domingo, 26 de abril de 2009

Nadal ya es pentacampeón del Godó

Nadal muerde el trofeo Conde de Godó -EFE.



“Es maravilloso. Tengo la impresión de que, además de toda la gama de golpes que ofrece, también piensa y tiene la cabeza bien amueblada. No creo que se estropee, provienen de una familia de deportistas y eso es bueno”, vaticinó Lis Arilla, un prestigioso analista de tenis, tras ver jugar a Rafa Nadal en su debut en el cuadro grande del torneo Conde de Godó. En 2003 el actual número uno mundial era entonces un chaval de apenas 16 años que días antes ya había asombrado a todos ganando a Albert Costa, campeón de Roland Garros el año anterior, en su primer Masters, el de Montecarlo. Nadal recibió una wild card para jugar la competición de su club, el RCT Barcelona. Su debut fue lo más comentado de aquella edición: desdibujó a Juancho Marín, que se retiró tras el primer set, 6-0 a favor de Nadal, que perdería en la siguiente ronda con Àlex Corretja por 3-6, 6-2 y 6-1. Ésa es la última derrota del tenista manacorense en el Godó, del que se ha proclamado campeón en las últimas cinco ediciones. La última ante David Ferrer (6-2 y 7-5), el único que le ha ganado un set en sus cinco finales. Lo logró el curso anterior. En éste ni tan siquiera ha cedido una manga en todo el torneo.


“Felicito a Rafa y si el año que viene no estoy en la final le felicito también, por que va a volver a ganar”, pronosticó Ferrer, buen amigo del pentacampeón del Godó, que sonrió ante la ocurrencia y después le empararía de cava. También salpicó a una azafata, que intentaba volverse a peinar disimuladamente. Algo que no hubiese preocupado a Nadal, al que no le quita el sueño excesivamente su imagen y suele llevar una barba discontinua. “Estoy muy feliz por mi juego. Ha sido el mejor partido en tierra de esta temporada. Me he sentido mejor que otros días, muy satisfecho”, analizó el protagonista, que como tiene por costumbre se acordó de todos a la hora de dar los agradecimientos, desde su cuerpo técnico hasta los agentes de seguridad y los recogepelotas del torneo.


Tres breaks consecutivos


El comienzo de la final fue bastante atípico. Ambos rompieron el servicio del otro en los dos primeros puntos del partido. Nadal se llevaría la palma en el primer set consiguiendo tres breaks consecutivos. Dominaba como quería el ritmo de juego, sabía cómo defenderse de un ataque para convertirlo en su propio ataque. Seguro con el drive, brillante en los golpes paralelos, Nadal seguía llegando como siempre a pelotas imposibles, como una en la que restó de revés de espalda. En el último juego de la manga le funcionó mejor el primer servicio y dejó en blanco a Ferrer, que sólo le ha ganado un partido en tierra batida (Stuttgart 2004).


“Me ha falta más chispa y ambición”, sentenció Ferrer (hasta 40 errores no forzados), que en el segundo set fue más competitivo y supo resistir a intercambios muy largos. Incluso se adelantó 2-3, 3-4 y 4-5 con derechas ganadoras y con un Nadal puntualmente impreciso –“Rafa ha jugado un poco corto y yo he estado un poco más bajo de lo habitual–". No es normal que opte por dejadas que no vienen a cuento o que haga cañas en restos sencillos. Poco importó por el cuatro veces campeón de Roland Garros solventó la situación llevando a su terreno el partido, sabiendo desconcentrar a su rival y cambiando a su antojo la velocidad y la altura de la pelota. Algo sólo al alcance de unos pocos. Así que empató a 5 y rompió el servicio de su rival para el 6-5. “Ahí lo vi muy difícil”, dijo Ferrer, que cedería en la segunda pelota de partido tras sólo una hora y 45 minutos.


Hay quien cuestiona que Nadal juegue el Godó, que proporciona al ganador la mitad de puntos que los Masters Series 1000. Para el jugador es una cuestión que va más allá de clasificaciones y puntos: “Es un torneo histórico. Aquí he crecido”. Un detalle que no le da tregua en un calendario de tierra batida comprimido y asfixiante. El lunes aterrizará en el Masters de Roma, que intentará ganar por cuarta vez. “Es cierto que tengo pocos puntos que defender allí (en 2008 perdió en segunda ronda ante Juan Carlos Ferrero), pero eso es un poco engañabobos. Veremos qué puedo hacer, pero si juego a mi mejor nivel, puedo ganar”, analizó. Un discurso que no dista demasiado de la prudencia con la que hablaba tras su debut en el Godó: “Lo normal es que pierda. Si se pierde no pasada nada, pero ganas de ganar no me faltan”. Entre unas frases y otras, cinco Godó. Ya es pentacampeón del histórico torneo barcelonés. Como de Montecarlo. En junio intentará serlo también de Roland Garros. Sería su mejor regalo de cumpleaños.


Button gana su tercera carrera en Bahréin

Button festeja su victoria en el circuito de Sakhir -EFE.



Hubiese sido una imprudencia que la FIA acabase aprobando que el campeón fuese el piloto con más victorias. Con dicha norma en vigor, aplazada finalmente al próximo curso, el principal aliciente del Mundial de Fórmula 1 estaría en entredicho. Con tan sólo cuatro carreras disputadas, casi la cuarta parte del total (17), ya habría un piloto que tendría varios motivos para empezar a planificar los festejos del título. Y no sería otro que Jenson Button, que ganó el GP de Bahréin, su tercer triunfo de la temporada, el primero sin grandes sobresaltos, sin el coche de seguridad, accidentes graves y ni el cielo como protagonistas. “Esta victoria es con la que mejor sabor de boca me queda”, resumió el piloto de Brawn GP, que suma 31 puntos, 12 más que su compañero Rubens Barrichello (quinto en el circuito de Sakhir) y 11 que Sebastian Vettel (segundo; Jarno Trulli fue tercero). Los últimos dos campeones, Lewis Hamilton y Kimi Raikkonen, tienen nueve y tres puntos respectivamente. De hecho, Ice Man le dio a Ferrari sus primeros puntos. El desastre de la escudería italiana es tan grande que su director deportivo, Stefano Domenicalli, ha llegado a reconocer que se han equivocado “en todo” y el presidente, Luca di Montemezolo presenció la prueba, algo que raramente hace. No quedó satisfecho con la actuación de Felipe Massa (14º) ni con la del piloto sobre el que tanto se ha publicado que le interesa para el futuro, Fernando Alonso. El piloto de Renault sólo pudo acabar octavo en su “mejor carrera en los últimos dos años”. El R29 está lejos de poder competir con los mejores y a esas deficiencias se le sumó que se estropease la bomba del agua para beber que tiene en el Renault. Visiblemente agotado, Alonso tuvo una bajada de tensión y se desmayó cuando había acabado de atender a los medios. El asturiano perdió tres kilos, pero su equipo ya ha informado de que se encuentra bien.


“Es difícil avanzarse a los acontecimientos, es absurdo hacer cábalas. Los otros equipos reaccionarán en breve, pero nosotros también mejoraremos el coche”, advirtió Button, que ha comprobado las mejoras de McLaren. Le costó adelantar a su compatriota Hamilton, cuarto. Una acción que permitió a Button ponerse segundo tras Trulli, líder tras partir con la cuarta pole de su carrera. Toyota, la escudería del italiano, pretendía conseguir su primera victoria en el Mundial, pero acabó conformándose con el tercer lugar del ex compañero de Alonso en Renault. Otra vez más Button demostró que pilota el coche más completo. En Brawn GP están tan seguros de sí mismos que el jefe, Ross Brawn, se permitió el lujo de comerse un plátano durante la carrera. En Ferrari o en BMW eso se vería como una falta de respeto. Los italianos sólo pudieron celebrar el sexto puesto de Raikkonen y no dejaron de poner caras de todo tipo ante las desgracias de Massa, al que le tuvieron que cambiar el morro en la cuarta vuelta y no tuvo opción alguna de estar en la zona de puntos. Peor le fueron las cosas a BMW: Robert Kubica (al que también le cambiaron la parte delantera tras un pequeño incidente con Kazuki Nakajima, el único que abandonó) y Nick Heidfeld acabaron los últimos.



Otra gran carrera de Vettel


Si hay un piloto capaz de competir con Brawn GP en estos momentos no es otro que Vettel, tan discreto fuera de la pista (ni tan siquiera tiene representante) como eficiente y agresivo en el trazado. Si no se hubiese excedido en Australia cuando le adelantó Robert Kubica (acabó tocándose con el polaco y ambos se retiraron y perdieron los dos últimas posiciones de podio) estaría siete puntos más cerca de Button y cinco por encima de Barrichello. No se precipitó esta vez Vettel, a pesar de perder dos posiciones en la primera vuelta (pasó del tercer al quinto lugar). Tampoco se obcecó cuando Hamilton primero y Trulli, con problemas los frenos en su Toyota, le hicieron de tapón.


Vettel y, por extensión, Red Bull tampoco se escapan de la polémica, de las tramas y conspiraciones que rodean al Mundial. Se duda de la legalidad de sus alerones y no es ningún secreto que hasta el GP de Mónaco no tendrán listo el doble difusor. Sin él Red Bull es, de momento, la única alternativa a Brawn GP.


Lorenzo advierte a Rossi y se coloca líder en Japón

Lorenzo alza el puño para celebrar su segunda victoria en MotoGP -EFE.


Siempre tuvo la necesidad de ser diferente al resto. Jorge Lorenzo (Palma de Mallorca, 1987) nunca se sintió como uno más y tenía cierta obsesión por demostrarlo. Por eso se hizo seguidor del Ajax, para distinguirse de sus compañeros de clase, que en general eran del Barça o del Madrid. También por eso llevaba la cabeza casi rapada. Sus únicos pelos se concentraban en una cresta mohicana y dos estrellas a los lados. Con diez años le llamaban Giorgio o El de las dos estrellas y se lucía en una pista de karts de un parque acuático cuando estaba vacía. La gente aplaudía con entusiasmo las piruetas del niño del peinado peculiar, que apoyaba a Max Biaggi para llevarle la contraria a su padre. Hace un tiempo Lorenzo rectificó y proclamó que el mejor era Valentino Rossi. La reacción del octacampeón cuando se lo dijeron fue de cierta suficiencia: “Hombre, por fin lo ha reconocido, pero le ha costado”. Ahora Il Dottore debe asumir que en el camino hacia su noveno título tiene un rival con el que no contaba especialmente. Lorenzo se lo dejó claro en el GP de Japón con un adelantamiento en la frenada de los salientes, rodilla con rodilla, una mezcla de locura y talento. Una acción que le valió al mallorquín para acabar ganando el GP de Japón y colocarse líder del Mundial de MotoGP por segunda vez. Como el año pasado, también en la segunda carrera. En 2008, en su debut en la categoría reina, se impuso en Estoril (Portugal) y compartió el liderato con Dani Pedrosa, tercero esta vez en el circuito de Motegi tras Lorenzo y Rossi. Casey Stoner, por su parte, acabó cuarto.


“¿Soy líder? Pues no lo sabía… Es una sensación muy bonita, pero es un dato anecdótico”, dijo Lorenzo, que admitió que Rossi no se lo había puesto nada fácil: “El tío no me dejaba ir del todo después de adelantarle. Ha sido una victoria muy trabajada. Es de todos”. El mallorquín nunca había ganado en Japón y seguramente no se había planteado que Rossi, su ídolo y compañero en Yamaha, se conformarse con ser segundo y estar a “sólo un punto del liderato (41 puntos tiene Lorenzo por 40 del italiano y 38 de Stoner)”. El resultado fue un mal menor para Il Dottore, que protagonizó uno de sus mejores (y únicos) enfrentamientos directos con Pedrosa. En dos giros se pasaron seis veces, tres cada uno. Al catalán se le hacía larga la trazada y el octacampeón no podía contener a su rival le superaba en las apuradas de frenada. La maniobra decisiva de Rossi fue un interior arriesgado en el que ambos casi se tocan. En ese momento, a seis vueltas para el final, Lorenzo rodaba a dos segundos y la diferencia no bajaría del segundo largo. La 23ª victoria de la carrera de Giorgio era una realidad. La bandera de Lorenzo’s land ya ondea en el circuito de Motegi.


La carrera de Pedrosa, que ya puede girar más la rodilla tras su operación, fue ejemplar. Por una vez se olvidó de las deficiencias de su moto (y de proclamarlas) y se concentró en pilotar. “No podía creérmelo, pensaba que me iba a descolgar en una o dos vueltas. Cuando vi que estábamos en la quinta y la sexta y seguía arriba pensaba: 'esto es increíble'”, dijo el piloto de Honda. No lo pudo hacer mejor en la salida: ganó diez posiciones para colocarse segundo. Posición que perdería en la segunda vuelta a favor de Lorenzo, justo cuando su ex compañero Nicky Hayden se caía tras un incidente con Yuki Takahashi. El campeón de 2006 sólo suma cuatro puntos, mientras que el de 2007, Stoner, no pudo hacer otra exhibición como en Qatar y, con problemas de frenos (en la tercera vuelta estaba ya a cuatro segundos de Rossi), sólo pudo acabar cuarto tras superar a Andrea Dovizioso.


jueves, 23 de abril de 2009

El Tau es el campeón de la Liga regular tras superar a un Barça que roza la remontada (83-79)

Santiago intenta lanzar a canasta ante Teletovic -EFE.


Resuelto a su favor el pase a la Final Four de Berlín, el Barça llegó al Buesa Arena de Vitoria dispuesto a exprimir las pocas opciones que tenía de acabar la fase regular como primero. Una esperanza que desmereció en la primera parte, en la que cedió hasta por 18 puntos (45-27 a los 18m29s), y que rozó en el último cuarto, cuando por tres veces se acercó a tan sólo un punto (57-56, 59-58 y 61-60). La reacción, promovida por Juan Carlos Navarro (22 puntos) y especialmente por Ersan Ilyasova (23 tantos y 13 rebotes para un total de 30 de valoración), fue tan espléndida como nefasta había sido la caída. No bastó para superar a un Tau que finalmente ganaría por 83-79, con Tiago Splitter (14) y Mirza Teletovic (19) como máximos anotadores. Este triunfo sirve al grupo de Dusko Ivanovic para proclamarse campeón de la Liga regular y entrar en los libros de historia como primer equipo que acaba la fase inicial invicto en casa (16-0); además acumula un balance de 27-3 y si gana uno de los dos partidos que le quedan (visitas al Fuenlabrada y al MTT Estudiantes) también será el primero en perder menos de cinco partidos desde que en 1994 el torneo pasó a disputarse en fase regular única. En un torneo de 18 equipos (y no de 17 como este año) Real Madrid y Barça alcanzaron un 16-1 en su cancha durante los últimos dos años respectivamente. Cajasol, entonces entrenado por Manel Comas, fue el único en poder ganar al Barça el curso pasado en el Palau en la fase regular. Renovado y mejorado con la presencia de Clay Tucker y Xavi Rey será el último rival del conjunto azulgrana antes de partir hacia Alemania para intentar alcanzar su gran reto: lograr la segunda Euroliga.


“Es cierto, buscábamos la revancha, pero una revancha deportiva. Las derrotas ante Barcelona en la Euroliga nos hicieron un poco de daño”, resolvió Pablo Prigioni ante las cámaras de TVE. Una vez más se cumplió la máxima casi infalible: si el base argentino cuaja una gran actuación (en este caso 13 puntos y siete asistencias) es improbable que su equipo no acabe ganando. Prigioni fue uno de los cinco jugadores del Tau que alcanzaron al menos 12 puntos.


Teletovic, espléndido


Jugador revelación de la Liga pasada y MVP de la Copa, Teletovic podría hacer vídeos para enseñar cómo tirar triples. Tiene una mecánica muy trabajada que permite que la pelota alcancen una parábola tan natural como armónica. Cuando tiene una buena racha, es casi imposible pararle. Ocurrió en el primer cuarto, en el que el ala-pívot bosnio anotó diez puntos, con dos de dos desde más allá de 6’25 para un parcial de 25-21. La propuesta del Tau era más coral y cuando se adelantó 14-5 a los 4m50s parecía que el desarrollo iba a ser un calco al de otros partidos anteriores: la ventaja iría incrementándose hasta hacerse definitiva.


Funcionaba el Tau como los obreros de una cadena en serie ejemplar: todos sabían qué hacer en cada momento y colaboraban para que el resto fuese mejor. Igor Rakocevic parecía encaminado a lograr una veintena de puntos (acabaría sólo con 8) y Splitter demostraba que Daniel Santiago no le suponía tantos problemas como en la Euroliga. Al Barça le incomodaba tener el balón en las manos y apostaba por transiciones lo más cortas posibles. La apuesta más rápida no es otra que los triples. Su 5/7 del primer cuarto desde esa distancia permitió al conjunto azulgrana mantenerse en el partido. Sólo cuatro por debajo tras el segundo triple, al límite, de Jaka Lakovic, que se estancaría en esos seis puntos y acabaría el partido con -6, 2/8 en tiros de campo y repartió tantas asistencias como pelotas perdió (cuatro).


0/7 en triples y Vidal


Por momentos pareció que la eliminatoria de Euroliga nunca se hubiese jugado, que el Barça continuase negado ante un rival al que le era imposible vencer. Hasta siete derrotas consecutivas acumuló ante el Tau y anotando sólo nueve puntos en el segundo cuarto (45-30 al descanso) la derrota parecía casi inevitable. El grupo de Xavi Pascual se sentía como cualquier animal separado de su hábitat natural: no tenía fluidez, no podía superar la impagable defensa del rival y pretendía resolver cuando siempre que se colapsa, con triples. El 0/7 en dicho período, el poco protagonismo de Fran Vázquez y el caos general descompusieron al Barça. Lo desquiciaron, como bien demostró Santiago protestando una acción con Splitter un minuto después -se ganó una técnica-. Sergi Vidal (12 tantos), con cinco puntos seguidos puso la máxima diferencia del partido (45-27 a los 18m20s).


El Barça cambió completamente en el segundo acto. Defendió en zona, una opción que suele complicar a Ivanovic, que ni la aplica ni entrena cómo solventarla. En esas aparecieron Navarro e Ilyasova. El primero había sido un desastre en la primera parte con -2 de valoración y un pobre 3/10. Pero es lo que tienen los grandes jugadores, que les basta medio suspiro para exhibirse. Navarro anotó ocho puntos (dos triples incluidos) en poco más de un minuto y redujo la distancia (53-42 a los 24m25s). Una reacción que había iniciado Ilyasova, autor de 13 puntos en el tercer cuarto. El ala-pívot turco acumula una racha espléndida desde más allá de 6’25: ha anotado 13 de los últimos 19 triples que ha lanzado en la Liga ACB.


Repitió el mismo recurso el Tau y se tiró hasta las zapatillas –a saber: Prigioni (1/5), Rakocevic (1/7)–. Ni tan siquiera Teletovic estaba acertado desde dicha distancia. El jugador bosnio pediría el cambio tras cometer su tercera personal sobre Ilyasova y no volvería a salir hasta los últimos minutos. Justo para meter su quinto triple y consolidar un parcial de 7-2 iniciado por Vidal (73-64 a 4m04s). Una distancia que complicaba la reacción del Barça, que había llegado a ponerse a uno, con Vázquez e Ilyasova como anotadores. Los tres triples del conjunto azulgrana en los últimos dos minutos sólo sirvieron para reducir las diferencias. Cajasol y Berlín esperan al Barça. Tras ganar la Supercopa y la Copa el Tau sueña con ganar la Liga ACB, en la que tendrá el factor cancha a favor siempre. “Eso no te asegura nada”, advirtió Prigioni.


EL DATO


El Tau sólo ha perdido tres partidos en casa durante la temporada, siempre en Euroliga. El primero, ante el Lottomatica Roma en la primera fase no le impidió acabar acceder al Top 16 como líder del grupo C. Los dos siguientes condicionaron su futuro en la competición. La derrota en Vitoria ante Olympiacos hizo que se enfrentase en cuartos de final ante el Barça, que le ganaría con autoridad en el Buesa Arena en el cuarto partido y se impondría en el quinto y definitivo en el Palau.


domingo, 19 de abril de 2009

Nadal desquicia a Djokovic en su quinto triunfo consecutivo en Montecarlo

Nadal, serio, levanta el trofeo de Montecarlo -EFE.



A veces la diferencia entre una victoria y una derrota en una final es una cuestión puramente de matices, de pequeños detalles que acaban por definir quién acaba fotografiándose con el trofeo y quién se mira la escena con la mirada perdida. Pero hay quien va más allá y acaba gestionando a su favor cualquiera de las circunstancias que se le presenten, como Rafa Nadal (Manacor, Mallorca, 1986), que en tierra batida tiene fiabilidad extraordinaria y es capaz de transformar un mal día en otro ejercicio brillante de golpes extremos y fe incalculable. “Cuando paso por situaciones difíciles sé que si estoy ahí todo el tiempo, siempre tendré posibilidades”, reflexionó en voz alta el número mundial tras ganar su quinto título en Montecarlo consecutivo ante Novak Djokovic (6-3, 2-6 y 6-1). Nadal estaba contento con su actitud, pero no excesivamente por el juego. No le convenció su servicio –“no he sacado demasiado bien, sobre todo el segundo saque, que a veces fue un desastre, a 120 kilómetros por hora” (concedió once break en contra)–. Su diferencia con el resto quedó bien resumida en el primer juego del primer set, que resolvió tras 14 minutos y salvar varias pelotas de break con golpes imposibles, incluido un passing magistral que hizo que Djokovic se quedase arrodillado en la arcilla –el serbio diría después la frase adecuada para completar la instantánea: “Rafa, eres increíble”–. Y el propio elogiado reconocería después las dificultades: “Novak estaba jugando muy bien, bastante mejor, pero he salvado pelotas con fortuna”.


No hay nadie como Nadal sobre tierra batida, donde acumula 21 partidos seguidos ganando (cedió el curso pasado en Roma ante Juan Carlos) y ha vencido en 23 de las 24 finales que ha disputado. Sólo Roger Federer pudo superarle en su superficie predilecta: fue en la final de Hamburgo de 2007 y significó el fin de una racha casi inalcanzable, la de 81 victorias consecutivas. Con su triunfo en Montecarlo Nadal iguala una cifra del suizo: ambos tienen 14 Masters. De hecho, al tenista manacorense sólo le faltan dos, Miami y Cincinnati, el único en el que todavía no ha sido finalista.


Inicio atípico


El inicio de la final fue completamente atípico, con dos jugadores empeñados en perder con su servicio lo que ganaban al resto. En los siete primeros juegos ambos ganaron un único punto con el saque a favor. Nadal ganaría el siguiente con su servicio y dejando a Djokovic en blanco. Dominaba el manacorense desde el fondo de la pista, controlaba y deshacía los detalles ante un rival superado que cometería hasta 17 errores no forzados (47 en total) en el primer set. Un mundo aparte en comparación con el segundo, monopolizado casi por completo por Djokovic, que celebraba efusivamente cualquier punto, consciente de que todo lo bueno le acercaba a forzar el tercer y definitivo set. El número tres era un auténtico portento: nadie recordaba ya que minutos antes hubiese necesitado friegas en la espalda del fisioterapeuta y que hubiera puesto caras de dolor. Pero incluso en dichas circunstancias se quedó patidifuso ante Nadal, que le respondió con piernas y un golpe impagable. El juego y el set acabarían siendo para Djokovic. El balance (2-6) pasaba a la historia: Nadal no perdía un set en Montecarlo desde la final de 2006, su segundo título allí, el primero en el torneo ante Federer, al que había ganado también en 2007 y 2008.


En la manga final Nadal mostró su mejor virtud: el encontrar en el sufrimiento el perfecto estímulo para reponerse. Se llevó el intento primer juego y a pesar de ceder en el tercero (salvando tres pelotas de break) acabó resolviendo con facilidad un partido tremendamente exigente de casi tres horas de duración.


“Me encanta jugar aquí y haber ganado cinco veces es un sueño”, diría Nadal, cubierto de una chaqueta fina amarilla. Debajo llevaba la camiseta totalmente rebozada de arcilla. Una vez más se había tirado al suelo para festejar la victoria. Y una vez más continuó con su discurso escéptico de siempre. “¿Ganar en Barcelona? Primero tendré que pensar en superar la primera ronda, que no será fácil”, dijo el número uno, que ha vencido en las cuatro últimas ediciones del Godó.


Vettel encumbra a Red Bull en China y continúa su idilio con la historia

Vettel levanta los brazos para festeja su triunfo en Shanghái -EFE.



Declarados finalmente como legales los dobles difusores, la Fórmula 1 se ha convertido en un pobre debate entre algunos de sus protagonistas. Flavio Briatore pronostica que con la decisión Brawn GP tendrá el campeonato asegurado en poco más de un mes y se mofa del líder de dicha escudería y del Mundial, Jenson Button, quien se defiende y recuerda al patrón de Renault que este año intentó contratarle. El culebrón se completa con la inesperada despedida en McLaren de Ron Dennis, que se dedicará a lanzar un deportivo de calle. Una ocupación más tranquila que reflotar a la escudería británica, con ocho puntos en las primeras tres carreras. Peor funcionan las cosas en Ferrari: no ha puntuado y firma su peor inicio desde 1981, cuando Gilles Villeneuve y Didier Pironí no concluyeron las tres primeras pruebas (Estados Unidos Oeste, Brasil y Argentina). Ajeno a las cuestiones extradeportivas y a las críticas a Ross Brawn por haber sacado provecho de los matices en la normativa está Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 1987) y con un monoplaza sin doble difusor ni KERS. Hay quien le ve como el sustituto natural de Michael Schumacher, su mecenas. Una apuesta razonable: Vettel ostenta el récord de precocidad en ganar una prueba (el GP de Italia, con tan sólo 21 años, dos meses y 11 días y la pole con un día menos) y cuando aún no ha cumplido 22 ya se ha impuesto en dos carreras (algo inédito), la última en otro diluvio en el GP de China. El triunfo en Shanghái, fruto de una estrategia adecuada –“parar pronto y tirar fuerte desde el principio”– y de un pilotaje exquisito –impagable su adelantamiento a Button a 14 vueltas a pesar de que éste tuviese que repostar después–, supone el primero para Red Bull, que también logró su primer doblete con Mark Webber como segundo. Button, tercero, continúa liderando el Mundial con 21 puntos, seis más que su escudero (Rubens Barrichello, cuarto en Shanghái) y 11 que el propio Vettel y Timo Glock (séptimo). “Todo lo que podía salir mal salió”, lamentó Fernando Alonso, que finalizó noveno.


“Estoy extremadamente contento”, concedió sonriente Vettel. Cuentan que es un tipo sincero, decidido y bromista. Nadie duda de que sea un ganador. Lleva años demostrándolo: en 2004 ganó la F-MBW tras ganar 18 de las 20 pruebas disputadas. Un año siguiente sería el mejor novato de la F3 Europea y en 2006 acabaría subcampeón. El accidente de Robert Kubica en el GP de Canadá de 2007 le permitiría debutar en la Fórmula 1 en EE UU. al volante de un Toro Rosso, a quien el curso pasado daría en Monza el único triunfo en su historia.


Más problemas que espectáculo



Vettel fue el mejor en una carrera que ofreció más problemas en el trazado y en el cielo que espectáculo. Al circuito de Shanghái, repleto de virajes de múltiples tipos, sólo le faltaba un asfalto mojado. Otra exigencia más para demostrar la habilidad de los pilotos. Casi todos tuvieron un mínimo percance, incluido el propio Vettel. La imagen más espectacular es compartida entre el salto del BMW de Robert Kubica al Toyota de Jarno Trulli y el golpazo de Adrian Sutil, que destrozó totalmente el morro de su Force India.


El inicio de verdad, el de rigor, se hizo esperar hasta la séptima vuelta, cuando se fue el coche de seguridad, que había guiado a los pilotos en una de las salidas más aburridas de la historia. Exigencias de la lluvia y una buena oportunidad para Glock y Robert Kubica, que decidieron acertadamente salir desde el pit lane. Otros, como Alonso tardaron demasiado por pasar por boxes, sólo una vuelta después que el coche se fuese. El bicampeón pasó del segundo puesto con el que partía a ser el último. La estrategia no podía haber sido más desacertada. “Teníamos un buen coche para seco…”, lamentaba Alonso.


Sin medias tintas se vieron los primeros piques, como la lucha por el octavo lugar entre los dos últimos campeones: Lewis Hamilton superaba a Kimi Raikkonen. Los tiempos han cambiado, al menos de momento. Hamilton acabaría sólo sexto y el finlandés, con problemas en sus neumáticos, décimo. Al otro piloto de Ferrari, Felipe Massa, no le hacía falta esforzarse demasiado en adelantar y fue ascendiendo puestos conforme sus rivales pasaban a repostar. El brasileño llegó a rodar tercero, pero una vez más su coche sufrió una avería eléctrica y tuvo que abandonar. Circunstancia que rompe su curiosa estadística: en los dos últimos años tampoco no había puntuado en los dos primeros GP, pero había ganado el tercero, en Bahréin. El desgobierno en la escudería de Maranello es un secreto a voces: Massa dice que sin el KERS han perdido entre tres y cuatro décimas, y lo exige para la próxima carrera, precisamente en Bahréin. Correr para encontrar soluciones rápido suele llevar a consecuencias aún peores. Seguramente varios medios empezarán a señalar a Vettel como próximo líder de los italianos. Su futuro parece espléndido. En China encumbró a Red Bull y, una vez más, continuó su idilio con la historia.



jueves, 16 de abril de 2009

Juan Carlos Ferrero se reengancha al éxito

Ferrero sostiene el trofeo de Casablanca -EFE.



Caminos y metas conforman los incentivos y las pesadillas de la vida, proyectada como una continua carrera de fondo. Y por mucho que los educadores se encarguen de recalcar a los pequeños que lo importante es participar y aprender, sólo se asciende (ayudas de terceros aparte) mediante éxito y triunfos (simbólicos o no). En los deportes la sentencia es aún más contundente: sólo se juzga el presente. Y en el presente Juan Carlos Ferrero (Ontinyent, 1980) es simplemente un tenista que tiene la esperanza de volver a estar entre los mejores. Siento que he encontrado el camino para ganar de nuevo”, dice, convencido, quien puede presumir de haber sido número uno mundial durante seis semanas a finales de 2003. La última celebración del valenciano pertenece a otra esfera completamente diferente. En Casablanca (Marruecos) y ante el francés Florent Serra (6-4 y 7-5) Ferrero festejó el 12º título de su carrera, el primero en los últimos cinco años y medio. 110 torneos después de levantar el Masters de Madrid el jugador pudo volver a repetir su ritual más conmovedor: mirar al cielo y señalar hacia su madre, Rosario, fallecida cuando Ferrero tenía 16 años. El principal motivo para pensar en una retirada prematura y, a la vez, el mejor motor para continuar por los circuitos e intentar volver a estar entre los mejores. De momento participará como invitado en el próximo Open Banco Sabadell Godó, que se celebrará entre los días 18 y 26 de este mes, y poder disputar Roland Garros.

Admirador de Pete Sampras y Manolo Santana, Ferrero sueña con volver a hacer un papel digno en París, donde ganó en 2003 –el diario L’Equipe le bautizaría como “el otro rey Juan Carlos”– y donde ya había sido semifinalista tres años antes, con 20 (Gustavo Kuerten le ganaría tras remontar dos sets a uno encontrar y 4-2 en la cuarta manga). Ese mismo año, el 2000, Ferrero sería el gran héroe de la primera Copa Davis ganada por España ganando dos de los tres puntos en la final ante Australia (3-1), disputada en el Palau Sant Jordi de Barcelona. Su resto ganador ante Lleyton Hewitt es uno de los grandes recuerdos del deporte español. Una instantánea, la de Ferrero dejándose caer en la arcilla tras ganar, que contrasta con sus lágrimas en la final perdida ante el mismo rival en 2003 y el rostro serio de la edición siguiente, disputada ante Estados Unidos en La Cartuja de Sevilla y en la que sólo jugó los dobles y fue desplazado por un chaval de apenas 18 años que había ganado su primer título en Sopot (Polonia) y que empezaba a despuntar, Rafa Nadal. Ferrero acabaría aquella temporada como 31º, muy mermado por una lesión en una muñeca y una costilla tras un inoportuno tropezón. Nunca más pasaría del 15º lugar y sólo alcanzaría los cuartos en un Grand Slam, Wimbledon, en 2007. La Davis marcó su explosión y su declive, motivado por continuas lesiones “y por cosas más mentales”. La prensa francesa le apodó Mosquito, por su fragilidad física. Un amigo ya le llamaba así porque “corría muy rápido por la pista”.


Número uno mundial


El cenit del tenista valenciano fue alcanzar el número uno el 6 de septiembre de 2003 tras ganar a Andre Agassi en el US Open en semifinales. Andy Roddick le superaría en la final. Después llegaría su triunfo en Madrid y… el vacío. Desde entonces, a excepción de su triunfo en el Masters español-Copa del Rey de 2006 (no computable para la ATP), Ferrero no había ganado más torneos, aunque seis veces había sido finalista: Rotterdam (2004), Godó y Viena (2005), Masters Series de Cincinnati (2006), Costa do Sauipe (2007) y Auckland (2008). Y en ocasiones puntuales, el rival antipopular: en 2006 vencería a Albert Costa en el Godó, en el encuentro que supuso la retirada del jugador que le había ganado en la final de Roland Garros de 2002, y en 2008 eliminó en segunda ronda a Nadal en Roma.


Los inicios de Ferrero fueron los clásicos de los fuera de serie que despuntan casi desde siempre. Empezó a jugar a tenis con siete años con su padre, Eduardo, y a los 14 ya era todo un bicampeón del mundo en su categoría y había levantado trofeos tan prestigiosos como “Les Petits Princes” y “Les Petits As”. Con 18 ya era campeón júnior en Roland Garros. Con 19 era el 43º del mundo. Y con 20, el gran héroe de la primera Copa Davis de España. Un año después batió el récord español de victorias consecutivas, 16 y ganó en Barcelona, Roma, Estoril, Dubai, Gstaad y Hamburgo.

“Quisiera que la gente se acuerde de mí como uno de los mejores tenistas de la Historia, trabajo para la Historia”, decía Ferrero en una entrevista antes de ser número uno. Nadie duda de que este apasionado de los coches deportivos y de las motos 4x4 en particular ocupa un lugar importante en los libros. Un espacio que El Mosquito, reenganchado al éxito tras su triunfo en Casablanca, aspira a mejorar. El Godó es su próximo reto. El sueño, París.

lunes, 13 de abril de 2009

Stoner despeja las dudas con otro triunfo incuestionable

Stoner recibe el trofeo como ganador en Qatar de manos del presidente de la Federación Qataría de Motor y Motocicleta (QMM), Nasser Bin Khalifa al-Atyya -EFE.



Un hueso minúsculo era la comidilla en los boxes y un tema capital en cualquier tertulia de MotoGP, la competición de motos mayúscula. Los focos estaban justificados: el tamaño del escafoides es inversamente proporcional a su importancia en el funcionamiento de la muñeca. Y ahí entraba Casey Stoner (Southport, Australia, 1985), el gran dominador de la pretemporada, vencedor sin problemas en el GP 0 en Jerez y quien ostentaba la pole en el GP de Qatar. Se dudaba de que el campeón de 2007 resistiese el dolor en el escafoides de su muñeca izquierda, que se operó a principios de noviembre tras advertir tres meses antes en Misano (GP de San Marino) que el hueso se le había desoldado (ya había sido intervenido en 2003, cuando el piloto competía en 125cc). Stoner no había completado más de ocho vueltas al circuito de Losail durante el fin de semana y en los tests previos había hecho entre cinco y seis vueltas. ¿Era una cuestión de incapacidad o de precaución? Las dudas tardaron en resolverse más de lo habitual. Un tremendo temporal, un diluvio inoportuno (¡en el desierto!), pospuso un día la carrera de MotoGP (además de reducir la de 125cc a tan sólo cuatro vueltas y a sólo 13 la de 250cc). No hubo rebajas en la categoría reina. Ni en cuanto a vueltas recorridas (22). Ni en cuanto a autoridad. Stoner se comportó como es habitual cuando parte desde la primera posición: mantuvo su lugar en la salida y se alejó con facilidad. En el segundo giro ya aventajaba en casi tres segundos a Valentino Rossi, su inmediato perseguidor, que había tenido que adelantar a Jorge Lorenzo y a Loris Capirossi. Y, sobre todo, no cedió Stoner cuando, en la novena vuelta, Il Dottore llegó a situarse a menos de dos segundos. Ése fue el punto de inflexión del australiano para aumentar la renta hasta los 7’7sg finales. Todo un mundo con el octacampeón mundial. A Lorenzo, tercero, le sacó 16’2sg. Lejos, muy lejos, quedaron el resto de pilotos españoles: Toni Elias fue noveno, Dani Pedrosa, 11º, y Sete Gibernau, en su retorno al Mundial, 13º.


“En esta pista la adherencia no es la mejor. La moto se movía un poco, pero probablemente gracias a mis años de dirt track (disciplina en pista de ceniza o arena en la que constantemente se derrapa) me sintiera mejor que otros pilotos”, analizó Stoner, que ya ha ganado 17 carreras en MotoGP, tres de las últimas cuatro (también se impuso en Australia y en Valencia el curso pasado). En Losail el líder de Ducati demostró que es el principal candidato para impedir que Rossi revalide el título. No se precipitó como el año pasado cuando Il Dottore le remontaba ventajas casi insalvables y acababa adelantándole (el recuerdo de Laguna Seca es imborrable). “Fui demasiado confiado, pero he aprendido a ser más agresivo y a arriesgarme más”, conviene ahora Stoner, que festejó su triunfo como suele hacer, besando a su mujer Adriana.

Lorenzo-Dovizioso

Satisfecho, muy satisfecho estaba Rossi, consciente de que Stoner era el “más rápido aquí” y obligado a optar por una estrategia sensata: “Me he divertido mucho en la primera parte de la carrera y he conseguido acercarme, pero no podía continuar mucho más a ese ritmo. He preferido asegurar el segundo puesto, los 20 puntos”. El italiano felicitó con un frío apretón de manos a su compañero Lorenzo, al que ve como competidor a corto plazo. Giorgio –“he ido bastante más lento que Stoner y Rossi, pero estoy contento”– es un piloto renovado. Dice ser más libre que nunca tras romper con su representante de siempre, Dani Amatriaín, y más experto tras su primer año en MotoGP. Confiesa Lorenzo que llegó a pensar que era de acero y no le dio suficiente trascendencia a las caídas. En Qatar y por unas vueltas, el balear retrocedió en el tiempo y repitió su gran duelo en 250cc con Andrea Dovizioso, al que arrebató dos Mundiales. Esta vez, al final de una recta, en uan curva de derechas, le quitó la tercera posición (Dovi sería finalmente quinto).


Lorenzo no acusó el cambio obligado de neumáticos y se ha adaptado rápido a los Bridgestone. Mayores problemas tiene su enemigo popular, Pedrosa. El piloto de Honda está mermado tras su última operación y se recupera de sus lesiones en el antebrazo y en la rodilla izquierda, consecuencias de su caída el pasado 2 de marzo precisamente en el circuito de Losail. Donde también se ganó otro enemigo para siempre: Alex de Angelis, que le adelantó en su maniobra muy arriesgada cuando rodaba sexto y llegó a golpearle. “Me ha abordado para cerrarme. No ha tenido ningún respeto, pero la vida le devolverá el favor”, denunció Pedrosa.Cuando terminaba de adelantar la moto se ha levantado y le he tocado. Lo lamento porque sé que tiene problemas con una rodilla y espero que no se haya hecho daño”, replicó el infractor, llamado a capítulo por los comisarios de carrera, que sólo le advirtieron verbalmente por la polémica acción. Ajeno a dicha pelea estaba Gibernau, quien tras su retirada en 2006 volvió a disputar un GP con una Ducati, en el Francisco Hernando Team. “He sufrido muchísimo, pero estoy muy satisfecho. El resultado (13º) es mucho mejor del esperado. Pensábamos que quizás no acabaríamos”, dijo el que fuera el gran rival de Rossi. Ahora los tiros van hacia Stoner, que en Qatar despejó las dudas sobre su escafoides y logró otro triunfo incuestionable.

domingo, 12 de abril de 2009

El Barça celebra la Final Four ante un Bruesa superado (86-64)

Vázquez le hace un tapón a Doblas -EFE.



Autohomenaje y partido sumamente tranquilo del Barça ante el Bruesa GBC (86-64) para celebrar el éxito conseguido tres días antes, el pase a la Final Four de Berlín de la Euroliga tras una gran serie ante el Tau. El rival contra el que el conjunto azulgrana lucha por concluir como primero la fase regular de la Liga ACB y disponer del factor pista a favor en las eliminatorias para el título. Un objetivo que tiene muy complicado porque está a dos triunfos del grupo de Dusko Ivanovic, que consiguió una importante victoria a domicilio ante el Kalise Gran Canaria (73-89). Sólo el CAI Zaragoza había ganado esta temporada en el Centro insular de Deportes. Barça y Tau se enfrentarán en el Buesa Arena en la antepenúltima jornada, un ensayo de una hipotética final del torneo, en el que Fran Vázquez (17 puntos y siete rebotes) ya acumula 250 partidos. El pívot gallego fue titular acompañando en la pintura a Ersan Ilyasova (15 puntos), que curiosamente sólo lanzó triples y los metió todos (5/5). Xavi Pascual optó por reservar a Juan Carlos Navarro tras su sobreesfuerzo en la Euroliga. No era necesario forzar a La Bomba, continúa recuperándose de su elongación en el bíceps femoral, para imponerse a un Bruesa GBC limitado en el que sólo Isaac López (10) y Bernard Hopkins (13) superaron los ocho puntos. El Barça lo dejó todo hecho en el primer cuarto (31-16) y se fue al descanso dominando por 53-36, su mejor anotación en el curso en los dos primeros períodos.


Empezó el conjunto azulgrana como había iniciado el quinto partido ante el Tau, con una excelente intensidad defensiva y un ataque casi perfecto, y a los 7m21s ya ganaba por 25-11 con un 8/9 en tiros de campo. Ilyasova había anotado tres triples ante un Bruesa GBC autolimitado al trabajo (y limitaciones) de David Doblas, que ofrece tantas ganas como falta de mecánica de tiro. El jugador, que coincidió con José Manuel Calderón cuando era júnior en el Baskonia y ha conseguido dos ascensos con su actual equipo, lanzó los primeros cinco tiros de los visitantes. La consigna del grupo de Pablo Laso era completamente previsible: pelotas a Doblas, un recurso justito teniendo en cuenta de que en el banquillo estaban tres veteranos como Denis Marconato, Bernard Hopkins y Loe Roe.


Reacción visitante


En cuanto los visitantes contemplaron otras opciones ofensivas mejoraron. Entraron Hopkins y Roe y el marcador se ajustó hasta el 40-30, a los 15 minutos. Una reacción que no tuvo continuidad porque Laso sentaría a Roe para dar entrada a Doblas (coincidiendo con un parcial del Barça de 6-0). Entre Jaka Lakovic (11 puntos, 3/3) y Vázquez cerraron la primera parte, la mejor del curso del Barça (51-33).


Uno de los espectadores de lujo del partido era Denis Marconato, muy aplaudido en su retorno al Palau. El pívot italiano sólo participó los últimos 19 segundos del segundo cuarto en la primera mitad y fue el más destacado en el buen inicio de su equipo en el tercer cuarto anotando sus cuatro puntos (58-47 a los 25m30s). Una remontada que premiaba la buena circulación de Bojan Popovic y castigaba la relajación y el desacierto del Barça, centrado exclusivamente en el juego interior y con Daniel Santiago demasiado irregular. Los locales cambiaron la tendencia metiendo su primer lanzamiento en el período desde más allá de 6’25, de Roger Grimau (11 tantos). El triple y una jugada de dos más uno del capitán fueron el inicio y el final de un parcial de 24-10 con el que los locales alcanzaron su mayor ventaja (80-47 a 3m32s).


Se colapsó el Bruesa GBC y sobresalió Jordi Trias, que tuvo sus minutos (13) después de que Pascual le dedicase el pase a la Final Four y destacase su profesionalidad a pesar de no haberle hecho jugar en el quinto partido. El ala-pívot catalán anotó siete puntos (triple incluido), capturó cinco rebotes y se llevó los gritos de apoyo del Palau: es un jugador carismático, un 4 interesante que creció con Ivanovic y que ahora sólo contribuye en los minutos de basura. También dispuso de su oportunidad el joven Xavi Rabaseda, que debutó en ACB la semana pasada en Granada y culminó con un mate la celebración plácida del Barça del pase a las semifinales de la Euroliga. Un autohomenaje en toda regla.


sábado, 11 de abril de 2009

Ndong complica aún más la permanencia del ViveMenorca

Ndong realiza un mate ante Ivanov -EFE.


Hace dos temporadas algunos jugadores del ViveMenorca se disfrazaron de William Wallace, el legendario héroe irlandés caracterizado por Mel Gibson en Braveheart. La campaña, más allá de la gran acogida popular que tuvo, no pudo reflejar mejor la idiosincrasia de un club superviviente en la pista y que cada año hace malabarismos para cuadrar presupuestos. Desde el ascenso a Liga ACB en 2006 el conjunto menorquín se ha asegurado siempre la continuidad en la elite en el último partido y con un balance exacto (12 y 22 derrotas). En su primer curso se mantuvo tras ganar al Ricoh Manresa, mientras que tanto en 2007 como 2008 no descendió a pesar de perder ante el CB Murcia y Kalise Gran Canaria. Le beneficiaron las derrotas de terceros (Etosa Alicante en Gran Canaria y Grupo Capitol Valladolid en Murcia, respectivamente). Esta temporada la situación es aún más complicada, especialmente tras perder en casa ante Unicaja (67-78) con un protagonista sin discusión, Boniface Ndong (24 puntos, 9/12 en tiros de campo, cinco rebotes y 31 de valoración). Con seis triunfos, dos menos que el antepenúltimo el CAI Zaragoza, desde el ViveMenorca calculan que necesitan tres victorias más. O lo que es lo mismo, ganar tres de los cuatro partidos que le quedan. El calendario (CB Granada, Bruesa GBC, Real Madrid y Cajasol) no parece muy propicio. Tampoco desprende optimismo la racha del equipo, que ha perdido 14 de sus 15 últimos encuentros. El cambio de Javier Imbroda por Ricard Casas no ha sido el revulsivo buscado.


Se comportó el ViveMenorca como una montaña rusa: se deshizo con la misma facilidad y naturalidad con la que se reenganchó al partido en la segunda parte. En la primera se atascó en ataque como si la única solución fue la individual: encajó un parcial de 0-11 en el primer cuarto (9-20) y llegó al descanso con 23-38 en contra. Sabía Unicaja jugar bien en la zona y habilitar a sus tiradores, como Jiri Welsh o Thomas Kelati, que lanzaban sin ninguna oposición. Ndong reflejaba mejor que nadie la superioridad visitante: el pívot senegalés anotó 12 puntos en los dos primeros cuartos, uno menos que Mario Stojic, el eterno capitán del ViveMenorca. El ex jugador del Real Madrid era el único capaz en asumir responsabilidad con acierto (acabó con 19 puntos). Algo que los extracomunitarios (Steve Burtt y Pooh Jeter, con -4 y -3 respectivamente tras los dos primeros cuartos) no ofrecían.


Parcial de 21-9


La remontada local llegó coincidiendo con el inicio de la segunda parte, como si tras los vestuarios hubiese hecho un borrón y cuenta nueva. Liderado por Frederic Weis en defensa y por Jeter (20 puntos al final) en ataque, el conjunto de Javier Imbroda logró un parcial de 21-9 (44-47 a los 27m42s) con once puntos desde la línea de personal. La distancia desde la que acabaría perdiendo sus opciones fallando siete tiros libres en el último cuarto y que le impidieron no acercarse más a cuatro puntos (56-60 a 5m25s) tras remontar una desventaja de 12 puntos. Precisamente los tantos que anotó Ndong a partir de entonces. El pívot senegalés salió a la pista por primera vez en la segunda parte y acabó sentenciando el partido con mates impresionantes que la propia afición del ViveMenorca no pudo negarse a aplaudir. “Ahora nos toca jugar contra los equipos que luchan por quedarse en la categoría y es normal que sean agresivos. Hemos jugado bien”, analizó el propio jugador.


El ViveMenorca necesitará un final espléndido para remendar una temporada horrible. En 2006 lo logró ganando en la última jornada al Ricoh Manresa (75-73), el único triunfo en las últimas cinco jornadas. El curso siguiente perdería en Murcia 69-68 tras dos tiros libres de Marcus Fizer y tras haber sumado tres victorias en los últimos cinco partidos, cinco en los últimos diez. Más suerte tuvo la campaña pasada, en la que no descendió pese a perder sus últimos seis partidos. La derrota del Grupo Capitol Valladolid le permitió seguir en la Liga ACB y disfrutar de su enfrentamiento ante el Kalise Gran Canaria, en el que finalmente cedió en la prórroga.