domingo 5 de febrero de 2012

Triunfo azulgrana ante el Estudiantes a ritmo de triples (65-80)

Vázquez tapona a Jaime Fernández - ACB Photo - Antonio martín.
Un actor que no se cree su papel, que piensa para recordar el guión y acompañarlo con el gesto preciso es un mero lector y no un intérprete. El de verdad se mete tanto en la piel de su personaje que vive, ríe y sufre como si fuese él: el enfado es tan real como la risa tonta. Y el Barça de Xavi Pascual cada vez se está acercando más al buen intérprete, pues durante varias fases del partido traduce las consignas del entrenador sin dudas con la naturalidad de la espontaneidad estudiada y con la seguridad del talento. Los azulgrana llegaron a bordarlo en varias fases en su triunfo a domicilio por 65-80 ante un Estudiantes ejemplar que supo revertir una situación muy adversa en los primeros compases y fue un incordio hasta el final con el  para acercarse en la recta final. Los locales fueron siempre acribillados por los triples (14/29) y con especial protagonismo de Navarro (4/7) y Eidson (5/7). El Barça es líder en solitario de la Liga ACB después de la derrota del Madrid ante el Bizkaia Bilbao Basket (90-93). Hacía 20 meses que los blancos no perdían en casa en fase regular.  

Con Ingles como repartidor el Barça entró al partido convertido en un equipo ágil que trabajaba muy bien los tiros y contenía a los locales con una defensa seria, capitaneada por un Vázquez infranqueable y capaz de poner tres tapones. El ala-pívot gallego había salido a la pista por Lorbek, el mejor hasta que le castigaron con tres personales: la tercera, una técnica, le cayó después de protestar la segunda que le señalaron a Germán Gabriel. También Perovic tenía problemas con las faltas Perovic -para suerte de los locales, que metieron 12 tiros libres en la primera parte y luego no volvieron a lanzar- en un conjunto azulgrana engrasado, donde tanto Eidson como Navarro se presentaron con dos triples. Una solución acertada durante todo el encuentro para abrir diferencias y para contener al conjunto de Pepu Hernández, que se repuso de que los azulgrana les doblasen en el marcador (16-32 a los 12m 45s) con un parcial de 13-3 al que respondió Mickeal, claro, con otro triple poco antes del descanso (31-38). El 38% de los puntos de los locales eran de tiros libres, mientras que los visitantes estaban equilibrados en los tiros de dos (7/14) y en los de dos (7/15). 

Recital de Navarro y Eidson

El Estudiantes había echado mucho de menos la mejor versión de Granger (3/8) su último fichaje, Lofton, que vive su segunda etapa en el club y que sólo logró meter una canasta antes del paso por los vestuarios. Pero el concurso del tirador y el de Simmons reactivó de nuevo a los locales, que se pusieron a un suspiro (45-47 a los 26m 20s). La réplica fue de Navarro con un triple y Huertas aportó cinco puntos seguidos. Germán Gabriel sobresalía en la pintura y el Estudiantes aguantaba al final del tercer cuarto (52-55) por su coraje, el trabajo en el rebote -llegó a palmear tres veces seguidas- y la caraja azulgrana con los tiros libres. En esa faceta estuvo nefasto (1/5) Ndong, brillante para desatastar  su equipo en el tramo final en defensa y en ataque, mientras Eidson y Navarro continuaban enchufados desde fuera del perímetro. Dos triples consecutivos de La Bomba parecieron sentenciar el partido (54-70 a los 6m 01s), pero los locales se resistieron con el combativo Lofton -autor de 15 puntos en la segunda parte-, aunque lo máximo que consiguieron fue acercarse a nueve puntos. Entonces Eidson metió su último triple y ya no hubo tiempo para sorpresas de última hora. 

ASEFA ESTUDIANTES 65 (14+17+23+13): Granger (7), Lofton (17), Jiménez (4), Clark (4), Simons (9) –quinteto inicial-, Fernández (2), Driesen (6), Gabriel (13) y De la Fuente (3). BARÇA 80 (23+15+17+25): Huertas (10), Ingles, Mickeal (9), Lorbek (9), Perovic (4) –quinteto inicial-, Sada (2), Navarro (15), Vázquez (2), Ndong (11), Rabaseda (3) i Eidson (15).

Àrbitres: Redondo, Bultó i Castillo.

Tello y Messi sorprenden a la Real Sociedad (2-1)


La vida da tantas vueltas que a veces ofrece capítulos dignos de esas películas románticas repletas de casualidades retorcidas para que la parejita protagonista acaba dándose un beso en los últimos minutos de metraje. Y la historia de Cristian Tello (Sabadell, 1991) parece escrita por un guionista de este tipo de historias, pues no ha seguido un camino habitual hasta llegar a su debut como titular en Liga en el Camp Nou, a ese toque sutil ante Bravo para marcar el primer gol del Barça en la victoria por 2-1 ante la Real Sociedad en un duelo departido entre canteranos, con ocho por los locales -con el propio Tello y Dos Santos como grandes sorpresas- y nueve por los visitantes entre los titulares, Busquets se marchó con una herida inciso- contusa en la rodilla y Messi rompió su sequía de gol. Los azulgrana siguen a siete puntos del Madrid, vencedor en Getafe por 0-1 con un gol de Sergio Ramos de cabeza tras un córner botado por Özil.  

Discutido en los últimos partidos y melancólico tras fallar un penalty en Mestalla, Messi se desquitó habilitando a Tello. Éste, agradecido por el regalo, fue concreto para superar al portero en el momento preciso. El canterano abrió los brazos para enseñar sus guantes negros y celebrar su primer gol en Liga siete días de debutar en Villarreal y de ser el mejor pese a salir en los minutos finales. El canterano debutó a finales del año pasado en la Copa del Rey ante el CE L'Hospitalet marcando dos goles. Entrevistado al final del partido contra la Real por Susana Guasch para La Sexta Tello dijo tres veces “muy contento”, así describió su estado de ánimo por el gol, la confianza del míster y la victoria, y dejó claro que está para lo que le manden. Está aprovechando las oportunidades que le está dando Guardiola, el mismo que la temporada pasada se lo llevó a la pretemporada con el primer equipo. Entonces Tello acababa de volver del Espanyol, donde Mauricio Pochettino había prometido hacerle ficha para jugar en Primera. Pero el jugador prefirió volver al club que no le renovó después de ser pichichi -y figura- en el Torneo Internacional de Maspalomas de fútbol 7 en 2003 y de marcharse cedido al CF Damm.

Auténtico

Después de aquel torneo de fútbol 7 Tello tuvo que hablar con muchos periodistas y en esas conversaciones demostró que era un niño de 12 años tímido, humilde y seguro de sí mismo. Para muestra, esta reacción en una entrevista que le hizo Víctor Colomer en el periódico de su ciudad, Diari de Sabadell. El periodista le dijo: “Los comentaristas se deshacían en elogios hacia ti”. Tello se puso a mirar al suelo serio mientras se enroscaba un hilo en el dedo. Confesó que admiraba a Saviola, Ronaldinho y Ronaldo y sentenció que su pelo en punta no era una copia de nadie, sino porque le gustaba. Un descaro que demostró desde el primer momento ante una Real que exigió mucho al Barça en el tramo final, cuando replicó el gol de Messi -la picó suavemente ante una mala salida de Bravo- con un tanto de Carlos Vela, habilidoso ante Valdés después de recibir un pase perfecto de Griezmann y de superar en velocidad a Alves. El brasileño fue el autor del centro desde la banda derecha para Messi en el gol y la excusa para que el colegiado anulase otro tanto del Barça porque estaba en fuera de juego y el balón le rebotó. El tiro era de... Tello.

Nihat había sido el último jugador txuri-urdin en marcar en el Camp Nou, en la temporada 2002-2003 (también perdió por 2-1). Fue aquel curso en el que la Real opositó hasta la última jornada por una Liga que acabó llevándose el Madrid de Ronaldo. Esta vez los vascos encajaron su 14ª derrota consecutiva en dicho estadio, aunque a diferente de sus últimas visitas sí que inquietaron al Barça. Por ejemplo, con un tiro de Ifrán en el minuto cuatro justo después de que Bravo frustrase a un Messi que lo intentaba con insistencia y sin suerte. Incluso Bergara ejerció de portero para salvar un gol al argentino con los pies. Messi se liberó tras macar su 23º gol en Liga y se abrazó a Tello, pero Vela mantuvo la incertidumbre del resultado hasta el final. Un epílogo en el que el Camp Nou enmudeció cómo retiraban a Busquets en camilla. Porbablemente pueda jugar el miércoles en la vuelta de las semifinales ante el Valencia. No le convienen más problemas a Guardiola y al Barça, que intentan competir en la Liga ante el Madrid, ese equipo generoso que les ha exigido récords inverosímiles.

jueves 2 de febrero de 2012

Lorbek y Navarro se conjuran para vencer al Kalgiris (94-80)

Lorbek volvió a ser decisivo con 19 puntos - Euroleague.
Señalado por Xavi Pascual como un partido clave para el devenir en el torneo, el Barça sacó agallas para cumplir con su cometido y superar a un Kangiris Kaunas juguetón que le tuvo contra las cuerdas hasta el último cuarto (94-80). Un período muy bien jugado por los azulgrana (31-21), que alcanzaron su mejor anotación de la temporada en la Euroliga y consolidan su liderato en solitario del grupo H del Top 16, donde el Bennet Cantú superó al Maccabi Tel Aviv por 82-74.

Es posible que esa victoria en Israel marcase el punto de inflexión que necesitaba el Barça, discutido las últimas semanas por la falta de puntería. Entonces, en La Mano de Elías, y ahora en el Palau el mejor fue Lorbek, que contra el Zalgiris Kaunas sumó un punto más, 19, además de capturar cinco rebotes en un partido que supuso el retorno a las pistas de Navarro, ausente ante el UCAM Murcia por haberse resentido de su fascitis plantar. La Bomba (16) debe encontrar la forma, pero como es un mago le sobra chistera. Como el canastón que se marcó sobre la bocina justo antes del descanso (42-43), como punto final de una primera parte muy bien iniciada por los azulgrana, que después de escaparse por 28-18 gracias a la dirección melódica de Huertas, el ruido de los mates Vázquez y el encanto de Navarro se alejó del aro, intentanto una y otra vez anotar de tres sin suerte y sólo le faltó aplaudir las acciones de Weems y Javtokas, y los triples de Delininkaitis. El primero parecía una culebra de lo escurridizo que era, mientras que el segundo, con pasado en la Liga ACB tras su paso por Valencia, era un imán bajo el aro y le bailaba tanto a Vázquez como a Ndong, que ha visto reducidos notablemente sus minutos. 

Surge Eidson

La réplica del Zagiris Kaunas estuvo a la altura del bajón azulgrana, acribillado por todas partes, también desde fuera del perímetro. Un triple de Jankunas concedió a los visitantes su mejor ventaja (36-41 a los 18m 27s), momento en el que Lorbek y Navarro se conjuraron para solucionar la papeleta. Lanzado en ataque, el problema para el Barça -y eso es noticia- era su falta de intensidad en defensa, la facilidad con la que concedía rebotes ofensivos a su rival, donde Rakovic, Javtokas y Weems hacían de las suyas y sostenían a su equipo. Así fue hasta que Eidson dijo basta: una asistencia para hacer volar a Ndong para completar alley-hoop, un dos más uno y un triple. Al ex jugador del Maccabi se le añadió Huertas con otros dos triples, el propio Ndong y la pareja de la noche, Lorbek y Navarro. Mickeal, en su regreso después de pasar unos días pegado a la cama por una gripe, acabó de redondear un resultado fantástico para su equipo.   

BARÇA 94 (23+19+21+31): Huertas (14), Eidson (8), Ingles (5), Lorbek (19), Perovic (1) -quinteto inicial-, Vázquez (11), Wallace (5), Navarro (16), Sada, Mickeal (11) y Ndong (4). ZALGIRIS KAUNAS 80 (18+25+16+21): Kalnietis (9), Lipkevicius, Weems (17), Jankunas (12), Javtokas (13) -cinco inicial-, Klimavicius, Salenga (-), Rakovic (12), Collins (6), Delininkaitis (11) y Kuzminskas. Árbitros: Cerebuch (ITA), Sahin (ITA) y Javor (SLO). Sin eliminados. Incidencias: Asistieron al encuentro 3.565 espectadores en partido correspondiente a la tercera jornada del ''Top 16'', grupo H, disputado en el Palau Blaugrana.

Un documental desde el objetivo y con voz en off


Los buenos cronistas, como los buenos fotógrafos, comparten puntos en común con los futbolistas. Del portero reúnen los reflejos; del defensa, la tenacidad; del medio, la organización; y del delantero, el chispazo, la magia. En Sentiment blanc-i-blau. De Sarrià a Cornellà-El Prat: el camí dels herois, el periodista Quique Iglesias y el fotógrafo Carlos Mira, buenos en sus parcelas respectivas, se han unido para dar vida a una obra que narra y resume en imágenes la historia del Espanyol que va desde la demolición de Sarrià hasta la inauguración del Estadi Cornellà-El Prat y los primeros coletazos del presente curso, con la despedida de Luis García.

Éste es un Espanyol crecido en su orgullo, pese a su traspié en la Copa ante el Mirandés, y quinto en la Liga, en posición de Europa League. Una competición que estuvo a punto de ganar en dos finales muy distintas contra el Bayer Leverkusen y el Sevilla, ante el que cayó en los penaltis, en Glasgow. Una derrota dura de asimilar como dice el gesto torcido de Zabaleta, arrodillado desahogándose con el cielo. De días después es el abrazo entre Luis García y Raúl Tamudo tras salvarse de un descenso a Segunda –impagable la de Luis Fernández en una situación exacta años antes– con un gol a la Real Sociedad a última hora y en el último partido. Un tanto Corominas,  reducido muchas veces a su papel de revulsivo en un club que tuvo que jugar 12 años en un estadio en el que –“ni siquiera las lonas”– eran suyas. A través del texto y de las imágenes cualquier aficionado neutral puede llegar a conectar –comprender y/o entender– a los pericos, a los que Iglesias califica de “indignados del fútbol” para referirse a su convivencia con el Barça.

Sentiment blanc-i-blau es también un homenaje a los aficionados –en este caso a los del Espanyol–  y a su fidelidad. Por eso en la primera foto de la obra ya se destacan dos colores, el blanco y el azul del club, y la grada; en la segunda salen jugadores corriendo en pretemporada y, pasando ya a la cuarta, aparece Iván Alonso sacando la lengua con los brazos hacia atrás y la coleta volando después de un gol. El delantero uruguayo marcó dos de los tres goles -el otro, claro, lo metió Corominas- en Almería que aseguraron otra remontada épica en la segunda vuelta, en la que De la Peña volvió al Camp Nou marcando dos goles y mandó silenciar al que fue su estadio. Un gesto que sirvió de reclamo al Espanyol durante un tiempo para decorar el exterior de su nuevo estadio y que ya no figura entre las fotos escogidas. Sin duda es mejor no caer en los recuerdos sobre otros, sino en los de uno mismo. Y ahí entra la conmovedora estampa del De la Peña manteado por sus compañeros en su último partido antes de la retirada ante el Sevilla o la rueda de prensa donde había anunciado que colgaba las botas porque ya no podía luchar más contra sus lesiones.

Difícil y eterna será siempre la muerte repentina del capitán Dani Jarque, un chaval del que todos habían hablado bien, y al que pocos días después de la inauguración del Estadi Cornellà-El Prat se le paró el corazón en Coverciano (Italia). Las fotos en su recuerdo son respetuosas: un partido, lágrimas tras una derrota –posiblemente la final de Glasgow–, una pancarta gigante con su rostro y un “No te olvidaremos”... Ninguna imagen de las camisetas y los objetos que dejaron en el estadio los aficionados ni tampoco del gesto de Iniesta. Este último olvido no se acaba de entender.

Sí que es comprensible e incluso gracioso que Iglesias y Mira hayan pactado dedicar imágenes a jugadores que resultaron pufos de verdad, como el japonés Nakamura, Costa -el de las butifarras a su afición- o Lola. Pero también se encuentran a faltar en esta exposición simbólica a jugadores carismáticos como Juan Eduardo Esnáider o Florin Raducioiu, del que sólo se sale el primer apellido en la camiseta de un pequeño aficionado. Una imagen cargada de nostalgia y de dolor: un grupo de pericos cogiendo trozos de césped de Sarrià después del último partido jugado antes de su demolición ante el Valencia.

En el libro se trata con admiración y respeto a Tamudo, que no tuvo un adiós amable del club e Iglesias no se moja cuando recuerda que apenas quedan jugadores en el primer equipo desde que Mauricio Pochettino estampó su firma como entrenador en enero de 2009. Tras la salida de Kameni al Málaga sólo sobrevive el portero Cristian Álvarez, que este año es el capitán.

Los textos no funcionan como pies de foto más largos o como texto de complemento, sino que son algo más: tienen un tono de documental que hace que el lector pueda imaginárselos leídos por una voz en off. En definitiva, Sentiment blanc-i-blau es una obra con muchas historias que seguramente emocionen al perico, acerquen al seguidor neutral y enfaden con más de un comentario al que siga al rival histórico.     

Título: Sentiment blanc-i-blau. De Sarrià a Cornellà-El Prat: el camí dels herois. Textos: Quique Iglesias. Fotografías: Carlos Mira. Editorial: Ara Llibres. Valoración: 3.5 sobre 5.