viernes, 31 de diciembre de 2010

El Barça continúa avergonzando al Madrid y cierra el 2010 como líder de la ACB

Grimau inicia un contraataque ante Suárez y Prigioni - EFE.
“Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro”, defendía Confucio, aquel pensador que se le atragantó a una aspirante a Miss España. A Ettore Messina le habían preguntado por el pasado y horas del clásico había dicho que tenían que saber el cómo y el por qué el Barça acumulaba nueve victorias por tan sólo una derrota ante su equipo. “Primero hay que jugar y hablar después”, resolvió, cansado de tanta digresión. Corrió tanto el técnico italiano que se despidió de la periodista con el gesto antes que con la palabra. Poco más tardó el Madrid en ceder el liderato de la Liga ACB y en olvidarse de la idea de dar con la solución para poner fin a una racha histórica y psicológica que parece no tener fin. Sucumbió de nuevo a otro monólogo azulgrana, que pudo funcionar a sus anchas, con Ricky zampándose a un testimonial Prigioni, Perovic corroborando que se le da bien ser titular, Lorbek poniéndose las botas y Grimau haciéndose un lío en un jugada que resolvió con un reverso impresionante. Era un baloncesto de autor para un Palau entregado a su Barça que empezaba a calcular por cuánto iba a ser a paliza, pues cuando no habían pasado ni siete minutos el parcial era de 22-5 y a los 14 y medio los azulgrana ya contaban 43 puntos ante una defensa de confeti. El 95-75 final entrona a los locales y vuelve a sembrar de dudas a los visitantes, muy satisfechos de haber alcanzado el primer puesto en una cancha tan complicada como el Buesa Arena.  

Al Barça no se le pueden conceder facilidades, por mucho que tenga un gafe con las lesiones –Navarro chocó con Ricky y se fue a los vestuarios, con la nariz ensangrentada, un susto y pudo reaparecer después–. De un mal pase de Suárez llegó una galopada de Grimau, excelente en un partido tan simbólico y muy eficiente en las transiciones rápidas, la especialidad del capitán junto a la intensidad y la defensa. Sólo Reyes –desquiciado en el banquillo con dos personales a los tres minutos– respondía en el inicio titubeante del Madrid, tan calcado a la mayoría de precedentes que parecía que el partido fuese un homenaje a una serie juvenil de moda en la que una escena se repitió sin descanso varios minutos. El conjunto de Messina salía claramente perdedor en intangibles como el entusiasmo y las agallas, cuestiones que se desmarcan de la pizarra y que no se transmiten con flechas, y los jugadores se sucedían en la pista con escasa repercusión. Once de los doce convocados –Llull ni jugó– participaron ya en el primer cuarto. Pero no bastaba con modificar los nombres, sino que la situación requería modificar la actitud, copiar, por ejemplo, la de D’or Fischer, atento en el rebote, o el desparpajo (eso sí, ocasional) de Sergio Rodríguez (parcial de 0-8, 23-13 a los 8m 38s). El mismo que al final del tercer cuarto quiso marcarse un mate a una mano que no valía y acabó fallando ante el jolgorio del público, que le acusó de ser poco inteligente.

Lakovic, un jugador de club

La jugada no era acción continuada y sólo iban a quedar los dos tiros libres de la personal de Lakovic, que lo primero que hizo al salir a la pista fue anotar un triple y se fue al descanso con 10, los mismos que acumulaba Navarro, que cumplió con la tradición de disfrutar ante el Madrid. El esloveno es un jugador de club o al menos ha sabido comulgar con la filosofía de la entidad y su papel en el equipo. Lakovic, que ha anunciado que no jugará el Eurobásket que se jugará en su país en 2013, surge siempre en momentos comprometidos. Esta vez lo hizo para aumentar aún más las diferencias (+17, 43-26 a los 14m 28s) gracias a la contundencia de Vázquez y la elegancia de Navarro. Sólo Ingles y el debutante Anderson, los últimos en llegar y los únicos en no anotar del Barça (valoraron negativo, -6 y -7) y Ndong, melancólico últimamente, se desmarcaron de un equipo sobresaliente que ha cerrado un 2010 impagable con Copa del Rey, Euroliga, Supercopa ACB, Lliga Catalana y “el bache de la final”, como dijo Navarro, de haber perdido la Liga ACB en la última eliminatoria ante el Caja Laboral y con el factor cancha a favor (0-3).
          
Tras el paso de los vestuarios el guión continuó inalterable: Grimau corría que se las pelaba para anotar como quisiese y a Navarro sólo le frenó, temporalmente, su compañero Ricky en el mencionado incidente. El base levantando las manos de un lado a otro –no hay que dar las cosas por perdidas– cortó una contraataque facilón del Real Madrid, uno de los pocos que tuvo durante en un partido en el que actuó como un equipo acomplejado y lleno de individualidades. Tucker tenía sus momentos y llegó a encadenar dos triples seguidos, pero se encontró con otro tiro de tres de Ricky y otro de Sada, de nuevo soberbio en defensa y puntual en el tiro. Pero para racha la de Morris, que llegó al último cuarto con 0 puntos y metió tres triples en menos de tres minutos. El último significó la máxima ventaja del Barça (83-57 a 7m 10s).

Apenas hubo señales de vida de Suárez, más protagonista de imponer su autoridad con un empujón a Navarro que de demostrar que es un ejemplo de regularidad. Tampoco apareció Llull, el jugador más temperamental y líder de un equipo que se ha vuelto a reforzar mucho, que ha cambiado cromos, pero que como ya sucedió en las semifinales de la Supercopa ACB está bastante lejos del Barça de Pascual, que recibió el premio al Mejor Entrenador de 2010 por la Asociación Española de Entrenadores de Baloncesto. Una etapa imborrable para los azulgrana.  

Barça (28+21+25+21) 95: Rubio (2), Navarro (14), Grimau (13), Lorbek (13), Perovic (8)  –quinteto inicial–, Sada (6), Lakovic (17), Vázquez (8), Inglés (-), Anderson (-), Morris (12) y Ndong (2). Real Madrid (15+19+21+20) 75: Prigioni, Llull (10), Suárez (3), Reyes (11), Fischer (11) -equipo inicial-, Tomic (8), Velickovic (6), Garbajosa, Tucker (13), Rodríguez (13) y Mirotic (-). Árbitros: Hierrezuelo, Conde y Peruga. Eliminaron por cinco faltas personales a Anderson (min.38) y a Grimau (min.38).

jueves, 23 de diciembre de 2010

Terceros de grupo a pesar de ganar al líder Montepaschi (73-72)

Navarro gesticula ante una decisión de los árbitros- EFE.
No se dio la carambola necesaria, pues además de ganar, requisito que cumplió, el Barça anhelaba la derrota de Fenerbahçe ante el Cholet Basket, que se hizo imposible (93-61). Así que los azulgrana participarán en el sorteo del Top 16 del próximo 4 de enero con el inconveniente de haber acabado la primera fase como tercer clasificado del grupo C. Una etapa que el conjunto de Xavi Pascual concluyó con un triunfo de mérito por 73-72 ante el equipo que se ha mostrado más fuerte y regular, el Montepaschi Siena, dirigido por el base más velocista en Europa del momento, Bo McCalebb (20 puntos). El jugador desquició casi siempre a Ricky Rubio, protagonista al final anotando la canasta decisiva en una acción de clase a falta de seis segundos. Un acierto para olvidar su fallo en el último tiro libre en Vilnius que habría forzado la prórroga en la jornada anterior ante el Lietuvos Rytas, vencedor ante el Cibona Zagreb por 77-94, que pasó a la siguiente fase como cuarto de grupo, la posición que obtuvo el Power Electronics Valencia de Svetislav Pesic con un triple salvador en el último suspiro de Dusko Savanovic ante el Union Olimpija (78-77). Tercero pasó Unicaja con su primera derrota como local ante el Brose Basket (70-72) en el grupo B, en el que el Real Madrid desmontó al Spirou (94-45) para ser segundo. El mismo lugar que ocupó el Caja Laboral en el A después de ganar al Partizán por 87-71.

Ricky fue el último protagonista –árbitros al margen, en la jugada siguiente hubo hasta dos posibles personales no pitadas a favor del conjunto italiano– de un partido muy complicado para los azulgrana, que tanto en los momentos de mayor lucidez como en los de máxima caraja se felicitaron de la colocación de Fran Vázquez (13 puntos y siete rebotes) y el trabajo extremo de Roger Grimau (12 tantos, tres recuperaciones y cinco rebotes). El pívot estuvo muy atento en las segundas opciones tras alguna piedra ajena y el capitán hizo que el Barça recuperase el ritmo del partido, que llevó el Montepaschi Siena, como reconoció Ricky ante las cámaras del Canal 33. 

Ocho puntos de desventaja

Los azulgrana no encontraron nunca un mínimo de regularidad en un partido de ataques largos, personales inventadas y obviadas y muchos tiros libres: 29 (con 24 aciertos) de los locales por los 27 (20) de los visitantes, más enteros al inicio con McCalebb y Hairston en pista, y a sus anchas, como cuando ambos jugadores descansaban en el banquillo, momento para pívots, Zisis y Kristof Lavrinovic, hermano de Darjus, ex jugador del Real Madrid. Pascual pidió tiempo muerto ante un momento delicado, el peor del partido para su equipo, cuando llegó a ceder por ocho puntos (19-27 a los 14m 05s).

Como había sucedido al inicio buscaron y encontraron a Perovic, con más minutos últimamente en detrimento de Ndong y un triple de Lorbek y otro de Navarro (el único, 1/6, ocho puntos) acercó a los azulgrana (29-32 a los 17m 36s), antes de que entre McCalebb y Rakovic distanciasen de nuevo al campeón de la Lega al descanso (31-37). El descanso tranquilizó al Barça, que volvió a la pista como un ciclón, arrollando y provocando varios errores al rival, con Ricky revolucionado, Vázquez y Morris precisos y Grimau como impulsor de un parcial de 10-0 en menos de dos minutos y medio con el que los locales volvían a ponerse por delante (41-37). Pero resurgió McCalebb para equilibrar el marcador y las fuerzas.

Sada se mostraría igual de valiente que siempre e Ingles igual de impreciso que tras la vuelta de Navarro. El tirador australiano se quedó por primera vez sin anotar como Lakovic. Números que pudo echar en falta el Barça, que tuvo en Grimau a su impulsor en el último tramo. Con 71-72 McCalebb falló un tiro y Ricky rebañó el rebote para culminar el contraataque a seis segundos. Después los árbitros parecieron taparse los ojos y el Barça pudo llevarse por fin un partido ajustado y ante un rival de prestigio. “Los cruces del Top 16 serán terroríficos”, anticipó Pascual.     

Barça (13+18+25+17) 73: Ricky Rubio (8), Navarro (8), Grimau (12), Lorbek (7), Perovic (8) –quinteto inicial–, Ingles, Sada (4), Fran Vázquez (13), Morris (7), Lakovic  y Ndong (6). Montepaschi Siena (17+20+18+17) 72: Mc Calebb (20), Hairston (8), Carraretto (3), Stonerook, Rakovic (10) –quinteto inicial–, Lavrinovic (6), Michelori, Moss (9), Ress, Zisis (9) y Aradori (7). Eliminados: Stonerook (m.37), Fran Vázquez (m.38) y a Moss (m.40).

domingo, 19 de diciembre de 2010

Sada agiliza la victoria del Barça ante el DKV Joventut

Sada machaca ante la mirada de Trias e Ingles -EFE.
No es un jugador mediático, pero sus compañeros siempre le señalan como ejemplo de compromiso y trabajo. El Barça de Xavi Pascual no se entiende sin Víctor Sada, un  exponente de la defensa y un diamante en bruto en el juego de velocidad que tan bien resuelve el conjunto azulgrana y que hacía bastante tiempo que no lo demostraba como ante un DKV Joventut competitivo al descanso (35-28) y confundido y vulnerable después, desnortado en el tercer cuarto (23-9). El Sada más anotador del curso (13 puntos, 6/7, para un total de 22 de valoración) agilizó el noveno triunfo de los azulgrana en la liga ACB (83-63) en un partido muy desigual en el que los locales repartieron 23 asistencias y, muy importante, recuperaron casi las mismas pelotas (10) de las que perdieron (12), además de contar con cinco jugadores que al menos sumasen diez puntos, con Morris (14) atesorando la mejor cifra (14). Números a años luz de los de un conjunto de Pepu Hernández que sólo alcanzó las nueve asistencias, que regaló 21 balones por los seis que robó y tuvo un porcentaje de acierto irrisorio (32’83%, 22/67). 

“Uno de los objetivos era salir bien”, reconoció en las cámaras del Canal 33 Navarro, sabedor de que al equipo le ha costado empezar las últimas citas. También le costó esta vez, pero menos, con Ricky de director titular y Perovic, el jugador menos participativo de la plantilla, como protagonista, en un duelo directo con McDonald, negado como estaba Robinson (tardó 25m 45s en anotar su única canasta, un palmeo, 1/8). La segunda personal de Ricky hizo que Pascual dio carrete a Sada, duda por un esguince en la rodilla, que dotó de más velocidad al juego del equipo y se entendió a la perfección con otro jugador que también rinde a un nivel alto defendiendo y en las transiciones rápidas. Se apellida Grimau y es el capitán del equipo. 

Despiertan los visitantes

“Ni una contra más”, exigía Pepu Hernández en un tiempo después del parcial inicial de 14-5 (después seria de 16-5) con una entrada de Sada y el posterior tapón de Vázquez a Franch, con el que el pívot gallego igualó en dicha faceta la marca histórica del club de Dueñas (266). La consigna del ex seleccionador continuaba siendo la misma que había anunciado antes de empezar el encuentro: trabajar el rebote propio para que el Barça no pudiese correr, evitar los contraataques y las transiciones cortas. Pepu Hernández, como el lógico, pretendía que fuese el DKV quien llevase el ritmo, que corriese más y mejor que en rival, y en un momento, con la aparición de Norel y la aportación de McDonald, Hosley y Franch los visitantes redujeron la desventaja (18-16 a los 10m 20s) con un parcial de 2-11. 

El antídoto a la reacción del DKV Joventut volvió a ser la pareja Sada-Grimau en un Barça al que otra vez le costó anotar su primer triple, como si sus bajas en el exterior (Basile y Mickeal, el club ya trabaja en la contratación hasta final de temporada del ex Maccabi Tel Aviv Alan Anderson) le restase confianza a la hora de lanzar desde más allá de 6’75. Necesitaron seis tentativas para meter un tiro de tres y como en los últimos dos partidos, en Valladolid y Vilnius, Morris fue el encargado de anotar el primero. Meter un triple fue precisamente lo primero que hizo Navarro, emparejado con English, en su vuelta al Palau tras más de un mes de ausencia tras su lumbalgia. La Bomba (11 puntos) ya había regresado a las pistas en el Siemens Arenas ante el Lietuvos Rytas y reconoció que le falta “ritmo” y que se cansa “más de lo habitual”. De la buena recuperación de Navarro dependerán los éxitos del Barça, donde hay un par de jugadores más nerviosos que el resto, Ndong, al que se le escapan de las manos pelotas fáciles, e Ingles, menos fresco que cuando llegó al equipo. 

El australiano tuvo un pequeño desencuentro con English y ambos se ganaron una técnica para cada uno. Por fin se recordó que el partido era un derby de verdad con los ingredientes clásicos: rivalidad, más adrenalina de la habitual y pique histórico. No lo parecía viendo cómo compareció el Barça en la segunda parte, con un juego tan arrollador, tan fácil que contrastaba contra la falta de actitud y derrotismo del DKV Joventut, que encajó 16 puntos y anotó cuatro en los primeros cinco minutos largos del penúltimo cuarto, coincidiendo con la vuelta de Ricky a la pista.

El tono adecuado

Pepu Hernández optó por un discurso contundente, pero sin excederse en las formas: el tono no da más poder a quien habla. Dijo que estaban fallando los sistemas y apelaba a intangibles como el carácter o el sacrificio para bajar rápido para defender: “Hay que ser valientes y presionar el balón”. Algo que no dejó de hacer Trias, que en su vuelta oficial al Palau (ya jugó en la final de la Lliga Catalana) fue aplaudido por el público y se fue con 10 puntos, seis rebotes y un triple, una faceta en la que se está soltando últimamente animado por su entrenador.

English aportaba se mostraba certero en los triples, pero inconsistente en el aspecto mental y el retorno de Sada, los primeros (y únicos) puntos de Lakovic y el primer triple de Navarro darían a los azulgrana su mejor renta (+25, 65-39 a 8m 15s). Sada se llevó una ovación y decidido el encuentro, unos y otros combinaron cuatro ataques seguidos con ciertos y tres triples de por medio. Quedaba tiempo para que Pascual diese minutos a Iván García, que a tres segundos del final anotó su primera canasta en la Liga ACB con el Barça. De un equipo al que antes de las fechas navideñas le tocan dos huesos duros de roer: Montepaschi Siena y Real Madrid. 

Barça (18+18+23+24) 83: Ricky Rubio (2), Grimau (8), Ingles (10), Lorbek (5), Perovic (10) -quinteto inicial-, Sada (13), Vázquez (4), Navarro (11), Morris (14), Lakovic (3), Ndong (1) e Iván García (2). DKV Joventut (13+15+9+26) 63: Robinson (4), Hosley (6), Pere Tomás, Trias (10), McDonald (15) -quinteto inicial-, English (14), Norel (6), Franch (5) y Jelinek (3).

sábado, 18 de diciembre de 2010

Tucker reconforta a un Madrid que refuerza su liderato ganando en Vitoria (67-72)

Velickovic, inédito en Vitoria, felicita a Tucker tras el partido -ACB Photo / Lino González.
Se hace extraño ver a un tirador que no tira. Y más a un jugador como Clay Tucker (Lima, Ohio, EE UU, 1980), apodado en su periplo en Sevilla como Fucker por su facilidad para anotar (llegó a meter 37 en Valencia) y para perseverar en el intento, como bien pueden corroborar los aficionados del DKV Joventut. En el Fernando Buesa Arena Tucker estaba ausente en los detalles que se recogen en una estadística: tres tiros fallados, un rebote y otra asistencia en menos de un cuarto de hora. Y así continuó hasta a falta de 26’2 segundos para el final, cuando Tucker cumplió con su cometido –que para eso le ficharon, se supone– metiendo  un triple para poner otra vez de nuevo al Real Madrid un punto por delante, tras ir casi siempre a remolque. Huertas perdió la pelota en el siguiente ataque y San Emeterio, minúsculo por un día tres puntos con 1/7), no tuvo más remedio que hacerle falta personal al propio Tucker, que no despercudió los tiros libres como había hecho el Caja Laboral en el último tramo. El tirador se destapó al final con cinco puntos en el parcial de 1-13 definitivo para reconfortar a un conjunto de Messina que necesitaba un triunfo de prestigio así, concretado en 67-72, en una cancha en la que no ganaba desde la temporada 2006-2007. “Una victoria que nos puede ayudar mucho a crecer”, reconoció el técnico italiano. De momento a su equipo le sirve para reforzar el liderato, a la espera del resultado del Barça-DKV Joventut de este domingo. De vencer los azulgrana en el derby, podrían empatar a triunfos en el primer puesto con el Real Madrid el próximo día 30 en el Palau.     

Tucker decidió un encuentro alocado, lo que en fútbol se diría un correcalles. Un baloncesto pasional marcado por los desajustes y bloqueos del contrario para imponer las virtudes propias. Por ejemplo, el Caja Laboral necesitó 15 lanzamientos y casi 31 minutos para anotar su primer triple, pero en poco más de cinco minutos festejó cuatro (dos de ellos de Teletovic, que venía de igualar la mejor marca en Euroliga en Kaunas con nueve) para ponerse 66-59 (a 3m 22s). De ahí al final el conjunto de Ivanovic se bloqueó, tanto como para sólo anotar dos tiros libres. Un balance irrisorio ante cualquier rival y más si cuenta con Reyes y Suárez en buena forma, y Prigioni no le presta atención al homenaje de la grada por haber forzado su salida a Madrid. El pívot (21 puntos y cuatro rebotes) hizo una entrada como Pedro por su casa, el alero (15 y 7) no falló desde la línea de personal y el base (cuatro asistencias) habilitó a Fisher para que machase, además de capturó el rebote ofensivo que precedió al triple de Tucker.  

Barac, a ritmo de Benny Hill

Ivanovic reconoció que a su equipo le faltó durante bastante tiempo eso, comulgar con la idea de colectivo, además de jugar rematadamente mal en el tramo final. Nada que ver con su gran segundo cuarto, en el que llegó a tener un parcial a favor de 13-0 (30-22 a los 15m 36s) que neutralizaba la superioridad en el período inicial de los visitantes, con Reyes imperial y Fisher puntilloso, en un duelo que durante muchos momentos se centró en los jugadores interiores (debutó con seis puntos Sow en los locales, -7 para Haislip), peleados como estaban los exteriores con la puntería. Barac  (19 puntos, 15 en el segundo período) anotaba tan rápido, tan fácil y con tanta contundencia y velocidad que el tema que sonó en el Buesa Arena tras un tiempo muerto –la canción del popular humorista Benny Hill– parecía un homenaje al jugador. Cada vez que sonaba la canción en la serie, aparecían en la pantalla varias personas de un lado para otro, a un ritmo imposible, como se movía Barac. El encargado de poner la música en el Fernando Buesa Arena se mantuvo fiel a su predilección por la del Equipo A.    

En baloncesto el equipo A sería el titular y ambos entrenadores se pusieron de acuerdo para sorprender en su quinteto inicial y, en concreto, con el base de inicio, así Ribas sentó a Huertas y Prigioni por Sergio Rodríguez. Logan secó al principio a Prigioni, decisivo en el tramo final. Comenzó mejor el Madrid y se repuso Caja Laboral, que llegó a tener una ventaja de 10 puntos hasta del descanso (36-26 a los 18m 18s) y que vio cómo su rival se reponía a la ausencia de Reyes en el banquillo de Reyes por sus cuatro personales (Messina arriesgó teniéndolo en pista cuando el pívot cordobés cometió la tercera anda más empezar la segunda parte). A los visitantes les sostuvo el temple de Suárez, al que se podría apodar suma-y-sigue, siempre fiable, y Sergio Rodríguez. Cuatro triples impulsaron a los locales, acomplejados e imprecisos en el desenlace, ante el mayor oficio del Real Madrid y el oportunismo de un tirador que apenas tiró.

Caja Laboral (17+21+12+17) 67: Logan (7), Ribas (8), San Emeterio (3), Teletovic (18), Barac (19) –quinteto inicial–, Huertas (2), Oleson (2), Sow (6) y Bjelica (2).
Real Madrid (22+9+18+23) 72: Prigioni (2), Llull (7), Suárez (15), Reyes (21), Fischer (12) –quinteto inicial–, Rodríguez (6), Tucker (5), TomicGarbajosa, Vidal y Mirotic.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Navarro vuelve a jugar en la ajustada derrota del Barça en Vilnius (88-87)

Ingles avanza ante Nalga -EFE.
Nunca se le había visto con la barba tan cerrada. “Me la cortaré cuando vuelva a jugar”, había prometido Juan Carlos Navarro, ausente durante los últimos ocho partidos del Barça.  La Bomba se había entrenado en solitario hasta el martes, cuando se unió al resto de sus compañeros unos minutos. Horas más tarde Navarro formaba parte de la expedición hacia Vilnius, en teoría, más por un factor emocional –siempre lo es hacer piña– que deportivo. Pero en el Siemens Arena, Navarro acabó por formalizar su regreso a las pistas –puntual, eso sí, todavía le falta bastante para estar en forma– con dos triples, el primero en su primer tiro, poco después de sustituir a Lakovic, recuperado ya de un esguince del tobillo izquierdo. Su compatriota Lorbek también volvió a jugar en la ajustada derrota de los azulgrana en Lituania ante el Lietuvos Rytas (88-87). Ricky tuvo la extrema picaría de armar un triple imposible cuando El-Amin le hizo falta personal a siete décimas. Metiendo los tres tiros libres hubiese forzado la prórroga, pero falló el tercero y el equipo perdió su tercer encuentro de la primera fase, además de no tener opción alguna para ser líder del grupo C. Una etapa en la que otro equipo de la Liga ACB, el Caja Laboral, las ha pasado canutas en el A, pero que a falta de una jornada puede celebrar su acceso al Top 16 tras su victoria ante el Zalgiris Kaunas y sobretodo la derrota del Khimki de Scariolo contra el Maccabi Tel Aviv. En el D, el renacido Power Electronics Valencia de Pesic venció al Armani Jeans Milano (60-75). 

Vázquez, que alcanzó su máxima anotación histórica en Euroliga (27 puntos, nueve rebotes para 31 de valoración), fue el único jugador regular en un encuentro discontinuo y de estadísticas casi exactas: locales y visitantes compartieron un 23/40 en tiros de dos y lanzaron los mismos triples (19), con nueve aciertos del Lietuvos por uno menos de los azulgrana, peleones hasta la extenuación. Incansables y fortalecidos por la defensa zonal 1-2-2 planteada por Pascual, que les permitió reducir una ventaja de 13 puntos a 6m 45s del final a tan sólo uno (a 2m 38s) con una entrada de Ricky. El conjunto lituano respondió con dos triples de sus dos bases, El-Amin y el eterno Jasikevicius, que repartió 10 asistencias y ejerció de líder-entrenador-jugador. Todo en uno.

Otro inicio difícil

El último minuto fue interminable, con un carrusel de tiros libres para ambos equipos y un par de canastas en juego, la primera de Ingles, un triple a 24s ponía el 84-81 y la otra, del incombustible Vázquez, ponía el 85-83 a 16’6s. Un desenlace difícil para el Barça, incómodo de nuevo en el inicio del encuentro como en las últimas comparencias. Tardó más de tres minutos en acertar con su primera canasta, de Ndong, y llegó a perder en el primer cuarto por 11-3, pese a dominar el rebote ofensivo. Los azulgrana fallaban lo más facilón ante un rival guiado por El-Amin e impulsado por Bajramovic, sustituto nada más empezar del que sería el más entonado del Lietuvos Rytas, Bjelica (19 puntos), al que le sangró la nariz en una acción fortuita.

La entrada de Vázquez y, en general el resto de recambios del banquillo, mejoraron al Barça, que se acercó (24-22 a los 13m 08s) con el triple tras seis intentos. Como sucedió en Valladolid, quien rompió la racha (entonces el equipo necesitó once tentativas) fue Morris. Pero el conjunto de Pascual, superado por Babrauskas, Nalga, Bjelica y compañía cedió por 11 (40-29 a los 17m 44s), pero gracias al concurso de Sada se fue 40-34 al descanso tras un triple al límite del base. Los visitantes alcanzaron la remontada en el tercer período con su única ventaja tras el 0-1 inicial. Dos tiros libres de Vázquez lo hicieron posible, pero Bjelica de nuevo volvió a distanciar al Lietuvos Rytas hasta un +13. La defensa y los puntos de Vázquez, Lakovic y Ricky hicieron que el Barça opositara por forzar la prórroga y poco le faltó por conseguirlo. Ricky se fue desconsolado tras su error en el tercer tiro libre. La cara opuesta era la de un revolucionado Jasikevicius, eufórico porque sabe que todavía tiene opciones de continuar su periplo en la Euroliga. Un torneo que ha ganado cuatro veces, tres de ellas consecutivas. La primera con el equipo del que todavía es socio, el Barça y con Navarro como compañero. 

Lietuvos Rytas (19+21+20+28) 88: El-Amin (11), Gecevivius (8), Newley (2), Bejelica (19), Nalga (8) –quinteto inicial–, Babrauskas (10), Valanciunas (4), Jasikevicius (11) y Bajramovic (15). Regal Barcelona (13+21+21+32) 87: Rubio (8), Grimau (2), Ingles (9), Morris (3), Ndong (4) –quinteto inicial–, Vázquez (27), Navarro (6), Lakovic (12), Sada (5) y Lorbek (11).

domingo, 12 de diciembre de 2010

Ricky y Grimau lideran la remontada azulgrana para acabar con el fortín del Pisuerga

Ingles, Barnes y Van Lacke luchan por una pelota -EFE.
A grandes problemas, grandes soluciones. Ése podría ser el eslogan para describir cómo se repuso el Barça en el Polideportivo Pisuerga, donde llegó a ceder por 14 puntos en el ecuador del segundo cuarto y acabó ganando por 55-65 ante un Blancos de Rueda Valladolid que se olvidó de cómo había asfixiado a los azulgrana y quiso correr y resolver rápido como su rival. Al conjunto de Porfirio Fisac le pudo el cuento de la lechera y se descompuso ante el repertorio de Ricky Rubio (14 puntos, siete asistencias y cinco rebotes) y Roger Grimau (12 tantos), los líderes de la reacción de los visitantes, que se sobrepusieron a otra nueva lesión –de Jaka Lakovic, con esguince en el tobillo izquierdo– y a su pobre balance en tiros libres (12/24) y triples (3/20). El Barça pudo minimizar esas carencias gracias a su fiabilidad al contraataque (consiguió 14 puntos así) y su extrema mejoría en defensa, pues sólo recibió diez puntos en el último cuarto, donde anotó 22. Los azulgrana alcanzaron la segunda posición de la Liga ACB empatados con el Caja Laboral, que perdió en Bilbao por 99-95, y se colocan a un triunfo del Real Madrid, al que se enfrentarán el próxima día 30.     

El hilo conductor del partido fue siempre Ricky, incluso en el inicio, cuando el Barça se comportó como un equipo sin alma, incómodo ante la incisiva agresividad del Blancos de Rueda Valladolid. Entonces el base azulgrana fue el único el único capaz de meter la pelotita en el aro –el Barça parecía jugar a meter los aros en el cuello de las botellas como se hace en los parques de atracciones o en las ferias– en el primer cuarto, cuando los visitantes cedieron 17 puntos y aportaron seis. Cinco de ellos fueron de Ricky, con dos canastas en juego y un tiro libre, una faceta esquiva para el equipo durante todo el encuentro. 2/6 desde la línea de personal fue el mínimo acierto de Grimau, el protagonista del final de la primera parte.

“De atrás hacia delante”

Lo había advertido Fisac, que utilizó las felicitaciones a sus jugadores –elogió sobre todo a su pareja interior titular, Lamont Barnes y Eulis Báez– y apremió al grupo a no tener prisa, a tomarse el partido como hasta entonces “de atrás hacia delante” para mantener una ventaja más que merecida de 12 puntos, que llegó a ser de +14. Pero el Blancos de Rueda Valladolid se ahogó de gloria y quiso ampliar la renta con ataques cortos y tiros mal seleccionados. Un desconcierto que no desaprovechó el conjunto azulgrana para irse al descanso con un parcial de 0-9 (30-25), gracias al primer triple (¡de once intentos!) de Terence Morris y seis puntos consecutivos del capitán Grimau, a la contra. Por fin el Barça podía correr. 

Anulado Fede Van Lacke, los locales carecieron de un líder sólido, pues la actuación de Jason Robinson y sobre todo de Marcus Slaughter fue discontinua e insuficiente para contrarrestar el espectáculo propuesto por Ricky, la defensa de Víctor Sada y Boniface Ndong, que añadió 12 rebotes a sus siete puntos. Con dos pérdidas infantiles de Maxi Stanic comparecieron los locales en el último período. Dos regalos que agradeció Grimau para poner a su equipo por primera vez por delante (45-46 a 9m 08s). Los azulgrana, muy intensos y seguros en el último tramo, pasaron a gobernar el encuentro, crecidos ante un rival que quiso reponerse intentando triples imposibles. 
Blancos de Rueda Valladolid (17+13+15+10) 55: Dumas (4), Van Lacke (3), Robinson (11), Báez (16) y Barnes (10) –quinteto inicial–, Martín, Diego García (8), Slaughter (3), Isaac López y Stanic. Barça (6+19+18+22) 65: Ricky Rubio (14), Grimau (12), Ingles (11), Morris (8), Vázquez (2) –quinteto inicial–, Lakovic, Sada (11), Perovic y Ndong (7).

Un DKV Joventut inconsistente alivia al Granada

Englih bota el balón ante Karl -EFE.
Hay muchos caminos para recuperar la confianza perdida, bien lo saber los entrenadores. En sus manos está dar continuidad al jugador al que no le están saliendo las cosas o ofrecerle un descanso en el banquillo. Pepu Hernández optó por lo primero, por mantener a English pese a que no era la jornada del canadiense, héroe con una canasta al límite siete días antes ante el Lagun Aro GBC y símbolo de la inconsistencia del DKV Joventut (6/30 en triples) ante el CB Granada, vencedor por 67-74, con lo que celebró su tercera victoria en un curso en el que atesora los peores números en defensa. English, con 3/16 en tiros, siete puntos y -4 de valoración, fue uno de los cinco jugadores locales que acabó con números negativos en un partido que supuso el debut en Liga ACB de Albert Homs, de 16 años, en una mañana de domingo propicia, fantástica, para el volcánico Real Madrid de Ettore Messina, nuevo líder tras un aseado triunfo ante el CAI Zaragoza (84-65) con 16 puntos de Tucker y 14 de Tomic y Reyes, y la inesperada derrota del Caja Laboral en su visita al Bizkaia Bilbao Básket (99-95). Un marcador perfecto para la iniciativa Encesta su juguete.

Empezó y acabó el DKV Joventut como un equipo confundido, menor, reducido a las decisiones individuales por encima del concepto plural y solidario. A los 4m 52s ya cedía por 4-14, con lo que Pepu Hernández reclamó lo evidente en el tiempo muerto: más dureza en defensa, especialmente para cerrar el rebote. El conjunto badalonés se repuso con firmeza y seguridad gracias a la intensidad del base Robinson (tres recuperaciones, cuatro asistencias y otros tantos rebotes, 16 puntos), la aparición de Pere Tomás (14) y la versatilidad de Trias (12), convertido de nuevo en un jugador de referencia tras su paso por el Palau como secundario de lujar. El ala-pívot gerundense anotó los dos triples que intentó para alcanzar los 27 de valoración, cerca de la mitad de todo su equipo (65). De una recuperación de Robinson surgió la primera ventaja del DKV Joventut (35-34 a los 17m 24s) desde el 2-0 inicial.  

Invitación al triple

Un triple de English puso la mayor ventaja para el DKV Joventut al inicio de la segunda parte, pero precisamente desde la línea de tres el CB Granada cimentó su consistencia con 4/5 en el tercer cuarto aprovechándose de la pasividad de los exteriores locales en defensa. Una invitación a probar fortuna para Korolev, Karl y Steffansson, los mejores junto a Kurz en un conjunto visitante lastrado por las bajas de Mario Fernández (no se sabe cuándo podrá volver) y Gianella y sin el traspasado Ingles, a años luz de su sustituto, Owens, que regaló seis de las 21 pérdidas de su equipo. Al final del penúltimo cuarto debutó Homs y el último período empezó con un duelo de defensas zonales: 1-2-2 por parte de los locales contra la 2-3 propuesta por Trifón Poch. Stefansson continuó lanzando sólo y McDonald (5/15, 10 puntos) ajustó el marcador al 65-68 a 4m 21s. Ahí se deshizo el conjunto de Pepu Hernández, que en el tiempo restante sólo fue capaz de anotar una canasta de Robinson. 

¿Qué le sucedió al DKV Joventut en ese tramo final? Con cómo actuó en el penúltimo minuto se explicó todo, pues en ese tiempo se jugó hasta cuatro triples y los falló todos. Además, en el ataque siguiente English intentó anotar a aro pasado: el barroquismo por encima del pragmatismo. Tampoco se entendió cómo el conjunto verdinegro dejó pasar hasta 14 segundos antes de cometer personal con 67-72 en contra a 25’4 segundos. Karl fue quien la recibió y el encargado de asegurar un triunfo en la cancha de su primer equipo en España. Y English, quien perdería la pelota en la acción siguiente, un error que el público pitó a rabiar. Nada que ver con la ovación que le había dedicado al jugador y al equipo la jornada anterior. El CB Granada ganó en Badalona por segunda temporada seguida, el triunfo en febrero fue casi definitiva para provocar el cese de Sito Alonso, confirmado días después tras perder por 30 puntos en la pista del Aris de Salónica. La etapa de Pepu hernández, por tanto, estaba a punto de iniciarse.

DKV Joventut (13+24+21+9) 67: Robinson (16), English (7), Hosley (6), Trias (12) y McDonald (10) –quinteto inicial–, Franch, Pere Tomás (14), Norel (2), Flis, Jelinek y Homs. CB Granada (18+18+24+14) 74: Owens (2), Karl (13), Korolev (17), Kurz (16) y Fernández (3) –equipo inicial–, Stefansson (19), Prestes (4) y Hernández.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Bullock y Davis ilusionan a Cajasol con la Copa a costa del Estudiantes

Oliver penetra mientras Popovic intenta hacerle un tapón -EFE.
Durante los tiros libres los aficionados algunos aficionados se dejan llevar con sonidos variopintos para intentar desconcentrar al lanzador del rival. Los hay que simplemente silban o quienes patalean en la grada. Los más ingeniosos hacen poesía (entiéndase la ironía) con rima asonante: “Bullock, vete a tomar por cuu… (y lo que sigue)”. Una mensaje dirigido a Louis Bullock mientras lanzaba, pero a Sweet Lou no le destempló la ocurrencia: 8/9 desde la línea de personal, con cuatro de ellos en los últimos seis segundos para cerrar un partido muy igualado en Vistalegre ante un Asefa Estudiantes al que se le atragantó la zona ideada por Joan Plaza en el epílogo (73-77). “Seguro que he fallado muchos más”, bromeó Bullock (17 puntos) cuando Lalo Alzuela, de Teledeporte, le recordó que había alcanzado la cifra mágica de 700 triples en ACB. Puntos solidarios en una jornada en la que por 15º año consecutivo Mattel hará un regalo a los niños más desfavorecidos por cada tanto que se consiga en esta 11ª jornada, un acto conocido como Encesta su juguete. En Madrid quien más contribuyó a la causa fue Paul Davis con 25 puntos, 11 rebotes y un total de 33 de valoración. Cifras básicas para que Cajasol consiguiera su primera victoria fuera de casa y para ilusionar al equipo en su camino por alcanzar una plaza en la Copa.

Hay partidos en las que las estadísticas, siempre tan frías y rectas, hacen un anticipo de cuanto va a ocurrir en el partido, pues el Asefa Estudiantes-Cajasol fue tan igualado como indicaba la clasificación, con cuatro victorias y seis derrotas para ambos. Ambos equipos se intercambiaron parciales más o menos apañados, pero ninguno se escapó (cinco puntos de margen como máximo el Asefa Estudiantes y uno más Cajasol, que capturó ocho rebotes en el primer cuarto. Una suerte que hizo que los visitantes minimizaran su manía por explotar el tiro desde más allá de 6’75 sin acierto y a ganar el período inicial 15-21 ante un conjunto de Luis Casimiro más certero en los tiros de dos (llegó a alcanzar el 86% de efectividad) y más cómodo en las transiciones, con Granger y Asselin como primeros protagonistas, bien respondidos por Bullock, Popovic y Davis, omnipresente a partir del segundo cuarto sobre todo en primeras opciones, en canastas limpias.

De fallo a fallo

Era un duelo de extremos en el que Casimiro tenía claro que el primer paso era cerrar el rebote propio y lanzar más de tres, con Caner-Medley anotando sus dos primeros intentos, aunque después en el último cuarto fallase los que intentó en unas últimas jugadas muy mal seleccionadas fruta de la ansiedad. La palabra que mejor definió al partido, cerrado con 38-38 al descanso, y que continuó parejo después, en parte, por el errático porcentaje en tiros libres de los locales (5/12), mientras Davis y Bullock continuaban anotando y Jasen empezaba a ser el referente en ataque. 
Las pérdidas –y la precipitación, se combinaron una técnica a Oliver con una antideportiva de Kirksay que supuso su eliminación– condicionaban un encuentro más pasional que racional: un mal pase de Popovic permitió a Davis machacar en la última acción del penúltimo cuarto y en la primera del último Oliver anotó tras un error de Urtasun. Era evidente que quien fallase un poco menos se llevaría el gato al agua. La zona y Bullock dieron el impulso definitivo a Cajasol: “Lo importante es que hemos buscado la manera de ganar fuera de casa”. Un triunfo que puede ser fundamental para que el conjunto de Plaza dispute la Copa de Madrid, la casa del histórico Estudiantes, que ha clavado su inicio del curso pasado. Entonces, en una gran remontada, llegó a la competición copera. ¿Repetirá experiencia?       

Asefa Estudiantes: (15+23+18+17) 73: Granger (11), Ellis (2), Welsch (3), Caner-Medley (17) y Asselin (9) –quinteto inicial–, Jasen (15), Oliver (4), Gabriel (9), Sergio Sánchez (3) y Clark. Cajasol (21+17+20+19) 77: Katelynas (4), Satoransky (2), Bullock (17), Kirksay (5) y Davis (25) –quinteto inicial–, Popovic (7), Triguero (4), Urtasun (2), Sastre (5) e Ivanov (2). Árbitros: Pérez Pérez, Perea y Sánchez Mohedas. Eliminados: Kirksay (m. 33) y Jasen (m.40).

Jesús Sala: “Prácticamente casi siempre acertamos con los jugadores que estamos trayendo”

Jesús Sala, entrenador del CB Clavijo, se lamenta durante un partido -rioja2.com.

Ésta es la séptima temporada de Jesús Sala (Madrid, 1977) en el CB Clavijo, donde llegó como recambio de urgencia en la 13ª jornada de la temporada 2004-2005 y se ha convertido en un referente de la Adecco Plata. Primero fue el técnico más joven en alcanzar las 100 victorias en la categoría, después superó el récord de triunfos de Isma Cantó (113, Sala acumula de momento 122) y este domingo ante el CB Guadalajara llegará a los 208 partidos, más que nadie. El entrenador madrileño prima la unidad del equipo y el discurso coral, quizás por eso sus jugadores comienzan el partido reunidos en una piña, en un ritual semejante al que hacen los jugadores de rugby, y gritan con entusiasmo el nombre del equipo: “¡Un, dos, tres! ¡Cla-vi-jo!”. Sala habló con Cronómetro de Récords tras la victoria de su equipo, líder de la Adecco Plata, ante el CB Prat Joventut (71-79), el pasado 21 de noviembre.

– Os ha costado mucho reconoceros en este partido.
En la primera parte ellos han hecho un buen trabajo, han metido muchísima intensidad defensiva. Un trabajo muy agresivo que ha hecho que nosotros no pudiésemos jugar al ritmo que estamos acostumbrados. Somos un equipo que disfruta corriendo, pero hoy cuando corríamos casi siempre nos precipitábamos. Es importante el cambio que hemos dado en la segunda parte, poniendo mucha más cabeza a nuestro juego. Hemos reducido las situaciones tácticas a jugar para que los jugadores tuvieran más claro lo que queríamos y sobre todo, clave, que hemos dominado el rebote. En los dos primeros cuartos nos han hecho daño en el rebote de ataque.

– En la segunda parte Sidnei de Santana os dado mucho en puntos y rebotes, en una jugada ha cogido tres rebotes ofensivos. Ha sido muy importante esa garra.
Hay que tener en cuenta que ellos han estado muy acertados en el tiro exterior en la primera parte, jugándonos mucho tiempo con dos 4 y con César Bravo, que es un 3, y un 4 abierto. Nos sacaban así de la zona y quizá en los dos primeros cuartos nos hemos ajustado demasiado a su juego, pero en la segunda hemos hipotecado algún tiro exterior de sus pívots a cambio de tener a Sidnei en pista. Está claro que es un jugador muy dominante en esta categoría, sobre todo en la zona. En el rebote defensivo nos ha dado mucho y les ha obligado a ellos a estar muy cerrados en el rebote ofensivo nuestro y aun así creo que ha cogido cinco o seis rebotes en ataque en la segunda parte. El trabajo de Sidnei en el rebote lo que ha liberado a nuestros exteriores, que han estado con menos presión.

– El partido ha sido una montaña rusa: grandes parciales a vuestro favor y en contra. Aunque cuando peor estabais os habéis recuperado con si nada.
Lo mejor para mí es que aquí en el Prat he jugado cinco o seis veces y con ésta he ganado dos. Es una pista muy complicada por la filosofía de este equipo con gente muy joven, que corre mucho, muy agresivo. Quizá lo que más destaco de ellos es la agresividad defensiva que tienen. Eso en muchos momentos nos ha provocado demasiados errores, pero lo importante es que en la segunda parte los hemos compensado. Quizás hemos estado un poquito descabezados a falta de cuatro minutos y con una ventaja grande teníamos que haber hecho ataques más largos y luego nos hemos precipitado. Pero el saber estar de los jugadores ha hecho que consiguiéramos ocho o diez puntos a falta de minuto y medio y a partir de ahí no ha habido ningún problema.

– ¿Cuál es el secreto para año tras año que el año el equipo se renueve y hagáis temporadas tan piezas? Se os fueron dos bases, (Ibón) Carreto y (Ricardo) Busciglio. ¿Cómo acopláis tan rápido los nuevos fichajes?
Creo que es clave, primero, el espíritu que tiene el cuerpo técnico de este equipo. Tenemos una filosofía muy positiva. Intentamos siempre ayudar al grupo, al colectivo, desde una exigencia máxima, pero siempre ayudamos mucho a la integración. Luego está claro que cada año podemos decir que trabajo mucho viendo muchos jugadores. Estudio mucho el mercado y prácticamente casi siempre acertamos con los jugadores que estamos trayendo. Jugadores que son buenos a nivel de juego, pero sobre todo que encajan en la filosofía de juego que tenemos, de juego colectivo. Incluso cuando tenemos jugadores muy destacados a nivel ofensivo, a nivel de calidad siempre nuestra filosofía es que esa calidad se ponga al servicio del equipo. En este caso tres jugadores que incorporamos, Matt (Witt), Kyle (Swanston) y David (Mesa) son de mucho talento, pero lo han puesto al servicio del equipo y sobre todo están aprendiendo a sacrificarse para el resto.

– Swanston venía de la segunda liga finlandesa…
Hay que currárselo para verlo.   

– ¿Cómo?
Viendo mucho. Veo la segunda finlandesa, pero también sigo a jugadores que juegan en Tailandia, China, Corea… Ésas son ligas fuertes. Pero sí que intento manejar todo el mercado. Es una de las mayores, vamos a decir, preocupaciones que tengo en el final de temporada y sobre todo en el verano. Estudiar mucho todo lo que hay en el mercado y sobre tenemos el problema de que cada año nos quitan más dinero para la plantilla por la situación económica que hay. Y bueno cada año hay que buscar más y acertar en ese jugador, que sea bueno y que nos cueste poco.

– ¿Qué fuentes de información utilizas?
Sigo jugadores a partir de ligas, sobre todo la web de eurobasket http://eurobasket.com/ que tienes una ficha de todos los jugadores del mundo. Y a partir de ahí cuando hay un jugador destacado o que más me menos me gusta intento ver vídeos, buscar información, hablar con entrenadores anteriores que ha tenido y así consigues conocer un poco más al jugador y si se adapta a lo que buscamos y entra en precio, pues perfecto.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Ricky tranquiliza al Barça en Turquía

Ricky lanza a canasta ante Ukic -EFE.

Hipotecado por un presente tortuoso con las lesiones y los tropiezos deportivos, el Barça sacó pecho con una valiosa victoria en Turquía ante el Fenerbahçe por 69-75. Un marcador meritorio con el que estuvo a punto de igualar la diferencia cedida en el Palau (-8), pero con el que sí empetó en número de victorias con el conjunto turco en el grupo C (seis). Si en encuentro precedente los azulgrana se había mostrado mostraron muy vulnerables, siempre a remolque y con el triple como recurso recurrente, en éste persistieron siempre por delante a pesar del buen hacer de los locales, dirigidos por Roko Leni Ukic. Ahí estuvo el duelo, francamente delicioso, de la noche. Un reto entre maestros de orquesta que ganó el más joven, Ricky Rubio, que funcionó como el faro idóneo repartiendo 10 asistencias –con lo que repitió su mejor marca y la del equipo en Euroliga–, aportando otros tantos puntos en un encuentro completo para los pívots azulgrana (Boniface Ndong, 14 puntos; Fran Vázquez, 11; Terence Morris, 9; y Erazem Lorbek, 11) y que supuso el debut en la competición de Iván García. 

Lorbek, otro contratiempo

Por momentos y a pesar de los contratiempos el Barça corrió, se gustó y disfrutó sobre todo durante la primera parte, defendiendo de maravilla y atacando con precisión y seguridad para alcanzar el descanso con 26-40 a favor y con Ricky con siete asistencias en su haber, con Lorbek como principal beneficiado, con once puntos. Pero el pívot esloveno ya no volvió a la pista por una contusión en la cresta ilíaca. Tampoco empezó el partido en plenas condiciones su compatriota Jaka Lakovic, que surgió para responder al 9-0 acumulado con el que Fenerbahçe compareció en el tercer cuarto (36-40 a los 22 minutos) con Tarence Kinsey y Ukic, claro, como revoloteadores. A la siguiente tentativa respondió Vázquez con un dos más uno, justo antes de que Xavi Pascual, descontento con el criterio arbitral, se ganó una técnica, la tercera de los azulgrana en los últimos dos partidos. Al rescate, para poner tranquilidad y aportar temple en un instante comprometido a nivel emocional surgió Ricky con una asistencia, sacándole la segunda personal y anotando los dos tiros libres correspondientes. Le secundaron Ndong primero y Joe Ingles después.

Debut de Iván García

El Barça siempre acabó encontrando un anotador para competir ante un Fenerbahçe insistente y que se ahogó fallando situaciones cómodas –como una bandeja de Marko Tomas– y regalando dos ataques consecutivos. El Barça fue capaz de minimizar sus errores. Si Vázquez le regaló el balón a Kinsey, ahí surgió Ricky para recuperar la pelota de éste y Lakovic anduvo bien listo en birlarle una personal Kaya Peker. En un encuentro tan igualado los azulgrana supieron sostenerse gracias a la prestación de sus pívots –Morris capturó hasta siete rebotes– y sobre todo la clarividencia de Ricky. No fue una jornada para los tiradores, con 4/14 en triples para los locales y 3/12 para los visitantes. Y no hubo nadie tan contento como Iván García, que jugó poco más de tres minutos, los más importantes de una carrera en la que ha pasado por el CAI Zaragoza o el Power Electronics Valencia. Salió por Ingles, metió una canasta, la primera de su vida en la Euroliga, y dejó el testigo al capitán Roger Grimau.  

Fenerbahçe (14+14+23+18) 69: Ukic (13), Onan (6), Tomas (11), Lavrinovic (4), Peker (12) –quinteto inicial–, Kinsey (10), Savas (5), Turkcan (2), Greer (2), May (4) y Preldzic. Barça (21+19+16+19) 75: Ricky Rubio (10), Grimau (2), Ingles (4), Lorbek (11), Fran Vázquez (11) –quinteto inicial–,  Ndong (14), Morris (9), Lakovic (10), Sada, Perovic (2) e Iván García (2).

martes, 7 de diciembre de 2010

María Vasco: “Me encantaría tener una escuela deportiva para niños y discapacitados”

María Vasco posa en el Parque de la Torre-roja de Viladecans- Toni Delgado.
Es la última tarde de verano, todavía hace calor y los niños controlan el Parque de la Torre-roja de Viladecans. No hace nada que acaban de salir de clase y están hiperactivos: algunos corren todavía con sus mochilas, otros juegan a fútbol con porterías imaginarias o simplemente se hacen notar. Ninguno repara en la presencia de María Vasco, que pasa desapercibida con su camiseta negra, el pantalón corto blanco y las llaves de su coche, que ha aparcado en la entrada, en el bolsillo. El discurso de la primera atleta española en ganar una medalla olímpica es una mezcla de realismo, optimismo y reivindicación, porque no entiende cómo no encuentra un patrocinador para financiar su club. Ésta es la entrevista que concedió al autor de Cronómetro de Récords y que supone la entrada número 700 de este blog.

– Correr es muy solitario.
El atletismo es un deporte individual. En mi caso no tengo grupo de entrenamiento, con lo cual me entreno prácticamente sola. Quedo varias veces a la semana con entrenador, Rafael Sánchez, y a veces también me ejercito con una compañera, María José Poves.

– En compañía tienes más alicientes. 
No tiene que ver. Si estás sola se hace más monótono. No tengo que fichar, pero soy muy rigurosa con mi hora de entrenamiento. Suelo empezar a las diez de la mañana. Me dejo mi bebida, el avituallamiento, fuera del coche y entro en circuitos cerrados. Me pongo música y a tirar millas. El que quiere algo… 

– Lucha continuamente con su interior. 
Luchas contra tu cabeza. Si una mañana, como cualquier otra persona, te levantas mal, sabes que te quedan 20 kilómetros por delante. 

– Siempre dices que eres muy “cabezota”.
Sí (se ríe). Soy capricornio (vuelve a soltar otra carcajada). El día que deje este deporte no quiero mirar atrás y pensar por qué no lo hice cuando podía. A mis 34 años tengo la suerte de haber sufrido pocas lesiones. Llevo 24 años marchando. No soy la niña que ganó medalla en Sydney. Me voy cayendo, me tropiezo y me levanto más fuerte.

– ¿Cómo lo consigues? 
Todavía no lo he dado todo. Creo que me quedan un par de campeonatos en los que puedo hacer grandes cosas. Aunque me cuesta más recuperarme y tengo que escoger competiciones. Ya no puedo estar en todas las guerrillas. 

– De ahí que hayas anunciado que tu 2011 sería más tranquilo.
Normalmente hago once sesiones de entreno y ahora voy a hacer nueve. Me he puesto a estudiar un máster de gestión de empresa deportiva. Voy a prepararme un poco para el futuro, ¿no? Necesito coger un poco de fuerza psicológica y físicamente. Aún así voy a hacer Copa de Europa y Campeonato del mundo. Creo que aún me irá mejor.

– ¿Cómo te ha ayudado a madurar la competición?
Cuando empecé con diez años éramos un grupo súper extenso de 30 o 40 niños. Sólo quedo yo. A los 15 o 16 años la gente normalmente se va olvidando de entrenar cada día cuando se puede estar con los amigos. Desde el primer día que me puse a marchar y vi que me gustaba y valía he apostado por ello, aunque ha habido momentos de flaqueza, de decir que tiraba la toalla. En 2006 perdí a mi padre y quedé 15º en un campeonato de Europa. Decían que estaba acabada. No se dan cuenta de que los deportistas tenemos una vida personal y que nos afecta. Ahí comenzó una segunda carrera deportiva de María Vasco. Quedé tercera en el Mundial de Osaka en 2007…

– ¿Te arrepientes de lo que te has perdido?
Los trece años, me acordaré toda mi vida, los cumplí estando en una concentración de navidades en Benasque con compañeros de la selección mucho mayores que yo. He tenido que madurar muy pequeña. Se puede decir que no he tenido esa infancia de los 12-13 años de estar con los amigos, pero no pienso ni siento que la haya perdido. Escogí una vida que me lo ha dado casi todo, desde mis amistades a mi pareja.

– ¿Qué características tendría que tener una persona que aspire a hacer marcha?
Gustarle, eso es lo primero. También tienes que tener una buena técnica y elasticidad. Si empiezas desde pequeño siempre es más fácil. 

– Se criticó mucho el horario del Europeo de Barcelona.  
Una prueba de 20 km no puede ser más tarde (empezó a las 8 de la mañana). Siempre digo que la persona a la que le guste ir a ver una competición de este calibre estará a las siete o a las diez. Hay que pensar en el atleta. También se criticó que el circuito fuese de un kilómetro: es muy pequeño y luego ya no sabes quién va primero y quién va último.

– ¿Por qué tus éxitos han llegado cuando menos los esperabas tú y el público?
Podían pensar que María estaba acabada, aunque María siga trabajando los 365 días. Este año he ganado la Copa del Mundo en México, a 1.500 metros de altura. No la preparé lo suficiente porque me estaba preparando para el Europeo.

– ¿Qué pasó en Barcelona? 
Ya se me había colgado la medalla anticipadamente, sobre todo por competir en casa y venir de ganar la Copa del Mundo. Me lesioné y ocurrió lo que la gente no quiere que ocurra. Te cuelgan una medalla con facilidad y todas las atletas tenemos dos piernas.

– El primero en pronosticar, el presidente, José Odriozola…
A él le encanta vender muchos metales. Lo sabe, porque siempre es criticado, pero le da lo mismo. En 2011 tendré un campeonato del mundo (Daegu, Corea del Sur) y ya veremos qué pasa. Porque siempre sale lo contrario (se ríe).

– Retirarte del Europeo de Gotemburgo de 2006 hubiese sido, según tus palabras, “cobarde”. ¿Cuál es el límite para hacerlo? ¿Qué supuso dejarlo en casa?
Buff, no podía dar ni un paso más. No me llegué a romper, pero me hice lo justo para no poder continuar. A lo mejor si llego a continuar me hubiese parado 500 metros más delante. Te puedo asegurar que cuando tuve que dejarlo y me puse la mano en ese muslo me quería morir. Había mucha gente que me había venido a ver. Pensé mucho en mi madre, que no me podía asistir por estar enferma y me estaba viendo en televisión. No saber qué le pasa a una hija es muy duro para una madre… Además, tenía mucha ilusión porque era mi último campeonato de Europa, que se me ha resistido.

– ¿Cómo lo fuiste asimilando?
Me doy cuenta de que he madurado. Tardé 45 minutos en poder salir para poder hablar con la prensa. Esto es deporte: no me retiré porque no iba delante.  

Vasco se relaja yendo a la montaña - Toni Delgado.
– La rusa Olga Kaniskina es inalcanzable.
Está hecha de otra pasta, creo que toma otro tipo de Cola-Cao que no es el nuestro.

– Ataca y se escapa con una facilidad… 
Nos sorprendió su actitud, pues cuando dan el pistolerazo de salida ya no la vemos ni un metro y no se fue. Aunque cuando decidió hacerlo ya no hubo quien la siguiera. 

– En la marcha está prohibido levantar los pies del suelo, aunque en la práctica…
Es muy subjetivo. Habían dicho de poner chips u otras cosas, pero al final no se ha hecho nada. Si hacen cambios, la velocidad va a cambiar mucho. Hay un momento en que vas a una velocidad que los dos pies están en el aire, pero que el ojo humano no percibe. Hay muchos tipos de técnica, técnicas muy depuradas, y otras que son horrorosas. En 24 años sólo he sido descalificada una vez en mi vida. No pongo en duda lo que puede decir un juez, pero sí que a veces me da mucha rabia ver a mucha gente que va a mi lado… Pero eso es trabajo de los jueces. No el mío.

– Hay quien ve la marcha como el deporte de correr raro. ¿Cómo es la técnica?
Siempre he dicho que la marcha es como caminar, tienes que poner los brazos a 90 grados rozando un poco la cadera y no reflexionar nunca las piernas, que dejamos atrás y que siempre tienen que estar estiradas. Es ponerse a caminar e ir variando un poco los brazos y demás. A medida que vas un poquito más rápido ya te varía el balanceo de cadera. No es tan difícil ni tan rara.

–¿Cómo recuerdas el bronce en Sydney con el cámara diciéndote que ibas tercera?
Como si fuera ayer. Me lo quedé mirando y pensé: con esto no se juega. Espero que no sea una broma… Seguía viendo tres delante de mí. Las advertencias llegan y se enteran ellos (los periodistas). En ese momento no le mandé a paseo porque no me sobraban fuerzas. Cuando llego al túnel del estadio el coordinador de marcha de la selección española, con toda su pachorra, me dice: “María vas tercera”. Saber que soy medalla es eso, a 500 metros… Fue una  competición súper rara. 

– Cuando se disolvió la Associació Esportiva Blanc i Blau fundaste tu propio club. 
Me dijeron que no me podían renovar por la cantidad que habíamos acordado porque se habían quedado sin patrocinador. Pero me lo comunicaron a falta de cuatro días del término de fichajes. Con ese margen no puedo estar llamando a un club para que me fichen y, sinceramente, ya no puedo fichar por un chándal o 1.000 euros. Junto con mi representante dijimos de montar un club con el nombre de María Vasco. A día de hoy todavía no tenemos un espónsor para el club. En un futuro me encantaría tener una escuela deportiva para niños y discapacitados, pero de momento soy la única que puedo estar en este club porque no puedo pagar a nadie. Hay muchos niños que quieren estar en el club, pero necesito un patrocinador que lo haga posible.

– ¿Cómo recuerdas tu etapa en el Barça?
Me lo llevaban pidiendo casi desde alevín o cadete, pero era muy reacia. No estuve ni bien ni mal. No quise repetir más porque no consideraba que me valoraban lo suficiente.

– Dijiste que los días previos al Europeo habías dormido bien.
Estaba tranquila, sí que es verdad. Antes cuando me quedaban dos semanas para ir al campeonato se me hacía una bola en el  diafragma… ¡He aprendido a soltar esa energía! Con decirte que el año pasado me compré un buen saco de boxeo…. ¡Y le doy! 

– ¿Cómo te ves de aquí a unos años?
Tengo una cosa clara, dudo que sea entrenadora. Voy estar vinculada al deporte y si puedo combinarlo con la moda… También me gusta la TV.

– ¿Te ves de tertuliana?    
A ese extremo no. Sí que participé en la retransmisión de los 50km del Europeo de Barcelona en TV3. Tengo más posibilidades y opciones.

– ¿La publicidad (icono de McDonald’s) y el destape (salió en paño menores en Interviú) te distrajo? 
Nunca. Jamás olvidé mis prioridades. Para nada. Fíjate tú, ser imagen de McDonald’s. Se me criticó, pero agradar a todo el mundo es difícil.

– Aunque era un anuncio de ensalada, ¿no? 
El Salad Plus. La cuestión es criticar. Todo el mundo lo criticará, pero van. Cuando llegué de mi medalla en Sydney me pasé un mes de plató en plató, pero sólo quería terminar con aquello porque no era mi mundo. Acabé con la cabeza… Me han invitado tres veces a La isla de los famosos. Es muy tentador porque hay mucha pasta por estar una semana si quieres. El día que me meta a eso se acaba mi carrera deportiva.

– Más amable es ser imagen del Museu Olímpic i de l’Esport.
Es un privilegio, una pasada. Tenemos algo muy importante en Barcelona y que no se aprovecha. Estoy encantada de ser la imagen, es todo un honor.

– ¿Qué te imaginas que puede pasar en Londres? 
Para empezar, queda mucho tiempo. Te soy muy sincero. Me gustaría volver hacer historia, pero pensar en eso ahora…

– Sólo era un ejercicio de ejercicio de imaginación.
Serán mis quintos Juegos Olímpicos y sería el broche final carrera deportiva. Me da igual el color. Podría ser el bronce. La chica del bronce…

– ¿Cómo se viven los Juegos Olímpicos desde dentro?
He estado en cuatro. El mejor con diferencia, y dudo que se pueda repetir, fue el de Pekín. Los chinos son la bomba. Además, la veteranía es un grado, aprendes a disfrutar en todo momento y te olvidas de meterte en una burbuja. Aparte de entrenarte disfrutas del paisaje, haces turismo, vas a ver otros deportes... Me aficioné al balonmano. Estábamos viviendo en una pequeña gran ciudad. Estábamos al lado de Jamaica y en mi edificio, los compañeros del baloncesto y Rafa Nadal, una persona súper humana y cercana. Quizá la próxima vez no se quede en la Villa Olímpica porque el pobre no podía ni comer. Supo estar en todo momento. Para mí los de Pekín han sido los mejores Juegos y mira que en Sydney gané medalla.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Lakovic se queda a las puertas de rescatar a un Barça muy flojo en Vistalegre

Ellis intenta robarle la pelota a Lakovic -EFE.

A veces los gestos son tan elocuentes y significativos que describen mejor qué está sucediendo que las propias palabras. O que las propias jugadas si hablamos de baloncesto. Ahí teníamos a Jaka Lakovic yéndose al banquillo del Palacio de Vistalegre enfadado con el mundo, fuera de sus casillas, incapaz de dejar de hacer aspavientos porque le acaban de pitar una persona que él consideraba injusta y también le habían castigado con una técnica por sus protestas. Una actitud impulsiva, llena de frustración, que reflejaba la debilidad del Barça, desconectado por completo en una primera parte en la que sólo anotó 24 puntos y llegó a ceder por 18 (33-15 a los 15m 27s) ante el Asefa Estudiantes. Un panorama que Lakovic sufrió sin poder hacer nada, castigado por Xavi Pascual casi un cuarto y medio. Una decisión que motivó aún más al jugador esloveno, que en su primera oportunidad completó un dos más uno y asumió el liderazgo, tanto como para ser el principal responsable de que los azulgrana recuperasen 12 puntos en contra en el último período con cinco puntos de sus 18 puntos (4/9 en triples) en los últimos 14 segundos, un triple que forzaba la prórroga a 5’2s. Pero Amorós consideró que Erazem Lorbek había cometido personal sobre Nik Caner-Medley, el mejor de los locales con 12 puntos, que hizo lo que marca el manual: anotar el primero y fallar el segundo. Los azulgrana perdieron por 63-62 el tercer partido de la temporada en la Liga ACB, el mismo balance que en toda la fase regular del año pasado, y continúan a un triunfo del líder –ahora colíder–, el Caja Laboral, perdedor en Sevilla ante el Cajasol (91-71) y alcanzado por el Real Madrid, que ganó al Unicaja por 88-72 con 18 puntos y 11 rebotes de Felipe Reyes.  

Al Barça estuvo a punto de bastarle un último período muy serio, nada que ver con su actuación hasta entonces, para rozar un triunfo en un partido repleto de errores, lamentos y polémica. Los azulgrana por fin jugaron por fin con convicción y fiabilidad e incluso perdonaron, como en un par de penetraciones de Joe Ingles (ocho puntos, 2/9), que escogió la opción más enrevesada para tirar. El Barça, tan certero y concreto el curso pasado y al inicio de éste, se está convirtiendo en un conjunto inestable y que va por rachas, en parte por las bajas que atesora. Este lunes se sabrá cuándo se le realiza la otoscopia en Miami a Pete Mickeal, que necesitará al menos dos meses para recuperarse en Barcelona. La semana que viene Juan Carlos Navarro de la pequeña operación por una discopatía que arrastra desde hace años y a Gianluca Basile le restan, como mínimo, dos meses de recuperación.

Triples sin criterio

Lastrado por la ausencia de los tiradores, la opción normal hubiese sido que el Barça sacase más provecho del habitual a sus jugadores interiores, como había hecho ante el Cholet, aunque el conjunto francés fuese tan atípico que no contase con un pívot puro en su plantilla. Ante el Asefa Estudiantes olvidó a sus hombres altos en la primera parte, donde lanzó sin criterio ni remedio hasta 13 triples (con dos aciertos, 7/28 al final) ante un conjunto de Luis Casimiro que lanzó 23 de sus 35 tiros libres en los dos primeros cuartos. 15 de los 39 del conjunto estudiantil llegaron desde la línea de personal y cuatro fueron gracias a dos técnicas, pues a la de Lakovic le precedió otra de Boniface Ndong, tan errático como Lorbek. Ambos aportaron sólo dos y cinco puntos, respectivamente, y llegaron en el último período. Antes el equipo había buscado sin éxito a Kosta Perovic en un partido que funcionaba como bucle protagonizado por dos equipos que parecían competir por quién era capaz de errar la situación más sencilla. Los azulgrana le sumaron su obsesión por tirar desde más allá de 6’75 metros: Lorbek (1/4), Ingles (1/5)… Y Ricky Rubio, el único eliminado del encuentro, 0/5. El base del Masnou fue tan irregular como su equipo y a penas tuvo unos instantes de brillantez antes del descanso.

La entrada de Lakovic, la garra de Roger Grimau y el atrevimiento de Víctor Sada hicieron que los azulgrana rebajasen a ocho puntos la desventaja en el tercer cuarto. En el último cuarto les faltó muy poco para llevarse un triunfo impensable en un ejercicio rematadamente malo.  

Asefa Estudiantes (18+21+10+14) 63: Ellis (5), Asselin (4), Welsch (10), Granger (2) y Caner-Medley (12) –equipo inicial–, Oliver (9), Clark (4), Jasen (6), Gabriel (4) y Sánchez (7). Barça (11+13+15+23) 62: Rubio (4), Vázquez (6), Ingles (8), Lorbek (5) y Grimau (8) –equipo inicial–, Sada (5), Lakovic (18), Perovic (4), Ndong (2) y Morris (2).

jueves, 2 de diciembre de 2010

Metamorfosis azulgrana ante el Cholet para alcanzar el top 16 y persistir en la lucha por la primera plaza

Lorbek observa la trayectoria del balón ante Mejía y Robinson -EFE.

Futuro suele funcionar como una palabra incómoda o ilusionante. Utilizada por un entrenador responde normalmente al paradero propio, de un jugador o del equipo. “El partido contra el Cholet define nuestro futuro”, había valorado Xavi Pascual horas antes de la cita, incómodo ante el discurso dubitativo en las últimas citas y consciente de que el equipo francés podía ser un incordio más que una perita en dulce. Otro fallo podría ser casi definitivo para el devenir de los azulgrana en la Euroliga y no depender de carambolas estrambóticas para seguir luchando por la primera posición del grupo. En la práctica, el Barça se puso el mono de trabajo, aparcó un inicio muy irregular para acabar desorientando a un Cholet Basket al que le sobra autoestima (76-62). Alcanzar el liderato y poder optar a un top 16 (para el que ya está clasificado) más asequible sigue, por tanto, en manos de los azulgrana, que en siete días jugarán en Turquía ante el Fenerbahçe para recuperar el -8 que cedieron en el Camp Nou. Ese tiempo era el que hacía que no jugaba Kosta Perovic, inédito ante Cibona y Assignia Manresa, y reivindicativo ante el conjunto francés con 13 puntos sin fallo y 19 de valoración, como su compañero Boniface Ndong (15 tantos). DeMarcus Nelson fue el mejor visitante con 14 puntos.

Resultó una demostración completa y brillante de cuánto puede cambiar un equipo en poco tiempo si se dispone de recambios de garantías. Confundido y errático el quinteto titular, el Barça se atascó en nueve puntos en los primeros ocho minutos y medio y recibió 15, repartidos casi todos entre Claude Marquis y Antywane Robinson. Los azulgrana se mostraban débiles en defensa y generosos con su rival en ataque, pues perdonaban situaciones más propias de un entrenamiento que de un partido oficial. Todo cambió de repente con un gran arrebato del Barça protagonizado por quienes habían ocupado el banquillo al inicio, que aportaron puntería y recuperaron la mejor versión del equipo en defensa. Así, un triple de Terence Morris, que capturó tres rebotes consecutivos, sirvió de acicate para el conjunto de Pascual y deprimió al Cholet Basket, que a partir de entonces y hasta el descanso (44-28) sólo anotó dos canastas en juego. Ambas de Vule Advalovic, viejo conocido de la Liga ACB.  

Parcial de 0-9

Volvieron a relajarse los azulgrana, a los que se les hizo muy cuesta arriba volver a la  pista tras el paso por los vestuarios. Por momentos renunciaron a su mayor virtud durante el partido, el rebote ofensivo (14, el doble de los que promediaba), y se mostraron continuamente sorprendidas ante las penetraciones del Cholet Basket, de nuevo armónico con su estrella y el jugador más negado hasta entonces, Sammy Mejía, para lograr un parcial de 0-9 (44-37 a los 23m 20s). Si un lanzamiento desde la líneas de tres de Morris había reactivado a los azulgrana en el primer cuarto, otro de Ricky y su quinta asistencia para Ndong, tan brillante como en que obligó a Pascual pedir tiempo muerto. Ricky reactivó a su equipo con un triple y repartiendo su quinta y última asistencia para Ndong, muy fiable y tan concentrado como en el partido en Francia. 

La asociación entre Jaka Lakovic y Ndong fue la asociación de la noche. Un recurso necesario para capear las circunstancias: la enfermería azulgrana sigue llena a la espera de cómo evolucione Juan Carlos Navarro, al que el martes le realizaron una rizólisis selectiva a la L5-S1 por sus dolencias en la espalda. Otro que puede irse fogueando esporádicamente es el joven Ángel Aparicio, que jugó el último minuto. No le dio tiempo ni a tirar.

Barça (18+26+17+15) 76: Ricky Rubio (6), Ingles (8), Grimau (5), Lorbeck (11), Vázquez (2) –quinteto inicial–, Sada (2), Lakovic (7), Perovic (13), Aparicio, Ndong (15) y Morris (7). Cholet Basket (20+8+16+18) 64: Avdalovic (9), Robinson (7), Mejia (8), Marquis (9), Leonard (9) –quinteto inicial–, Vebobe (4), Falker, Duport (2), Nelson (14) y Diarra.