corazón de Ndong, inmenso en las capturas y desequilibrante en los puntos superando en primera instancia a Tomic, a quien su entrenador mantuvo en pista pese a cargarse rápido con dos personales. Un riesgo que le salió bien a Laso, que volvió a repetir decisión en el segundo cuarto con Begic, una torre casi infranqueable para los interiores azulgrana, y que sólo se paró él mismo con una tercera personal cuando ya acumulaba dos tapones.

Se acercan los azulgrana

Los exteriores, caso de Eidson -que acabó con una afección en el ligamento lateral de la rodilla derecha- y Mickeal, se aliaron con Ndong para acercar al Barça (8-9 a los 3m 58s) antes de que el Madrid volviese a dar n golpe sobre la mesa con Llull (triple, bandeja y tiro en suspensión) con Sada ya en pista, pues Huertas había sido engullido físicamente por el propio Llull. El brasileño ha tenido una Copa muy discreta, falto de revoluciones. Y bajo la batuta de Sergio Rodríguez y las acciones de Suárez, Pocius y Reyes alcanzó el Madrid su mayor ventaja (25-36 a los 16m 51s). Una distancia que más a o menos conservó el conjunto de Laso al descanso con un triple sobre la bocina del imparable Llull (33-42). El problema para los blancos era que sus interiores estaban cargados de faltas. Para suerte, por ejemplo, de Vázquez,  con pocos y muy provechosos minutos en esta Copa. No daba con la tecla Xavi Pascual, ni con un triple cambio. En cambio, Laso, por ejemplo, no echó de menos la producción de Reyes y Velickovic, estelares ante el Fuenlabrada, y que sólo aportaron cuatro puntos en la final. 
Necesitaba ir recuperando efectivos el Barça y es lo que sucedió:  Mickeal por aquí, Lorbek por allá con sus primeras canastas en juego. Con su segundo triple apretó el marcador (51-52 a los 25m 41s), pero los azulgrana, en palabras de su entrenador se sintieron “incómodos en las dos canastas”. Justo lo contrario que le sucedió al Madrid y, en particular a Carroll, que replicó primero con sus primeros cinco puntos (consecutivos).

Buenos pulmones

Era un encuentro lleno de revoluciones, sin remilgos ni descanso. Para equipos muy físicos, con muy buenos pulmones, como es el caso de ambos equipos. Aunque ahora mismo Navarro no esté en plenitud de condiciones, incluso fue duda hasta última hora por sus molestias en los pies fruto de la fascitis plantar. Y Carroll no lo aprovechó para ejercer de sastre y ser un vendaval inabordable, mientras su afición le coreaba como MVP como había hecho hace un rato con Llull. Boom Boom Carroll fue el encargado de poner dos veces por 17 por delante y por 20 (65-85 a 3m 28s).

Sólo una remontada histórica hubiese podido salvar a los azulgrana, que llegaron a perder por 22 (69-91 a 1m 10s) tras una buena acción de Begic, básico en un torneo que ha coronado al Madrid de Laso. 19 años y cuatro Juegos Olímpicos después. 

BARÇA 74 (17+16+23+18): Huertas (2), Mickeal (10), Eidson (5), Lorbek (15), Ndong (19) -cinco inicial-, Sada (-), Navarro (16), Vázquez (2), Wallace (-), Ingles (-) y Rabaseda (5). REAL MADRID 91 (22+20+23+26): Llull (23), Singler (4), Suárez (9), Mirotic (9), Tomic (2) -quinteto inicial-, Begic (10), Rodríguez (2), Pocius (6), Reyes (2), Carroll (22), Velickovic (2) y Sanz (-). Árbitros: Hierrezuelo, Pérez Pizarro, García González. Eliminado: Tomic (m.37). Incidencias: Asistieron 15.128 espectadores a la final de la Copa del Rey disputada en el Palau Sant Jordi de Barcelona. Se trata del partido con más asistencia de público en la historia de esta competición. Sergio Llull fue elegido mejor jugador de la final (MVP).

sábado, 18 de febrero de 2012

La tripleta Llull-Mirotic-Suárez doblega a un Banca Cívica modélico y hace finalista de Copa al Madrid (92-84)

Triguero, Suárez, Mirotic y Urtasun observan la trayectoria del balón - ACB Photo.

Por TONI DELGADO desde el Palau Sant Jordi de Barcelona

Tiene el Madrid un fondo de armario mucho más amplio del que había mostrado en cuartos de final ante el Fuenlabrada, ante el que le bastó que se lucieran Reyes y Velickovic. Unas posibilidades de piezas que sí se reflejaron en su triunfos en semifinales, una victoria más coral y repartida entre jugadores que hicieron de todo y para todos. Los mayores focos recayeron en la tripleta formada por Llull, Mirotic y Suárez sin olvidar el trabajo impagable bajo el aro de Begic, mientras que los mencionados Reyes y Velickovic fueron reservados por Laso y apenas participaron en el triunfo ante un Banca Cívica modélico, capaz de remontar una desventaja de 16 puntos en el segundo cuarto y que trató de reponerse en el último después de estar 15 por debajo. Pero el Madrid resistió y jugará la final de Copa esperada tras el sorteo ante el Barça. Será el duelo por el trono del torneo, pues ambos equipos son los que tienen más trofeos (22).

Un Llull enchufado es una explosión de baloncesto, lo más parecido a un globo a punto de explotar. El ex jugador del Manresa dirigió el cotarro en una puesta en escena tan acelerada como acertada de un Madrid muy efectivo desde los 6'75, pues metió seis de los siete primeros que lanzó (7/10 en la primera parte, 14/25 al final). La baza del partido era doblar a los exteriores y no tardó en leerlo el Banca Cívica, que se rehízo tras otro triple de Llull en el primer minuto del segundo cuarto (30-14). Hasta entonces todo transcurría a sabor de boca para el Madrid, feliz por la puntería de Carroll y Singler y con Mirotic luciéndose todo lo que había podido ante el Fuenlabrada.

La misma receta

Con la misma receta, con cinco triples -dos de English- y una canasta de Paul Davis, mermado por haber pasado la noche con calambre y, según su entrenador, “dopado como a un elefante”, firmó la remontada el Banca Cívica (40-41 a los 17m 13s) tras un parcial de 10-27. Faltaba otro triple más, de Tepic, para el conjunto sevillano antes de llegar al descanso (46-44).

El Madrid volvió de los vestuarios dispuesto a resolver su acceso a la final cuanto antes y aparecía que lo iba a conseguir de la mano de Mirotic y Suárez, en estado de gracia y que se repartieron cuatro triples en el tercer cuarto para volver a distanciar a su equipo, esta vez por 15 puntos (74-49 a los 27m 38s). Pero ni por esas desfalleció un Banca Cívico mayúsculo mentalmente, fantástico. Resurgió English, al que sólo paró la mala suerte: al canadiense se le salió el hueso del dedo corazón de la mano izquierda y pudieron colocárselo. Terminado el partido tenía la mano llena de hielos y por la otra estaba hablando por el móvil.

No le faltó comunicación al conjunto sevillano. Jasen reemplazó a English y se apuntaron al reto Urtasun, Satoransky y sobre todo Triguero, que puso el 79-72 a 5m 1s. Le quedaba tiempo al Banca Cívica, pero el Madrid, resguardado por su tripleta, no le dejó ninguna opción de conseguirlo pese a la visión de Calloway (9 asistencias) y pese a haber sido tan valiente y poderoso. ¿Cómo se construye un equipo así? “Haciendo que la gente se respete un poco más, que se identifique con el proyecto”, contestó a este periodista Plaza.

MADRID 92 (27+19+30+16): Llull (17), Singler (10), Suárez (13), Mirotic (21) y Begic (9), -quinteto inicial-, Tomic (4), Carroll (9), Sergio Rodríguez (5), Reyes, Velickovic (2) y Pocius (2). BANCA CÍVICA 84 (14+30+16+24): Calloway (11), Urtasun (5), Tepic (8), Rubio (7), Davis (4), -quinteto inicial-, Triguero (12), Satoransky (5), Jasen (8), Bogdanovic (13), English (11), Izquierdo y Sastre.

Lorbek marca la pauta para un Barça que alcanza la final de su Copa venciendo al Caja Laboral (66-57)

Lorbek, a punto de lanzar ante Milko Bjelica - ACB Photo.

Por TONI DELGADO desde el Palau Sant Jordi de Barcelona

Juega con un ritmo musical, como si interpretase una partitura en una pista de baloncesto, como si estuviese sentado en un escenario y deleitara al público con su destreza con el piano. Tocarlo es una de sus pasiones, pero Erazem Lorbek (Ljubljana, Eslovenia, 1984) se gana la vida y emociona a los aficionados como baloncestista para suerte del Barça, en el que está viviendo su mejor temporada. El ala-pívot esloveno marcó la pauta en una semifinal contra el Caja Laboral escasa en puntos y sobrada de emoción, incertidumbre y emotividad, resuelta por los azulgrana por 66-57 con un parcial final de 18-5. Nunca desconectó del partido Lorbek, que aportó 26 puntos y rescató a su equipo en los momentos más peliagudos, al principio y al final, para llevar al Barça a la final de la Copa del Rey que se está disputando en el Palau Sant Jordi.

“Creo que con nosotros ha encontrado su madurez”, dijo, cuestionado por este periodista, Xavi Pascual: “Me parece un ejemplo para todos por su esfuerzo y trabajo. Es un chaval al que nadie le ha regalado nada en la vida. Desde pequeño se ha esforzado para ser el mejor”. Y lo fue en un día difícil para Navarro, el jugador franquicia que tuvo una actuación menor (0/9) y sólo pudo meter tres tiros libres. La Bomba fue el primer cambio de Pascual para intentar superar un comienzo gris de los azulgrana, sorprendidos y patidifusos, totalmente mudos, ante el comienzo de bombo y platillo de Lampe. Un jugador que hasta el jueves llevaba casi 250 días sin jugar un partido y que en tan sólo cuatro minutos había anotado ocho puntos sin fallo y le había hecho un traje a Ndong (4-12). El resto de puntos del Caja Laboral eran de San Emeterio, obtuso ante el Lagun Aro y en su línea habitual ante el Barça, contra el que hace dos temporadas metió su dos más uno más recordado y que valió una Liga.

Rabaseda culmina la remontada

Mejoró el Barça al ritmo de Lorbek y la electricidad de Huertas y Rabaseda sobre la bocina puso el broche a la remontada para cerrar un primer cuarto con dos partes para cada equipo (19-18). Fue entonces cuando, reunidos los técnicos con los jugadores, uno de los patrocinadores mezcló en la pantalla del Sant Jordi a los hermanos Gasol con una parte de la grada. Una voz de off animaba a Pau y Marc y al público a hacer la ola. Una demostración más de que la imaginación de los creativos no tiene límites como también sucede con los malos momentos de Wallace, que en 16 segundos se cargó con dos personales. Apenas llevaba un minuto en pista y eso fue lo que descansó Lorbek, que volvió igual de entonado que antes y dispuesto a sacar las castañas del fuego a su equipo. Tan entregado como Vázquez, que no se acongojó después de haberse resbalado en una acción que finalizó Milko Bjelica machacando a placer, sino que replicó en la jugada siguiente con otro mate. Mientras, Teletovic empezaba a anotar y Sada, a ser omnipresente: dirigía, saltaba y anotaba. Es un jugador todo corazón y capaz de la ocurrencia más inverosímil. Su valor es incalculable. 

Tampoco tiene precio la conexión de Prigioni -ya es quien ha recuperado más balones en la historia de la Copa, 45, superando a Villacampa- con sus pívots. Célebre resultó su entendimiento con Scola o Splitter y lo sigue siendo con Teletovic y Milko Bjelica, la pareja responsable de otro arreón de los vitorianos antes de que los azulgrana se marchasen al descanso con otra canasta al límite, esta vez de Eidson. La primera del ex jugador del Maccabi en todo el torneo.

Duelo de cuatros

Lorbek continuó a lo suyo, a un nivel exquisito y asumiendo las responsabilidades en ataque ante su defensor, Teletovic. Era un duelo fantástico entre dos de los mejores 4 de Europa. Ivanovic sólo pudo para un Lorbek desatado pidiendo un oportuno tiempo muerto que calmó al Caja Laboral, dirigido por Heurtel y apuntalado por Ribas, Teletovic y el renacido Lampe. “¡Madre mía! ¿De dónde ha salido Lampe?”, se preguntaba un compañero de tribuna de prensa, locutor para más señas.

No se destemplaron los azulgrana en un epílogo tan dramático y exigente. No les faltó Lorbek, suelto en los momentos calientes, y volvieron a aparecer Eidson y Mickeal, bastante inédito hasta entonces por las personales y capital en el tramo final, en el que los anfitriones se zamparon al conjunto de Dusko Ivanovic con una defensa ejemplar. Para muestra: el tapón por detrás de Mickeal a San Emeterio cuando éste intentaba lanzar un triple. Y para clave otra jugada del 33 azulgrana: rebote ofensivo para un dos más uno. 

Se nubló -”nos faltó la paciencia que habíamos tenido antes”, reconoció Ivanovic- el Caja Laboral insistiendo con los triples. Hasta siete lanzó en el último cuarto y sólo acertó con uno de Nemanja Bjelica, taponado por Ndong en otra acción espectacular. Ese triple fue una de las dos canastas de los vitorianos en el período final (18-5). En otro ejercicio de talento de Lorbek, un baloncestista que traspasa su música a las pistas de baloncesto.
 
BARÇA 66 (19+15+14+18): Huertas (2), Mickeal (5), Eidson (7), Lorbek (26) y Ndong (8) -quinteto inicial-, Navarro (3), Vázquez (8), Rabaseda (2), Sada (5), Wallace e Ingles. CAJA LABORAL 57 (18+15+19+5): Prigioni (-), Oleson (2), San Emeterio (12), Teletovic (15) y Lampe (10) -quinteto inicial-, Ribas (2), M. Bjelica (9), N. Bjelica (3), Walsh (2) y Heurtel (2). Árbitros: Hierrezuelo, Redondo, Conde. Sin eliminados. Incidencias: Asistieron al encuentro 14.700 espectadores en la primera semifinal de la Copa del Rey disputado en el Palau Sant Jordi de Barcelona.

viernes, 17 de febrero de 2012

Reyes rescata al Madrid ante un Fuenlabrada grandioso (75-66)

Reyes lanza ante Mainoldi - ACB Photo.
Hay jugadores que parecen estar eternamente condenados a que se hable de su declive y de su posible salida del club. Es el caso de Felipe Reyes (Córdoba, 1980), al que algunos acaban descubriendo cada temporada porque parecen olvidar una trayectoria ejemplar, un compromiso y un liderazgo fuera de toda duda. Reyes es un deportista único en un momento de forma óptimo que rescató a un Madrid sorprendido ante el Fuenlabrada grandioso de Porfi Fisac, que no pudo ser más gráfico: “Había momentos del partido en los que parecía que estaba dormido”. Se refería Fisac, gran orador y técnico valiente, a que pudo soñar con eliminar a los blancos y alcanzar por primera vez las semifinales en su tercera participación en la Copa del Rey, la primera para once de sus jugadores. Lo vio posible hasta que Reyes dijo basta, hasta el 59-59 a 7m 38s del final. El pívot cordobés acumuló nueve puntos en los últimos once minutos y se entendió de maravilla con Velickovic, encorsetado por Messina en la posición de 3 y de 4 con Laso tras recuperarse de una lesión. Esta pareja interior resultó lo mejor de un Madrid, vencedor por 75-66, que jugará la segunda semifinal del torneo ante el Banca Cívica.

A Reyes le puede el equipo y no el ego. Por eso le inquietó que en Teledeporte le hablasen de su gran actuación y después de decir que estaba “contento” por ello dejó claro que sobre todo lo estaba por la victoria “muy trabajada”. Por aquel entonces varios jugadores del Fuenlabrada chocaban de manos con su afición: un exponente de identificación y cariño al seguidor, sin el que el deportista se quedaría sin aliento. El capitán Laviña estuvo a la altura de las circunstancias reflexionando que más allá de un triunfo o una derrota lo mejor era llevarse y conservar el orgullo de la afición todo el año. Y el Fuenlabrada se merece tal aprecio empezando por los responsables de fichar a un buen número de desconocidos que acaban explotando o recuperando para la causa a gente que venía de una experiencia no muy positiva. El club es tan tenaz como su plantel, que lejos de amilanarse ante un Madrid que un buen rato con sus dos bases en pista -los dos Sergios, Llull y Rodríguez- y que le había doblegado con mucha facilidad en la Liga le jugó de igual a igual, sin miedos ni tregua.

Los tiros libres

Al principio surgió Hall con dos triples sin fallo y después le siguió Saúl Blanco -en su segunda etapa en el equipo tras su desafortunado paso por Málaga. Era un partido eléctrico, pues Singler también estaba muy enchufado, pero tan revolucionado que antes del descanso ya acumulaba tres personales. La cuestión para el Madrid es que su sustituto, Carroll, no tenía el día como Tomic, estancado desde hace meses, como si le pesasen pesasen los elogios recibidos por los medios, y el peor del equipo (2/6) en los tiros libres (10/19, 53%). Una faceta en la que los blancos deberán mejorar de inmediato en un torneo tan corto como la Copa.

En un torneo en el que el Fuenlabrada persistió por continuar, lanzado a ratos por Penney, la estrella junto a Blanco después de la marcha a la NBA de Ayón (35-31 al descanso). El conjunto de Fisac contuvo el arreón del Madrid (48-40), liderado entonces por un Mirotic discontinuo, gracias a los triples, dos de ellos, extraordinarios, del capitán Laviña. “Nadie os gana fácil”, había defendido el entrenador en un tiempo muerto y sus jugadores le dieron la razón perpetrando una actuación que ennoblece al baloncesto y minimiza las posibilidades económicas de unos y de otros. “Me siento ganador de este partido”, cerró Fisac, como siempre, con su tono de poeta.   

MADRID 75 (15+20+20+20): Llull (8), Singler (7), Suárez (-), Mirotic (7), Begic (2) -quinteto inicial-, Carroll (8), Tomic (6), Reyes (17), Pocius (3), S. Rodríguez (4) y Velickovic (13). FUENLABRADA 66 (16+15+22+13): Colom (12), Laviña (6), Blanco (6), Mainoldi (13), Hall (6) -quinteto inicial-, Cortaberría (3), Penney (12), Diouf (4), Sánchez (2), Vega (-), Muñoz (2) y Laso (-). Árbitros: E. Pérez Pizarro, Oscar Perea y Carlos Peruga. Incidencias: Asistieron al encuentro 14.100 espectadores en el último partido de cuartos de final de la Copa del Rey disputado en el Palau Sant Jordi de Barcelona.

Calloway y Rubio destiñen al Unicaja (65-77)

Calloway penetra ante Zoric - ACB Photo.
Pese a que en la gran mayoría de la galería de fotos que hay sobre él en la web de Unicaja sale con una gran sonrisa las dos temporadas en Málaga -763 minutos en Liga ACB- fueron muy largas para Guille Rubio (Terrassa, 1982), que no acabó de convencer ni a Aíto ni a Chus Mateo. Club y jugador acordaron rescindir el contrato en verano y Rubio no se movió de Andalucía para fichar por el Banca Cívica de Joan Plaza, en el que se siente más útil y reconocido -lleva 320 minutos en 20 partidos en el torneo doméstico-. Y con nueve puntos y siete rebotes resultó capital para que su nuevo equipo destiñese a sus ex. Rubio ató en corto a Freeland, la estrella de Unicaja que anotó su primera canasta en juego a poco menos de cuatro minutos del final, en plena remontada de los malagueños, que empezaron el último cuarto 16 abajo y se pusieron a cuatro a un minuto y medio tras un mate del propio Freeland. Justo después Tepic despejó las dudas con un triple. La bola le vino de las manos del omnipresente Calloway, que además de aportó 16 puntos y coger cuatro rebotes recuperó cinco de las 14 pelotas de su equipo ante un Unicaja que fue a remolque, le falta alegría y le sobró precipitación (21 pérdidas). Ganador por 65-77, el Banca Cívica se clasificó para semifinales de la Copa del Rey por cuarta vez en su historia.

Un mérito, la primera sorpresa del torneo que se está disputando en el Palau Sant Jordi de Barcelona, que siempre buscó el grupo de Joan Plaza. “Desde el principio”, desgranó Rubio, “hemos estado todos juntos. Hemos tirado del carro”. El jugador, como el resto de compañeros -a excepción de un casi inédito English por las faltas-, cumplieron a rajatabla con la filosofía de su entrenador, que siempre se ha caracterizado por construir defensas sin descanso. Un dispendio físico enorme que hizo que el Banca Cívica estuviese siempre por delante en el marcador a excepción del 2-2 inicial. Cundía con el ejemplo incluso Paul Davis, el líder del equipo, imparable en una primera parte más desequilibrada de lo que reflejaba el marcador (28-36).

Triple de Tepic

El concurso de Garbajosa y de Darden había sostenido a un Unicaja acribillado por Satoransky o Bogdanovic (3/5 en triples) y forzado a cometer muchas pérdidas. Freeland, mientras sólo había lanzado una canasta y llevaba tiros libres. Jugaba el británico más lejos y hacía el trabajo sucio, como coger rebotes (cogió 13 y fue el más valorado con 24 puntos) ante un rival sediento e inconformista: con Urtasun tan predispuesto en ataque como en defensa y Rubio aportando siete puntos, con triple incluido, en el tercer cuarto para contribuir al 34-50 (a los 25m 39s), una diferencia, esos 16 puntos, con la que se llegó al último momento. Unicaja quiso recuperar el aliento haciendo cuanto no había hecho entonces: corrió y sus tiradores se conjuraron con Freeland para tratar de firmar un epílogo de ensueño. Pero la empresa les resultó imposible. Ahí estaba Tepic con su triple para dar fe de ello. 

UNICAJA 65 (12+16+14+23): Rowland (3), Berni Rodríguez (-), Darden (12), Zoric (2), Freeland (8) -quinteto inicial-, Valters (12), Fitch (10), Garbajosa (10), Sinanovic (4), Peric (4) y Abrines (-). BANCA CÍVICA 77 (16+20+20+21): Calloway (16), Tepic (5), Urtasun (12), Rubio (9), Davis (11) -cinco inicial-, Satoransky (6), Triguero (2), Bogdanovic (13), English (-), Jasen (3) e Izquierdo (-). Árbitros: Redondo, Conde y Guirao. Sin eliminados. Incidencias: Asistieron al encuentro 11.320 espectadores en el tercer partido de cuartos de final disputado en el Palau Sant Jordi de Barcelona.

jueves, 16 de febrero de 2012

Rabaseda funde a un Lucentum mermado (75-54)

Xavi Rabaseda machaca ante Kone - ACB Photo.
“Esperamos muchas cosas de él. Lo conozco muy bien y siempre hemos pensado que era un jugador que tenía que llegar”, dijo Xavi Pascual en verano sobre Xavi Rabaseda (Ripoll, 1989), muy contento de poder volver al Barça tras su cesión en el Fuenlabrada. Meses después, en una entrevista de Jesús Pérez Ramos en Mundo Deportivo y preguntado sobre su rol en el equipo, Rabaseda lo tenía claro: “dar ese plus de espíritu de lucha, de ilusión, de energía, de ganas y con todo eso hacer una buena defensa. Y en ataque, todo vendrá solo, porque estoy rodeado de grandes jugadores”. Y esa fluidez es la que encontró el domingo en el Olímpic de Badalona, donde metió 14 puntos sin fallo -con 3/3 en triples- y la que volvió a hallar para fundir al Lucentum Alicante con su puesta en escena: tres triples sin error en menos de tres minutos (4/6, 16 puntos). Un golpe para el que el conjunto de Txus Vidorreta, mermado por las bajas de Freire y Urtasun y las circunstancias de Ivanov -tuvo fiebre hasta una hora antes del partido-, no tuvo respuesta. Los alicantinos estuvieron muy negados, incluso en uno de sus fuertes, el triple (2/17). Así que los azulgrana, que vencieron por 75-54, se permitieron el lujo de tomarse el partido como un banco de pruebas. Ya están en las semifinales de su Copa del Rey, donde se enfrentarán al Caja Laboral, ganador ante el Lagun Aro GCB (72-65).

Porque pocos equipos tienen tantos jugadores polivalentes como para intercambiar papeles sin que falle el engranaje, el de la mejor defensa de Europa con diferencia. El Barça es un muro y entre Ndong y Vázquez se encargaron de demostrarlo sumando gorros nada más empezar. Barnes, perdido durante todo el partido, fue el principal damnificado de un juego interior azulgrana excelente. Y diferente, pues Vázquez llegó al descanso (41-25) siendo el mejor repartidor con cuatro asistencias, mientras Xavi Pascual dosificaba a Navarro y ninguno de los bases del equipo, ni Sada ni Huertas, habían lanzado ni una vez en toda la primera parte. Todo lo contrario que en el Lucentum, más exigido y donde su director titular, Llompart -“hemos hecho lo que hemos podido”-, acumulaba siete tiros y ocho puntos. Él había sostenido a su equipo hasta la primera bomba de Navarro y la aparición estelar de Rabaseda.

Cuando no era Lorbek -máximo anotador con 17 puntos- era Ndong o Mickeal. El Barça funcionaba como una apisonadora y llegó a rondar las 30 puntos de margen (60-31 a los 28 minutos). Poco después Rabaseda avanzó por la línea de fondo y machacó a placer. Para entonces Ellis ya había llevado al banquillo a Ellis con un esguince en el tobillo izquierdo tras pisar mal y el Lucentum aprovecharía los últimos instantes para rebajar un poco la diferencia ante el enfado de Xavi Pascual, que al final dio carrete a Perovic, el único jugador convocado que no había podido participar en un partido sin demasiada historia y con un claro protagonista, Rabaseda, a quien la grada gritó “¡MVP! ¡MVP!”. Él, modesto y con los pies en el suelo, replicó: “Esos son palabras mayores”. Pascual no dudó elogiarle después: “Ha crecido mucho a base de trabajo, tanto ofensiva como defensivamente”. Y otro caramelo: “Creo que Rabaseda es un jugador más completo”. El comparado era... Basile.  

BARÇA 75 (17+24+21+13): Huertas (2), Mickeal (7), Eidson, Lorbek (17), Ndong (10) -quinteto inicial-, Navarro (10), Fran Vázquez (8), Sada, Wallace, Rabaseda (16) y Perovic (5). LUCENTUM ALICANTE 54 (13+12+10+19): Llompart (14), Rautins (5), Dewar (7), Barnes (5), Ivanov (9) -quinteto inicial-, Stojic (4), Ellis (4), Kone (6) y Jódar. Árbitros: Hierrezuelo, García González y Cortés. SinIncidencias: Segundo partido de cuartos de final de la Copa del Rey jugado en el Palau Sant Jordi de Barcelona ante 14.500 espectadores. 
  

Prigioni desenchufa a un Lagun Aro crecido (72-65)

Prigioni supera a Lorant - ACB Photo.

“Hubo un momento”, relató Pablo Prigioni (Río Tercero, Argentina, 1977), “en que sentí que había que arriesgar”. Y, valiente, como lo lleva demostrando toda su carrera, acabó por perpetrar una actuación fantástica para desenchufar a un Lagun Aro GCB crecido con un Jimmy Baron desatado. El cambio de mentalidad tuvo lugar en el vestuario tras una primera parte ejemplar para los donostiarras y patética para el Caja Laboral (28-38). Fue a partir de entonces cuando Prigioni asumió el riesgo y engrandeció a su equipo. ¿Cómo? Con cuatro recuperaciones con las que igualó la mejor marca en Copa del Rey que atesora Jordi Villacampa (44). ¿Más? Con seis asistencias para que Teletovic (17 puntos) y sobre todo Milko Bjelica (22) se pusieran las botas. Porque Prigioni además acabó además 8 rebotes y 15 puntos, nueve de los cuales llegaron en el parcial definitivo de 23-3 en el inicio del tercer cuarto (51-41), principio del fin del conjunto de Sito Alonso. El Caja Laboral, vencedor por 72-65, es el primer semifinalista de la Copa del Rey que se está disputando en el Palau Sant Jordi de Barcelona. 

Pasan los años y Prigioni continúa siendo modélico en la pista, sigue teniendo esa capacidad de decidir de líder y esa habilidad de cambiar el rumbo de un encuentro para suerte del Baskonia, en el que vive su segunda etapa tras una marcha al Madrid que la afición le ha sabido perdonar. Unos espectadores llegados desde Vitoria que disfrutaron con la coreografía del base titular, más si cabe en un partido sin puntería de San Emeterio (0/5, -4 de valoración) y en el que Pau Ribas acabó con un esguince en la rodilla. En un encuentro en el que el Lagun Aro GCB llegó a exhibirse pese a tener a Panko cargado con personales y a un Vidal que todavía no había sido capaz de anotar.

Al ritmo de Jimmy Baron

Los secundarios llevaron en volandas a un conjunto que debutaba en una Copa y que parecía crecer sin límites ante la melodía de Jimmy Baron, un tirador. Un valiente o un insconsciente según se mire -es difícil definir a los jugadores que tienen ese rol- que entre el final del primer cuarto y el epílogo del segundo anotó 16 puntos -acabó con 22- para trasnformar un 14-10 en un 28-38 al descanso.

Dusko Ivanovic arengó a los suyos en el vestuario y Prigioni dio un recital de cómo debe jugar un base. Le ayudó también la indecisión del Lagun Aro GCB (1 recuperación, 16 pérdidas), que entró en bonus en el primer minuto tras el descanso, con dos faltas de Salgado y otras de Betts. Instantes de ebullición de Teletovic y Milko Bjelica, que cuajó su mejor partido con el Caja Laboral. Incluso así no se descompuso su rival: surgieron Panko, mermado por una gripe a principios de semana y muy bien defendido y Vidal, y resurgió Baron para poner el 68-63 a 2m 03s. El tirador estuadonidense perdió un balón en el siguiente ataque, falló otro triple, mientras entre Prigioni y Bjelica se marcaban un bloqueo y continuación que dejaba al Caja Laboral en su undécima senifinal de Copa consecutiva y cariacontencido, aunque orgulloso, como expresó Sitio Alonso, al Lagun Aro.     

CAJA LABORAL 72 (17+11+27+17): Prigioni (15), Oleson (9), San Emeterio, Golubovic, Teletovic (17) -quinteto inicial-, M. Bjelica (22), Ribas (2), Heurtel (4), Lampe y N. Bjelica (3). LAGUN ARO GBC 65: (16+22+11+16): Salgado (4), Papamakarios, Vidal (9), Panko (14) y Betts (2) -quinteto inicial-, Baron (22), Neto (8), Lorant (4) y Doblas (2). Árbitros: Martín Bertrán, Jiménez y Araña. Sin eliminados. Incidencias: Primer partido de cuartos de final de la Copa del Rey jugado en el Palau Sant Jordi de Barcelona ante 11.400 espectadores.

lunes, 13 de febrero de 2012

César Montes: “Delfino es un poco el aglutinador del equipo”

César Montes, durante un partido - www.cordobadeporte.com

Mientras sus jugadores se marchan a los vestuarios de la Ciutat esportiva Joan Gamper, César Montes (Córdoba, 1975) se queda pensativo en el banquillo. Su equipo, el ARS Palma del Río, acaba de perder contra el líder, un Barça B superior de principio a fin (34-26). Es ése el momento en el que atiende a Cronómetro de Récords. Montes fue un buen lateral izquierdo al que una lesión en el hombro derecho le obligó a reconvertirse. Así que de goleador –anotó más de 700 goles en diez temporadas y ganó una Copa Asobal con el Balonmano Valladolid– pasó a defensor. Y ese fue su cometido hasta retirarse con tan sólo 31 años, cansado de las molestias, en junio de 2006, cuando jugaba en el Keymare Almería.  El ascenso a Liga Asobal es el ambicioso objetivo del ARS, segundo clasificado en la División de Honor Plata. 


– Una lástima haber roto esa racha de diez victorias consecutivas.
Sí. Pero lo peor es no haber podido plantar más cara. Teníamos mucha ilusión en conseguir aquí un buen resultado, pero se nos han ido mediada la primera parte y ya hemos remado a contracorriente. En ningún momento hemos tenido opciones. El Barcelona [B] es un muy buen equipo que está haciendo una gran temporada. Hay que darles la enhorabuena, por supuesto.

– Os han hecho mucho daño desde el principio con sus recuperaciones, al contraataque... El inicio, ese 0-2 [con dos goles de Dani Hernández], ha sido un espejismo.
Sí, hemos empezado bien, pero al poco nos han remontado y se han ido. No hemos sabido leer la 5-1 que nos han planteado. Han estado muy bien en la disuasión, han cerrado muy bien zona de balón y han podido sacar contraataques. Ya conocíamos su juego. No hemos estado bien y nada, ahora tenemos que aprender lo máximo posible de este partido. No nos puede afectar [la derrota]. Llevamos una trayectoria buena. La idea es seguir adelante.

– ¿Es lo que les vas a decir ahora a los jugadores?
Sí, claro. Que no hayamos hecho un gran encuentro no quiere decir que no tengamos la suficiente madurez como para aprender de los errores. Estamos en una situación óptima y desde luego que vamos a intentar conseguir el objetivo que se nos ponga por delante.

– Ha fallado la puntería… ¿Han fallado también los árbitros? Os he visto muy descontentos con su actuación. En el banquillo ha habido aplausos con los 7 metros que os han pitado. Dos en concreto.
Al final los árbitros ha podido estar mejor o peor, pero creo que hemos sido nosotros los que no hemos hecho un buen partido. Quizás no nos hemos adaptado a esas situaciones en las que no pitaban el contacto, el golpe. Tenemos que mirarnos a nosotros mismos, intentar, como te dicho antes, seguir en la misma línea, olvidarnos de los colegiados. Unas veces estarán mejor y otras peor.

– ¿Cómo has ido creciendo como entrenador en el ARS? ¿Cómo es ese crecimiento en conjunto? Ésta es tu tercera temporada como primer técnico en el club.
Un primer año en el que el equipo fue la sorpresa de la temporada después de temporadas anteriores en las que se plantearon otros objetivos más ambiciosos que no salieron bien. Quizás desde el club se apostó por una política más de austeridad, por gente joven y al final los veteranos se quedaron. Junto con los nuevos hicimos una buena piña, un buen grupo, cogimos confianza desde el principio y nos fue muy bien. De hecho, pudimos jugar el playoff de ascenso. Y luego un segundo año duro, en el que partimos con el objetivo simplemente de mantener la categoría, normal con el presupuesto que tenemos, pero claro después de la línea anterior quizás la gente se esperaba más. Conseguimos el objetivo de mantenernos y fue un año en el que no salieron tan bien las cosas. En esas situaciones más difíciles también aprendes y por supuesto que nos vino muy bien. Y luego una tercera temporada en la que tras un comienzo un poco dubitativo nos hemos ido asentando, hemos cogido una línea buena de juego y de resultados. Estamos ahí arriba y vamos a luchar por lo máximo a lo que podamos aspirar. Eso está claro. Luego ya veremos hasta dónde llegamos.

– ¿Qué significa para el equipo Miguel Ángel Dublino? Más allá de lo que aporta como jugador, ¿qué aporta a nivel humano y como compañero? El capitán es el único que ha estado en Liga Asobal. 
Dublino es de Palma [del Río, Córdoba], tiene esa vinculación con el club y seguramente es el jugador que más años lleve vistiendo esta camiseta. Es un poco el aglutinador del equipo, una persona veterana. Los jugadores lo respetan, no en vano lo han nombrado capitán. Es un muy buen jugador y, como bien dices, con experiencia Asobal. En cuanto a vestuario, para nosotros es muy importante.   
   

sábado, 11 de febrero de 2012

Aguilar y Cruz contienen un Caja Rural Tintos de Toro con poca rotación (70-54)

Cruz ante Parham - FEB.es.
Bien abrigada en el banquillo, Amaya Valdemoro (Alcobendas, Madrid, 1976) se calentaba las manos, todavía indispuesta por los virus. “Ahora me salen todos los daños colaterales”, relataba, divertida, a Teledeporte, pues “llevo dos días muy mal”. Que si la garganta, que si sinusitis, que si la gripe... Pequeñas cosas en comparación, eso sí, con la rotura de ambas muñecas que la apartó de las canchas casi cuatro meses. Hace siete días reapareció en su pista, el Cerro del Telégrafo, se hizo con cinco balones y falló otros tantos tiros. Puntería que recuperó el pasado miércoles ante el Perfumerías Avenida (11 puntos, además de recuperar tres pelotas). “Ahora hago muchísimas más cosas en una pista”, continuó Valdemoro, que reconoció que le está costando seguir el ritmo de entrenamientos y que fue una espectadora de lujo en el triunfo por 70-54 de su Rivas Ecópolis ante un Caja Rural Tintos de Toro muy entero, pese a su limitada rotación, hasta el último cuarto, el período de jolgorio de Jones, peleada con el aro hasta entonces. Aunque las mejores fueron Elisa Aguilar (15 puntos y cinco asistencias) y Anna Cruz (13 puntos y 12 rebotes).

No está siendo una temporada sencilla para Rivas, que a mediados de octubre se vio privado de Valdemoro en el primer partido de la Euroliga, y que ya ha perdido seis partidos en Liga Femenina. Siempre había caído el conjunto de Miguel Méndez en sus encuentros del sábado por la mañana y rompió la racha ante un conjunto zamorano mermado por los contratiempos, empezando por la sanción de dos partidos a su entrenador, Juan Ángel de Mena, por una técnica descalificante en la jornada anterior. Así que su ayudante, José de Mena, dirigió a las visitantes, en todo el partido faltas de anotadoras. En el primer cuarto, por ejemplo, sólo Tuukkanen y Mieloszynska consiguieron anotar (16-9) y al descanso (37-27) sólo cinco llevaban algún punto -siete anotaron al final-.

Cruz, valiente y decidida

Chocaba el Caja Rural Tintos de Toro ante una defensa ejemplar que le forzaba a encadenar tiros más que forzados, mientras que Cruz y Aguilar, muy sueltas, empezaban a distanciar sin remedio a Rivas. La base madrileña, de la generación del 76 como su amiga Valdemoro, asumió la responsabilidad en ataque ante la caraja de Carson y Jones, aunque las visitantes replicaron con cinco puntos consecutivos de Varas y la persistencia de Mieloszynska (14 puntos), que encadenó dos triples en el ecuador del tercer período para acercar a su equipo (50-35 a los 26m 08s). Un momento peliagudo en el que hizo acto de presencia Cruz, siempre valiente y decidida independiente de si anota o falla. Le ocurría lo segundo a la ex jugadora del UB Barça, que llevaba seca desde los primeros minutos, e impulsó a su equipo justo antes de llegar al último cuarto.

El epílogo sirvió para que Jones se pusiese las botas, Ortiz acertase con sus únicas dos canastas y las locales jugasen a placer y alcanzasen su máxima renta con un triple de Vega Gimeno (69-49 a 1m 39s). En todo caso, por lo visto en el partido, demasiada renta para las vencedoras en el partido entre los dos equipos del curso de Gema García, que a mediados de enero abandonó el conjunto zamorano para fichar por Rivas y repartió abrazos entre sus ex compañeras.